La trayectoria de Viação Cometa se confunde con la evolución del transporte por carretera en Brasil, pero su historia va más allá de las rutas: la empresa fabricó sus propios vehículos, creando íconos como el Flecha Azul.
La historia del autobús antiguo Cometa es indisoluble de la fundación de CMA (Compañía Manufacturera Auxiliar). Esta fábrica, nacida de una necesidad de mercado, produjo algunos de los autobuses más emblemáticos de las carreteras brasileñas, como los famosos modelos “Dinossauro” y, posteriormente, la legendaria serie “Flecha Azul”.
Como detalla el canal Vehículos e Historias, la decisión de construir los propios autobuses fue lo que diferenciò a Cometa. Sus vehículos, con diseño inspirado en la escuela norteamericana y motorización predominantemente Scania, ganaron fama absoluta por la velocidad, durabilidad y confort. La ligereza, lograda por el uso de duraluminio en las carrocerías, era el gran secreto técnico de la compañía.
El inicio con Tito Macioli y João Havelange
Todo comienza en 1937, cuando el aviador italiano Mayor Tito Macioli decide fijar residencia en Brasil. Según el canal Vehículos e Historias, su entrada en el ramo de transportes fue casi accidental. Su cuñado, Arthur Brandi, tenía dificultad en vender lotes en Jabaquara, en São Paulo, debido a la distancia del centro. Macioli decidió crear una línea de autobús para el barrio (la Auto Viação Jabaquara) y obtuvo la concesión.
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El negocio de transporte se mostró mucho más lucrativo que los terrenos. Uno de los primeros socios de Jabaquara fue nada menos que João Havelange, entonces atleta olímpico, que futuramente presidiría la CBF y la FIFA. La presencia de Havelange fue crucial durante la Segunda Guerra Mundial, ya que Macioli, siendo italiano, enfrentaba desconfianza (Italia pertenecía a los países del Eje).
En 1947, el municipio creó la CMTC (Compañía Municipal de Transportes Colectivos), que incorporó la próspera empresa de Macioli. Insatisfecho con la indemnización prometida y no pagada en su totalidad, Tito Macioli decidió dejar el transporte urbano y migrar hacia el rodoviario. En 1948, compró la Auto Viação São Paulo Santos y, inspirado en el diseño que los vehículos tenían en el lateral, la rebautizó como Viação Cometa.
La era de los importados y el “Dinossauro”
Cometa se expandió rápidamente, creando en 1951 la estratégica línea Rio-São Paulo, por la recién inaugurada Rodovia Presidente Dutra. En 1953, la empresa importó 30 autobuses GM PD-4104, que aquí ganaron el apodo de “Morubixaba”. El canal Vehículos e Historias señala que eran revolucionarios para la época, con motor Detroit Diesel trasero, muy veloces y cómodos.
El problema surgió cuando el gobierno brasileño comenzó a restringir importaciones para fomentar la industria nacional. Dado que GM de Brasil no tenía interés en fabricar autobuses rodoviarios, Cometa necesitaba un plan. La solución vino en la asociación con el fabricante carioca Ciferal, que producía carrocerías en duraluminio, material que las hacía hasta 3 toneladas más ligeras que las competidoras.
En 1961, sobre chasis Scania B75, nacieron los primeros modelos de esta asociación, apodados “Papa-Amarelo”. La evolución de esta colaboración, ya usando el chasis Scania BR-115, culminó en el icónico modelo de 1973: el “Dinossauro”. La combinación de ligereza del duraluminio y la potencia del motor Scania dio a los autobuses de Cometa una reputación imbatible de velocidad y resistencia en las serranías.
CMA: la Cometa fabrica el propio autobús antiguo
La asociación exitosa con Ciferal se interrumpió de forma abrupta. Debido a la recesión económica de los años 80, Ciferal enfrentó graves problemas financieros y tuvo su quiebra decretada en 1982. Sin su principal proveedor y necesitando renovar la flota, Viação Cometa tomó la decisión más importante de su historia: fabricar sus propios autobuses.
