Mientras Qatar se prepara para dominar el 85% del mercado de gas natural licuado con proyectos multimillonarios, Irán, su vecino y socio en el mismo campo, lucha contra sanciones, retrasos y la pérdida de su propio gas.
En el Golfo Pérsico, dividido por una frontera marítima entre Irán y Qatar, existe una riqueza casi inimaginable. El campo de South Pars/North Field es, con diferencia, el mayor campo de gas del mundo, una reserva colosal que guarda alrededor del 19% de todo el gas recuperable del planeta. Sin embargo, la forma en que cada país explora su mitad cuenta una historia de dos destinos opuestos.
De un lado, Qatar, en asociación con gigantes internacionales de energía, avanza con un plan de expansión multibillonario para consolidarse como el líder mundial en la exportación de gas natural licuado (GNL). Del otro, Irán, aislado por sanciones, corre contra el tiempo para evitar que su gas sea, literalmente, absorbido por el vecino, en un drama geológico y geopolítico con consecuencias globales.
El coloso dividido: los 51 billones de metros cúbicos de gas en la frontera entre Irán y Qatar
El campo de South Pars/North Field es una única y continua formación geológica de 9.700 km² que se extiende bajo el mar. Descubierto por Qatar en 1971 (denominado North Field) y por Irán solo en 1990 (South Pars), el reservorio contiene un volumen estimado de 51 billones de metros cúbicos de gas y 50 mil millones de barriles de condensado.
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La división de la riqueza es desigual. Qatar posee la mayor parte, con alrededor de 6.000 km² y más de 900 billones de pies cúbicos (Tcf) de gas recuperable. Irán tiene 3.700 km² y alrededor de 360 Tcf. Esta diferencia, sumada al descubrimiento tardío, le dio a Qatar una ventaja que Irán nunca ha podido recuperar.
La estrategia de Qatar: la expansión de US$ 8.4 mil millones para producir 142 millones de toneladas de GNL por año hasta 2030

La estrategia de Qatar siempre ha sido clara: usar el North Field para dominar el mercado global de GNL. Después de una pausa de más de una década para estudiar el reservorio, el país levantó la moratoria en 2017 y inició un plan de expansión agresivo.
North Field East (NFE) y South (NFS): estos dos proyectos, que deben entrar en operación entre 2026 y 2028, elevarán la capacidad de producción de Qatar de 77 a 126 millones de toneladas por año (MTPA).
North Field West (NFW): anunciado en febrero de 2024, este nuevo proyecto añadirá otros 16 MTPA, llevando la capacidad total a 142 MTPA hasta 2030, un aumento del 85% en relación a los niveles de 2024.
Para viabilizar la expansión, Qatar se ha asociado con gigantes como TotalEnergies, Shell, ExxonMobil y las chinas Sinopec y CNPC, que no solo aportan capital y tecnología, sino que también garantizan la compra del gas mediante contratos de hasta 27 años.
La lucha de Irán: cómo las sanciones internacionales retrasaron la exploración y centraron la producción en el consumo interno
Del otro lado de la frontera, la historia es de supervivencia. Afligido por décadas de sanciones internacionales, Irán se ha visto forzado a desarrollar el South Pars con un enfoque total en el mercado doméstico. Hoy, el mayor campo de gas del mundo en su porción iraní es la línea de vida de la economía del país, proporcionando más del 75% de todo el gas que consume Irán.
Las sanciones han impedido el acceso de Irán a inversiones y tecnología de vanguardia. El desarrollo del campo se ha realizado en fases, de forma fragmentada y con retrasos crónicos. Proyectos como la Fase 11, en la frontera con Qatar, han sufrido durante años con dificultades técnicas, mientras el país se ha visto forzado a utilizar empresas y tecnología locales, muchas veces insuficientes para la complejidad de la operación.
Cómo Qatar está, en la práctica, «extrayendo» gas del lado iraní del reservorio

El mayor problema para Irán hoy es físico. Como el reservorio está geológicamente conectado, la extracción más rápida y tecnológicamente superior de Qatar está causando una caída de presión en el campo. En la práctica, esto crea un desequilibrio que hace que el gas del lado iraní migre naturalmente hacia el lado de Qatar, donde es capturado por los pozos qataríes.
La situación es crítica. Desde 2023, la presión en South Pars ha caído a un ritmo alarmante, resultando en una pérdida de producción de 10 billones de metros cúbicos por año. Para combatir esta pérdida, Irán anunció en marzo de 2025 un proyecto de US$ 17 mil millones para instalar plataformas de compresión y tratar de «empujar» su gas de vuelta, pero la tecnología necesaria está bajo sanciones y el proyecto no debe comenzar a operar antes de 2030.
Del ataque de dron israelí en junio de 2025 a la «zona de desastre» ambiental en Irán
La disputa por el mayor campo de gas del mundo también tiene una dimensión militar y ambiental. El 14 de junio de 2025, un ataque de dron, atribuido a Israel, habría alcanzado la Fase 14 de South Pars, en Irán, causando un incendio y exponiendo la vulnerabilidad de la infraestructura iraniana. Mientras tanto, las asociaciones de Qatar con potencias occidentales y asiáticas crean un «escudo geopolítico» que lo protege de amenazas.
En el lado ambiental, el contraste es igualmente evidente. La ciudad de Assaluyeh, centro industrial de South Pars en Irán, es descrita como una «zona de desastre social y ecológico», con altos índices de contaminación y enfermedades respiratorias. En contraste, Qatar está invirtiendo miles de millones de dólares en tecnología de Captura y Almacenamiento de Carbono (CAC) para posicionar su GNL como un producto «verde» y de bajo carbono, creando una ventaja competitiva y de ESG que Irán no puede igualar.

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