Cambios en el vale-alimentación pueden reducir costos para trabajadores, comerciantes y restaurantes; el gobierno Lula discute nuevas reglas.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva se reunió este lunes (1º) con ministros en el Palacio de Planalto para tratar las nuevas reglas que regularán el uso del vale-alimentación y del vale-comida en Brasil. El encuentro contó con la presencia de Fernando Haddad (Finanzas), Rui Costa (Casa Civil) y Luiz Marinho (Trabajo) y tuvo como foco las alteraciones en el Programa de Alimentación del Trabajador (PAT).
La reformulación del beneficio ha sido debatida durante más de dos años, pero cobró fuerza a principios de 2024, cuando el gobierno buscaba medidas para contener el aumento de los precios de los alimentos.
A pesar de que la inflación está más controlada actualmente, la propuesta fue llevada al presidente con la intención de concluir la regulación aún este año.
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Más del 60% de los trabajadores complementan el vale con el salario
Uno de los principales problemas señalados es que el valor del beneficio se ha mostrado insuficiente para cubrir los gastos alimentarios básicos.
De acuerdo con estudios recientes, más del 60% de los trabajadores necesitan usar parte de su propio salario para complementar el vale-alimentación.
El escenario presiona a las familias y refuerza la necesidad de ajustes en las reglas para reducir costos en el sistema.
Techo para tasas cobradas por las operadoras
Entre las medidas en estudio está la creación de un techo para las tasas cobradas por las empresas que operan las tarjetas de vale-alimentación y comida.
Hoy, esos porcentajes pueden superar el 5%, lo que hace que muchos establecimientos opten por no aceptar el beneficio.
La propuesta del gobierno es limitar esta cobranza en torno al 3,5%, un valor considerado más justo para restaurantes y supermercados.
La expectativa es que la reducción del costo incentive a más establecimientos a aceptar las tarjetas, ampliando la red disponible para trabajadores y garantizando mayor acceso a alimentos de calidad.
Reducción en el plazo de pago a los establecimientos
Otro punto que se está discutiendo es el plazo de transferencia de los valores pagados por los trabajadores.
Actualmente, los dueños de restaurantes y supermercados informan que esperan hasta 60 días para recibir los créditos de las compras realizadas con vale-alimentación o comida.
El gobierno evalúa acortar este plazo, lo que podría mejorar el flujo de caja y brindar mayor seguridad financiera a los comerciantes.
Este cambio se considera fundamental para equilibrar las relaciones entre operadoras y comerciantes, reduciendo pérdidas e incentivando la adhesión al programa.
Portabilidad gratuita del beneficio
La propuesta también prevé la creación de la llamada portabilidad, un mecanismo que permitirá al trabajador cambiar de operadora de tarjeta de forma gratuita.
Esta medida ya había sido aprobada por el Congreso en 2022, pero la regulación no avanzó por falta de consenso entre las empresas y el gobierno.
Con la implementación, se espera que la competencia en el sector aumente, posibilitando mejores condiciones de tasas y servicios.
Además, la portabilidad puede facilitar la entrada de nuevas empresas en el mercado, que hoy enfrentan barreras para competir con operadoras ya establecidas.
Fin de prácticas que encarecían la alimentación
Hasta recientemente, era común que las empresas contratantes de vale-alimentación cerraran acuerdos con operadoras que ofrecían descuentos.
Por ejemplo, una compañía compraba R$ 100 mil en beneficios, pero pagaba solo R$ 90 mil.
Esta diferencia, sin embargo, acababa siendo compensada por las operadoras mediante la cobranza de tasas más altas a los restaurantes y supermercados.
En la práctica, el costo extra se trasladaba a los trabajadores, que pagaban más caro por sus comidas.
En octubre del año pasado, el Ministerio de Trabajo publicó una orden que prohíbe este tipo de prácticas, consideradas perjudiciales para el consumidor final. Aun así, las cadenas minoristas siguen quejándose de las altas tasas aplicadas en los pagos con vale.
Próximos pasos del gobierno
Con la regulación de las nuevas reglas, el gobierno Lula espera reducir los costos del sistema, ampliar la aceptación de las tarjetas y abaratar los alimentos para los trabajadores.
El tema aún debe pasar por nuevas rondas de discusión, pero la meta del Palacio de Planalto es finalizar la propuesta y ponerla en práctica aún en 2024.
Los cambios en el PAT se consideran esenciales para modernizar el modelo de vale-alimentación y comida, haciéndolo más justo para empleadores, comerciantes y, principalmente, para los trabajadores que dependen del beneficio en su día a día.

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