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La obra más cara de Brasil cuesta 40 MIL MILLONES, promete ser la tercera más grande del mundo, pero está rodeada de desconfianza y polémicas, principalmente debido a las críticas de grupos ambientales, ONGs y comunidades indígenas.

Escrito por Alisson Ficher
Publicado el 04/08/2024 a las 15:56
Actualizado el 05/08/2024 a las 18:45
Obra de R$ 40 bilhões no Brasil é a 3ª maior do mundo, gera polêmicas ambientais e sociais. (Imagem: reprodução)
Obra de R$ 40 bilhões no Brasil é a 3ª maior do mundo, gera polêmicas ambientais e sociais. (Imagem: reprodução)
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¿Usted ya ha oído hablar sobre la construcción más cara de Brasil? Promete ser la tercera mayor del mundo en su sector y está rodeada de polémicas y desconfianzas. Grupos ambientales, ONGs y comunidades indígenas han levantado serias críticas a esta grandiosa obra.

Estamos hablando de la Usina Hidrelétrica de Belo Monte, un proyecto gigante localizado en el corazón de la Amazonía que ha generado debates intensos desde su inicio.

La Usina Hidrelétrica de Belo Monte, situada en el río Xingu, en Pará, es una de las mayores obras de ingeniería de Brasil.

Con una inversión monumental de R$ 40 mil millones, la usina fue planeada para atender a la creciente demanda energética del país.

Con una capacidad instalada de 11.233 megavatios, Belo Monte es la tercera mayor usina hidrelétrica del mundo, quedando atrás solo de la Usina de Tres Gargantas, en la China, y de la Usina de Itaipu, en la frontera entre Brasil y Paraguay.

Desde que entró en operación en abril de 2016, Belo Monte ha desempeñado un papel crucial en el suministro de energía de Brasil.

En 2024, la usina generó energía suficiente para abastecer las residencias de las regiones Norte, Centro-Oeste y Río de Janeiro.

Además, Belo Monte es la mayor hidrelétrica 100% brasileña, contribuyendo con el 5% de la matriz eléctrica nacional y el 10% de la capacidad de generación hidráulica del país.

Desafíos Ambientales y Sociales

No obstante, la construcción de Belo Monte ha enfrentado una serie de desafíos y críticas desde el inicio. Grupos ambientales, ONGs y comunidades indígenas han expresado preocupaciones significativas sobre los impactos ambientales y sociales del proyecto.

La construcción de la usina resultó en la deforestación de grandes áreas de la Selva Amazónica, alterando ecosistemas fluviales y afectando la fauna y flora locales.

Las comunidades indígenas, como los pueblos Juruna y Arara, sufrieron con la inundación de sus tierras ancestrales, perdiendo acceso a recursos naturales vitales y enfrentando dificultades para adaptarse a nuevas áreas.

Además, Belo Monte fue objeto de varias acciones judiciales cuestionando la legalidad de la licencia ambiental y los métodos de consulta a las comunidades afectadas.

Beneficios Económicos y Desarrollo Regional

A pesar de las controversias, Belo Monte representa un hito económico para la región. La usina generó empleos directos e indirectos y impulsó la economía local con inversiones en infraestructura y servicios.

Desde el inicio de su operación, Belo Monte ha pagado más de R$ 1,07 mil millones en regalías, beneficiando al gobierno de Pará, además de los municipios de Vitória do Xingu y Altamira.

A largo plazo, se espera que Belo Monte contribuya a la reducción del costo de la energía eléctrica en Brasil, beneficiando tanto a la industria como a los consumidores residenciales. El proyecto también ha traído mejoras significativas en infraestructura, como carreteras y escuelas, en la región de Altamira.

Futuro de la Usina de Belo Monte

El futuro de Belo Monte sigue siendo tema de debates. El gobierno brasileño promueve la usina como un ejemplo de inversión en infraestructura que impulsa el desarrollo sostenible.

No obstante, los desafíos ambientales y sociales persisten, y los expertos sugieren que Brasil debe buscar un equilibrio entre el desarrollo económico y la conservación ambiental, promoviendo políticas que garanticen la protección de las comunidades afectadas y los ecosistemas locales.

De todos modos, notamos que la Usina Hidrelétrica de Belo Monte es un símbolo de las ambiciones y contradicciones del desarrollo brasileño.

Con una inversión de R$ 40 mil millones, la usina representa una oportunidad significativa para el país en términos de seguridad energética y desarrollo económico.

No obstante, las preocupaciones ambientales y sociales destacan la necesidad de enfoques más inclusivos y sostenibles en proyectos de infraestructura de gran envergadura en Brasil.

El Otro Lado

En nota enviada este lunes (05), Norte Energia, concesionaria de la Usina Hidrelétrica Belo Monte, afirmó que, sobre la afirmación de que el emprendimiento fue responsable por “deforestación de grandes áreas de la Selva Amazónica”, la empresa destaca que, durante el proceso de construcción de Belo Monte, el Ibama emitió autorizaciones con la delimitación de polígonos para los lugares de trabajo:

No obstante, se destaca que el área de supresión de vegetación realizada por Norte Energia corresponde al 0,04% del área total de la cuenca del río Xingu y al 0,0045% de la Amazonía Legal. Esta acción incluyó los trabajos de rescate de grupos de plantas y ahuyentamiento y rescate de animales, y evitó que la vegetación inundada generara gases de efecto invernadero, ya que las plantas sumergidas emiten dióxido de carbono durante su descomposición.

