Impulsada por la inauguración del megapuerto chino en Perú, la construcción de ferrovía que ligará a Brasil al Pacífico avanzó con acuerdos firmados en Pekín en mayo de 2025, consolidando el proyecto más ambicioso de América del Sur.
Uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de la historia de América del Sur, la construcción de ferrovía Bioceánica, ganó un impulso decisivo en 2025. El corredor de acero, que promete conectar el puerto de Ilhéus, en Bahía, con el recién inaugurado megapuerto de Chancay, en Perú, avanzó significativamente, impulsado por una serie de negociaciones de alto nivel entre los gobiernos de Brasil y China.
Liderado por el gobierno brasileño como una «revolución» logística, el proyecto busca crear una nueva ruta de exportación hacia Asia, reduciendo costos y el tiempo de viaje. La cronología de los eventos de 2024 y 2025 muestra cómo la iniciativa salió del ámbito de las ideas para convertirse en una prioridad estratégica, aunque todavía enfrenta desafíos monumentales.
El Ancla del Pacífico: La Inauguración del Puerto de Chancay en Noviembre de 2024
El primer paso concreto que convirtió la Ferrovia Bioceánica en una posibilidad real ocurrió en Perú. El 14 de noviembre de 2024, se inauguró la primera fase del megapuerto de Chancay. El evento, cubierto por la prensa internacional, contó con la participación virtual del presidente chino, Xi Jinping, y de la presidenta peruana, Dina Boluarte.
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El puerto es la pieza clave del proyecto. Con una inversión total prevista de US$ 3,5 mil millones, el terminal fue construido y es controlado por el gigante estatal chino COSCO Shipping. Sus aguas profundas permiten recibir los mayores buques de carga del mundo, convirtiéndolo en el destino natural para la futura ferrovía en el lado del Pacífico.
La Visita de Ingenieros Chinos al Brasil en Abril de 2025

Con el ancla del Pacífico establecida, el enfoque se volvió hacia Brasil. Según informaron agencias gubernamentales brasileñas, entre 15 y 17 de abril de 2025, una delegación de ingenieros del gobierno chino y del China State Railway Group, la estatal de ferrocarriles del país, realizó una visita técnica a Brasil.
La misión inspeccionó lugares estratégicos, como las obras de la Ferrovia de Integración Oeste-Leste (FIOL) en Bahía y el entronque con la Ferrovia Norte-Sul, en Goiás. El objetivo era claro: evaluar la infraestructura existente y recolectar datos para un nuevo estudio de viabilidad sobre la construcción de ferrovía en suelo brasileño.
El Acuerdo en Pekín: El Viaje de la Delegación Brasileña en Mayo de 2025
Solo un mes después, fue el turno de que Brasil fuera a China. Entre 10 y 13 de mayo de 2025, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y la ministra de Planeamiento, Simone Tebet, lideraron una delegación de alto nivel a Pekín.
La visita, ampliamente divulgada por los medios, fue decisiva para sellar el compromiso político. Se firmaron memorandos de entendimiento entre los dos países para avanzar en las negociaciones. La ministra Simone Tebet afirmó públicamente que la ferrovía es inviable sin el capital y la tecnología china, declarando que «solo China tiene las condiciones técnicas y financieras para impulsarlo en este momento».
El Plazo Final: La Cúpula de los BRICS de Julio de 2025 como Fecha Límite

Aún durante el viaje a China, el gobierno brasileño estableció un plazo para una respuesta definitiva sobre la inversión. La expectativa, según la ministra Tebet, era recibir un compromiso formal de China hasta la Cúpula de los BRICS, que tendría lugar en Río de Janeiro en julio de 2025. El sentido de urgencia demostraba la prioridad que el proyecto ganó en la agenda del gobierno.
El plan brasileño, en papel, es conectar la FIOL con la futura Ferrovia de Integración Centro-Oeste (FICO), creando un corredor continuo que evacuaría la producción del agronegocio y de la minería del interior de Brasil hacia el nuevo puerto peruano.
Los Desafíos de la Construcción de Ferrovia en la Amazonía y en los Andes
A pesar de todo el avance político, la construcción de ferrovía bioceánica enfrenta obstáculos gigantescos. El trazado inevitablemente corta dos de los biomas más sensibles del mundo: la selva amazónica y el cerrado. Ambientalistas y científicos advierten sobre el riesgo de un desastre ecológico de proporciones inmensas.
El proyecto es visto con aprehensión por Estados Unidos, que consideran el control chino sobre una infraestructura tan estratégica un peligroso avance geopolítico en América del Sur. La complejidad de ingeniería para cruzar los Andes y la Amazonía, sumada a los desafíos ambientales, sociales y políticos, convierte la ferrovía en uno de los proyectos más ambiciosos y arriesgados del siglo.

Building better infrastructure to make transportation easier is a win for everyone in Brazil. It’s not just about making exports smoother — it also means faster, safer, and more reliable transport within the country.
About the “selling to China, what will Brazilians eat?” concern — improved transport boosts trade and keeps goods moving. Brazil has huge natural advantages (like commodities, soybeans, iron ore) that can be traded for high‑tech products to help the country grow. Without trade, would life really be better? If that’s the case, we’d all have to go back to farming in the countryside and living off the land…
Honestly, I’m surprised by the tone of some of the local comments here. I didn’t expect Brazil to be so wary or unfriendly toward China — that’s completely different from what the Chinese media show. Any Brazilian friends here: is this how most people feel, or are these comments just biased for this particular report?
Nós Brasileiros, Bahianos não seremos beneficiados em absolutamente NADA! Quem ganha são os Chineses e Peruanos. Já fomos e somos tão roubados.
Grãos são vendidos FOB, entregue no Porto. Ao invés de entregar a carga em Portl Brasileiro o produtor deverá entregar no Peru, ficando mais caro para o produtor e mais Barato para o Chinês!! Como aplaudem isso?? Além de tirar emprego nos Portos Brasileiros e deixar o controle na mão de estrangeiros.