El Tumbado Nuclear Que Está Agrietándose en el Pacífico Amenaza Ecosistemas Enteros. La Cúpula de Runit, Construida para Contener Residuos Radiactivos de Pruebas Atómicas, Presenta Grietas e Infiltraciones que Preocupan a Científicos y Residentes de las Islas Marshall.
En el corazón del Océano Pacífico, un domo de concreto guarda los vestigios de la era atómica. Conocida como cúpula de Runit, la estructura fue erguida por los Estados Unidos en la década de 1970 para almacenar toneladas de suelo y residuos radiactivos resultantes de pruebas nucleares. Más de 40 años después, el tumbado nuclear que está agrietándose se ha convertido en una bomba de tiempo ambiental que puede liberar contaminantes directamente al mar.
Imágenes de satélite revelan fisuras crecientes, mientras que el aumento del nivel del mar y las tormentas tropicales agravan el riesgo de infiltración. A pesar de las evidencias, Washington no asume responsabilidad legal y transfiere la carga de la mantenimiento al gobierno de las Islas Marshall — que carece de recursos incluso para mantener servicios básicos.
¿Qué es la Cúpula de Runit?
La construcción cubre un cráter creado por explosiones nucleares en el atolón de Enewetak, en las Islas Marshall. Bajo la losa de concreto de 46 centímetros de grosor, están almacenados cerca de 85 mil metros cúbicos de suelo radiactivo mezclado con plutonio-239, cesio-137 y otros isótopos peligrosos.
-
Hombre construye submarino funcional de 5 metros en el garaje usando cilindros de gas, tubos de PVC y motor de nevera, y navega con la embarcación en un lago en Colombia.
-
Millones de personas han comido ñame durante siglos sin saber que este humilde tubérculo contiene un compuesto llamado diosgenina que los científicos ahora han descubierto que puede mejorar la memoria y ayudar a controlar los niveles de azúcar en la sangre.
-
Científicos de un proyecto internacional perforan 1.800 metros de hielo en la Antártida utilizando agua caliente y descubren detalles sobre uno de los lugares más intrigantes del planeta Tierra.
-
Visto desde el espacio, un volcán colosal de casi 5 mil metros en Rusia lanzó 1.600 km de humo sobre el Pacífico, formando “cuernos del diablo” de lava y revelando la fuerza brutal del Anillo de Fuego.
El proyecto original fue pensado como una solución temporal. El concreto tenía una vida útil estimada en 30 años, pero ya han pasado más de cuatro décadas sin mantenimiento estructural adecuado. Expertos advierten que el material tóxico ya puede estar en contacto con el acuífero, aumentando la probabilidad de contaminación oceánica.
El Pasado Sombrío de las Pruebas Nucleares
Entre 1946 y 1958, los Estados Unidos realizaron 67 pruebas nucleares en las Islas Marshall, algunas de ellas mil veces más potentes que la bomba lanzada sobre Hiroshima. Comunidades locales fueron removidas a la fuerza y nunca regresaron a sus tierras de origen.
Los impactos aún se sienten hoy: aumento de cáncer, enfermedades de la tiroides y deformidades congénitas han sido reportados entre poblaciones expuestas a la radiación. Para los residentes, la cúpula de Runit es llamada “nuestro Chernobyl olvidado”, un recordatorio constante de las consecuencias de la carrera armamentista de la Guerra Fría.
Grietas, Infiltraciones y Riesgos Globales
El tumbado nuclear que está agrietándose no posee barrera inferior: debajo del concreto hay solo arena. Esto significa que la infiltración del agua de mar puede llevar partículas radiactivas directamente al océano. El plutonio-239, presente en los residuos, tiene una vida media de 24 mil años y representa un riesgo duradero para ecosistemas marinos y cadenas alimentarias.
La situación es aún más grave ante el cambio climático. La elevación del nivel del mar y la frecuencia de tormentas tropicales aumentan la presión sobre la estructura, acelerando el desgaste. Documentos del Departamento de Energía de EE. UU. ya reconocen la entrada de agua por debajo de la cúpula.
La Responsabilidad Internacional y el Silencio Político
A pesar de la gravedad, el tema recibe poca atención global. Los Estados Unidos alegan que el mantenimiento de la cúpula es responsabilidad de las Islas Marshall, país con menos de 60 mil habitantes y economía limitada. Mientras tanto, científicos y activistas piden acción internacional urgente para evitar un desastre ambiental de proporciones oceánicas.
La senadora Hilda Heine, ex presidenta de las Islas Marshall, ya clasificó la estructura como una “bomba de tiempo radiactiva” a punto de explotar. Pero sin presión diplomática, los riesgos permanecen invisibles para gran parte de la opinión pública.
El tumbado nuclear que está agrietándose en el Pacífico no es solo un problema local: es una amenaza que puede afectar la biodiversidad, las rutas migratorias de especies marinas e incluso la salud de poblaciones que dependen de la pesca en diferentes países. Ignorar este legado de la Guerra Fría puede costar caro a las próximas generaciones.
¿Y tú, crees que los Estados Unidos deben asumir la responsabilidad del mantenimiento de la cúpula de Runit o la comunidad internacional debería actuar en conjunto? Deja tu opinión en los comentarios — queremos escuchar tu visión sobre este riesgo silencioso.

Isso que dá ser um país «amigo» dos EUA… Aceitaram dinheiro pra receber lixo radioativo alheio.. Agora os EUA não querem nem saber, já pagaram, então que se danem