Además de otros beneficios para la región, los proyectos de reforestación conducidos por Norte Energia en el Médio Xingu recuperaron, hasta junio de 2024, un área equivalente a 3 mil campos de fútbol. Se plantaron 1,7 millones de plántulas nativas de 159 especies, algunas amenazadas, como acapu, mogno, castanheira y pau-cravo, además de ipês y árboles frutales. La meta de la empresa es recuperar 7,6 mil hectáreas hasta 2045, lo que corresponderá a 5,5 millones de plántulas nativas plantadas en la región amazónica.

En cuanto a la afirmación de que comunidades indígenas “sufrieron con la inundación de sus tierras ancestrales”, Norte Energia aclara que ninguna Tierra Indígena fue inundada por el proyecto y ninguna comunidad indígena necesitó dejar su lugar de origen. Vale destacar que antes de Belo Monte, los indígenas de la región eran 2 mil en 26 aldeas. Actualmente hay 8.675 – 5.203 indígenas en aldeas y 3.472 en contexto urbano/ribereño – de nueve etnias diferentes del Médio Xingu.

Desde la implementación de la usina, en el marco del Proyecto Básico Ambiental del Componente Indígena, la empresa ha invertido, hasta el momento, cerca de R$ 1,2 mil millones y ejecuta 42 programas y proyectos, aprobados por la Funai en 2012, con un enfoque en educación, salud, preservación del patrimonio cultural, actividades productivas, protección territorial y ambiental.

La compañía también estructuró y mantiene desde 2015 el Centro de Monitoreo Remoto (CMR) de la Funai, que vigila el 98% de las Tierras Indígenas del país, donde viven 867,9 mil indígenas. La herramienta monitorea y analiza imágenes y datos para combatir deforestaciones, degradación, incendios forestales y ocupación y uso criminal en cerca de 600 Tierras Indígenas de la Amazonía Legal.

Aún sobre la relación con las comunidades indígenas, la empresa mantiene un diálogo permanente con los pueblos del Médio Xingu, que se lleva a cabo de forma estructurada y participativa a través de interacciones diarias mantenidas por el Programa de Comunicación y en reuniones tripartitas, que involucran la participación de representantes indígenas y del órgano indigenista para discusión y análisis de las acciones en ejecución.

La compañía refuerza también que, además de los beneficios directos e indirectos mencionados en el artículo para la región, como generación de empleos, regalías y seguridad energética, la construcción de Belo Monte también trajo otros factores positivos:

  • En Salud, se construyó el Hospital General de Altamira, con capacidad para 100 camas para atención a casos de alta y media complejidad. Además de la construcción del hospital, Norte Energia también fue responsable de equiparlo. Además, se construyeron 32 Unidades Básicas de Salud en los cinco municipios aledaños a la usina y otras 32 Unidades Básicas de Salud Indígena en Tierras Indígenas.
  • Otro indicador es la reducción del 97% de los casos de malaria en los cinco municipios del área de influencia de la hidrelétrica, resultado de un programa conducido por la compañía para combatir la enfermedad, que es endémica en la región.
  • Norte Energia también ejecutó la construcción de 609 km de redes de agua y saneamiento e implantó el 92% de la red de saneamiento de Altamira, conectando 19 mil inmuebles.
  • En Educación, la empresa reforzó la estructura del área en los cinco municipios vecinos al emprendimiento con 78 obras, que representan alrededor de 492 aulas construidas y/o reformadas, beneficiando directamente a 23,2 mil alumnos. También se construyeron espacios pedagógicos, como salas de informática y oficinas de lectura.
  • En Seguridad, Norte Energia construyó el Complejo Penitenciario de Vitória do Xingu, reformó unidades policiales y donó 80 vehículos y un helicóptero para la Secretaria de Seguridad Pública de Altamira.

¿Y usted, qué piensa? ¿La construcción de mega usinas hidrelétricas es el camino correcto para el desarrollo de Brasil, incluso con los impactos ambientales y sociales? ¡Comente abajo!

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Infante
Infante
09/08/2024 09:55

Belo Monte o projeto mais torto do país.

João Batista Alves
João Batista Alves
07/08/2024 19:56

Muita destruição do meio ambiente pra fins necessários lógico destruição por destruição do meio ambiente UMA USINA ATÔMICA seria bem menos destrutiva e mais produtiva pró progresso com certeza ; USINAS hidroelétricas na sua construção força o meio ambiente em geral de uma forma contínua e anti natural .

Elias
Elias
06/08/2024 19:33

Quem protesta contra investimento em fonte de energia limpa, como hidrelétrica e outras, é porque falta visão sobre à nescecidade energética para o desenvolvimento.

Alisson Ficher

Jornalista formado desde 2017 e atuante na área desde 2015, com seis anos de experiência em revista impressa, passagens por canais de TV aberta e mais de 12 mil publicações online. Especialista em política, empregos, economia, cursos, entre outros temas e também editor do portal CPG. Registro profissional: 0087134/SP. Se você tiver alguma dúvida, quiser reportar um erro ou sugerir uma pauta sobre os temas tratados no site, entre em contato pelo e-mail: alisson.hficher@outlook.com. Não aceitamos currículos!

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