Así, se creó la CMA (Compañía Manufacturera Auxiliar). La fábrica fue instalada en una de las garajes de la vía en São Paulo y absorbió buena parte de la mano de obra calificada de la fallida Ciferal. El primer modelo lanzado fue directamente inspirado en el Dinossauro, pero con mejoras. Nació allí el autobús antiguo Cometa más famoso: el Flecha Azul.
El Flecha Azul usaba el chasis Scania BR-116 y, gracias a un nuevo proyecto estructural, era 700 kg más ligero que su antecesor. El canal Vehículos e Historias destaca que la obsesión por la ligereza era un pilar de la empresa; la CMA pasó a utilizar ruedas de aluminio Alcoa, reduciendo el peso total, lo que ahorraba combustible y protegía el conjunto mecánico.
La evolución del Flecha Azul y el fin de la era Macioli
La línea Flecha Azul fue un éxito absoluto y tuvo diversas generaciones. En 1987, pasó a usar el chasis K112C con Intercooler. En 1990, recibió el K113, con 363 caballos (el mismo motor del legendario camión Scania 113). En 1993, surgió el Flecha Azul 3, con el diseño clásico de 12 ventanas laterales de tamaños idénticos, pensado para que ningún pasajero tuviera la visión del paisaje obstruida por la columna.

En 1996, Tito Macioli falleció, dejando el control de la empresa a sus hijos, Arthur y Felipe. A finales de los años 90, cuando el mercado comenzó a demandar autobuses de tres ejes (trucados) para mayor capacidad, la CMA respondió con el modelo “Cometa”, apodado “Estrelão”. Utilizaba el chasis Scania K124 IB de 420 cv y mantenía el duraluminio, pero ahora con placas lisas, abandonando los famosos frisos laterales.
La venta al Grupo JCA y el fin de la CMA
La era de la familia Macioli al frente de la empresa terminó en 2002. Los hermanos decidieron vender Viação Cometa al Grupo JCA, de Río de Janeiro, que ya controlaba empresas como Auto Viação 1001 y Catarinense.
El canal Vehículos e Historias resalta un punto crucial de esta negociación: el Grupo JCA compró solo Viação Cometa (la operación de transporte), pero la CMA (la fábrica) no fue incluida en el negocio. La CMA aún finalizó los autobuses que estaban en producción y pasó a actuar solo como proveedora de piezas de repuesto. En 2009, la Compañía Manufacturera Auxiliar finalizó definitivamente sus actividades.
Bajo la nueva gestión, Viação Cometa jubila los últimos Flecha Azules en 2008 y comenzó a adquirir autobuses con carrocerías de mercado (como Marcopolo y Busscar) y chasis de otras marcas además de Scania.
La historia del autobús antiguo Cometa está marcada por la visión de su fundador y la decisión audaz de fabricar su propio vehículo, controlando la calidad y el rendimiento. Muchos entusiastas lamentan el fin de la CMA y la jubilación de los Flecha Azules.
¿Tuviste la oportunidad de viajar en uno de esos clásicos de la CMA? ¿Crees que Cometa perdió su identidad al ser vendida y dejar de fabricar sus propios autobuses? Deja tu opinión en los comentarios, queremos saber tu experiencia.


desde pequeno viajava pela Viação Cometa, de São Paulo x São José do Rio Preto, sempre fui apaixonado por ônibus, chegava até a desenhar e vivia observando os modelos e novidades lançados, mas quando lançaram o Dinossauro foi amor a primeira vista, vibrava só vê-lo, as vezes viaja lá no fundo só para escutar o som do motor, minha me perguntava quando eu crescer o que seria?, e eu respondia motorista da Cometa, coisa que nunca aconteceu, mas minha paixão até hoje, ainda permanece, sonho em ter um, mas enfim, a Cometa de hoje, não chega aos pés do que era no passado, identidade criada e perdida por conta de incompetência dos herdeiros, lamentável, tinha tudo para ser uma potência no mercado por serem diferenciados.