Menor y más enfocada: los caminos de Americanas para superar la crisis billionaria. Tras la recuperación judicial y el cierre de miles de tiendas, la compañía apuesta por la reducción, la fidelidad y la digitalización para enfrentar la crisis billionaria.
La crisis billionaria de Americanas, revelada en 2023 con un agujero contable sin precedentes, conmocionó el comercio brasileño y puso en duda la supervivencia de una de las marcas más tradicionales del país. Dos años y medio después, la compañía busca mostrar signos de recuperación, pero para eso necesitó reducir su estructura, vender activos y revisar su forma de operar.
Bajo la dirección del CEO Leonardo Coelho y de la CFO Camille Faria, Americanas intenta reconstruir su reputación y reconquistar clientes, proveedores e inversores. El camino, sin embargo, pasa por una empresa menor, más ágil y enfocada en la conveniencia, dejando atrás la estrategia de expansión desenfrenada.
Cómo Americanas se redujo para enfrentar la crisis billionaria
Antes de la crisis billionaria, Americanas ya era la minorista con el mayor número de tiendas de Brasil, superando 3.600 unidades. Hoy, el número ha caído a alrededor de 1.500 puntos de venta, y se esperan nuevos cierres. La meta es mantener operaciones solo en lugares estratégicos, reduciendo costos fijos y renegociando contratos de alquiler.
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Esta reducción también se refleja en el portafolio. Marcas adquiridas a lo largo de los años, como Natural da Terra, Pqno e Imaginarium, están siendo puestas a la venta. La evaluación de la nueva gestión es que, aunque son saludables, estas operaciones no forman parte del núcleo central de la compañía y consumen energía en un momento en que la prioridad es hacer lo básico bien hecho.
Qué cambia en las tiendas físicas y en lo digital
Las tiendas de Americanas siguen siendo tratadas como puntos de conveniencia. Productos de consumo rápido, golosinas, pequeños electrodomésticos y utensilios domésticos permanecen en el centro de la estrategia. La apuesta está en transformar cada tienda en un mini-hub logístico, funcionando como punto de recogida o origen para entregas rápidas.
En lo digital, la empresa también ha cambiado de rumbo. Si antes el marketplace de Americanas albergaba alrededor de 4.000 vendedores, la meta ahora es restringir el número a solo 100 grandes socios, que concentran el 80% de las ventas en línea. La idea es complementar las tiendas físicas, ofreciendo categorías que no forman parte del surtido tradicional, como muebles, electrónicos más grandes y piezas automotrices.
Nuevos programas para fidelizar clientes
Otro enfoque para revertir la crisis billionaria es el fortalecimiento de la relación con los clientes. Americanas volvió a emitir tarjetas de crédito en asociación con Visa y Brasil Card y debe lanzar, en los próximos meses, un programa de fidelidad llamado Cliente A, integrado a la plataforma de puntos Dots.
El objetivo es crear un ciclo de compras recurrentes, ofreciendo descuentos y comodidades exclusivas a cambio de una mayor frecuencia de consumo y un ticket medio más alto. La estrategia apuesta por recuperar la confianza de los consumidores que se alejaron de la marca tras los escándalos financieros.
Desafíos aún por delante
A pesar de los avances, Americanas sigue enfrentando grandes desafíos. La crisis billionaria aún pesa en la confianza del mercado, y la compañía necesita demostrar que el nuevo modelo es sostenible. La empresa también enfrenta la competencia feroz de actores digitales y de redes minoristas más consolidadas, además de lidiar con un escenario macroeconómico de tasas de interés altas y consumo retraído.
Para los analistas, el éxito de Americanas dependerá de la capacidad de generar ganancias en una operación más simple y enfocada, sin repetir los errores de expansión excesiva y fragilidad de controles internos que la llevaron a la crisis.
La reestructuración muestra que Americanas ha aprendido, al menos en parte, de los errores del pasado. Menor, más enfocada y dispuesta a recuperar la confianza del público, la minorista da señales de recuperación, pero aún necesita vencer la desconfianza de inversores y consumidores.
Y tú, crees que Americanas podrá recuperarse de la crisis billionaria y volver a ser relevante en el comercio nacional, o este modelo reducido será insuficiente para enfrentar a los competidores? Deja tu opinión en los comentarios — queremos escuchar a quienes siguen de cerca este mercado.

Acredito sim no ressurgimento da marca, na qualidade dos produtos, na reestruturação da empresa, porque ela faz parte da memória cultural do Brasil.
Por gerações a Americanas sempre foi o Shopping do Brasil!
Acredito bastante no sucesso da Americanas, sou um transportador terceirizado e como dica, acho que deveriam ter uma logística mais séria, funcionários mais comprometidos, por aí pode ir um bom volume de dinheiro para o «ralo».