Caetité, en el sertão baiano, concentra la única mina de uranio de Brasil, produce 400 toneladas anuales y proyecta expansión estratégica nacional
A 645 kilómetros de Salvador, región nordeste, en pleno sertão de Bahía, está Caetité, un municipio con poco más de 54 mil habitantes. El lugar se ha vuelto esencial en el sector mineral porque alberga Lagoa Real, la única mina de uranio en operación en Brasil.
La producción en este lugar del nordeste es considerada estratégica para el país, pero también involucra polémicas relacionadas con la radiactividad y el impacto ambiental.
Producción y capacidad de expansión
Según el Instituto Brasileño de Minería (IBRAM), la unidad genera en promedio 400 toneladas de concentrado de uranio por año, el llamado yellowcake.
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Este número puede duplicarse, llegando a 800 toneladas, en caso de que avancen proyectos de nuevas frentes, como la Mina del Engenho y la extracción subterránea.
Tras años de paralización, las actividades se reanudaron en 2020, amparadas por licencias ambientales y planes de crecimiento.
Caetité concentra las dos primeras fases del ciclo del combustible nuclear: extracción y beneficiamiento.
Reservas brasileñas en el escenario mundial
Datos del Red Book 2024, publicación de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) en conjunto con la Agencia de Energía Nuclear (NEA), indican que Brasil posee 167,8 mil toneladas de reservas conocidas de uranio. Esto corresponde a aproximadamente el 3% del total mundial.
Este volumen coloca al país en 9º lugar global, detrás de líderes como Australia, Kazajistán y Canadá.
Solo en Lagoa Real, ya se han confirmado más de 99 mil toneladas, consolidando el potencial estratégico de la región.
El Plan Decenal de Geología (PLANGEO 2026–2035) prevé estudios adicionales para ampliar la prospección y tratar de posicionar a Brasil en niveles más altos en el ranking internacional.
Nuevos proyectos en curso en el nordeste
Además de Bahía, otro polo puede ganar espacio en el futuro: Santa Quitéria, en Ceará. El emprendimiento prevé capacidad de 2,3 mil toneladas anuales de yellowcake.
La propuesta se desarrolla en asociación entre las Indústrias Nucleares do Brasil (INB) y Galvani. Actualmente, se encuentra en fase de licencia ambiental.
Si se aprueba, tendrá un efecto doble: reducir la necesidad de importación de uranio y, al mismo tiempo, ampliar la producción de fertilizantes fosfatados.
Beneficios y riesgos
A pesar del carácter estratégico, la minería en Caetité también genera dudas. Residentes y ambientalistas cuestionan posibles riesgos para la salud y la preservación de las aguas subterráneas.
El gobierno y representantes del sector, por otro lado, afirman que la exploración es indispensable para el futuro energético y agrícola de Brasil.
Esto se debe a que el uranio sostiene la expansión de la matriz nuclear y puede garantizar insumos vitales para la agricultura.
¿Por qué es peligroso?
La presencia de este mineral radiactivo convierte el lugar en estratégico para la producción de energía nuclear, pero también conlleva riesgos significativos para trabajadores y comunidades cercanas.
El proceso de extracción libera polvo y residuos que pueden contener elementos radiactivos.
Cuando se inhalan o ingieren, estas partículas representan una amenaza seria para la salud, aumentando las posibilidades de cáncer y enfermedades respiratorias.
Por ello, cada fallo en los sistemas de seguridad puede tener consecuencias graves y a largo plazo.
Además, hay riesgos ambientales. La contaminación de ríos y acuíferos es uno de los mayores temores, ya que el agua es esencial para el sertão.
Cualquier fuga radiactiva comprometería no solo el abastecimiento humano, sino también la agricultura y la cría de animales, pilares de la economía local.
La inseguridad se ve aumentada por el histórico de denuncias realizadas por residentes sobre sospechas de contaminación en pozos artesianos.
A pesar del monitoreo de la estatal Indústrias Nucleares do Brasil (INB), la sensación de vulnerabilidad persiste.
Caetité concentra riqueza y peligro en el mismo territorio. Mientras el uranio abastece plantas, la población convive diariamente con la sombra de los riesgos invisibles de la radiactividad.
Con información de Diário do Comércio.


Um absurdo publicarem isso …. a radioatividade existente lá é muito baixa e não é nociva a ninguém!! O autor poderia ter procurando um especialista antes de escrever tantas bobagens!!
Com certeza, num pais sem lei como o nosso, onde não estão nem aí pra populaçao, so querem saber de lucro e a cada dia vendem nosso pais para os estrangeiros, aliás, desde o descobrimento somos explorados, com a diferença de que antes era às escondidas, hj não tem essa preocupação, vcs acham que els vão se preocuoar se a popoulaçao vai ser extinta ou não? Quem ira por freio nessa exploração desumana e irresponsavel? E mais pra onde vai o dinheiro de toda venda dessas riquezas? Para os paraísos fiscais no exterior? CHEGA, TEMOS QUE DIZER NÃO À ESSAS EXPLORAÇÕES! O SER HUMANO É MAIS IMPORTANTE!
Posso até aceitar em partes suas críticas, por isso estamos em um país que podemos expressar o que pensamos. Mas é muito fácil criticar quando um ação quando estamos em uma posição confortável não precisando de nada. Nosso país precisa crescer se desenvolver para isso precisamos de novas tecnologias e insumos com esta nessa cidade. O que temos que cobrar é que os governantes retire da natureza o que precisa mas que utilize ao nosso progresso protegendo as pessoas que estão nesse local e a natureza.
Um perigo total pois sabemos que o nivel de fiscalização no Brasil é muito baixo e sujeito a negociatas. Exemplificando: contrato de concessão da BR324. A via bahia não fez o acordado e ainda quando o contrato foi extinto o governo teve de pagar milhões. Não prestou o serviço e saiu ganhando. Outro caso na pandemia o consórcio de compras pagou respiradores e não recebeu o material. Quem liberou o dinheiro o atual ministro da casa civil Rui Costa continua livre e sem culpa. Só rindo dos honestos.