¡Megaautopista que puede transformar Brasil! Con la construcción de la Ruta Bioceánica, el país acortará distancias con China, facilitando exportaciones y generando empleos. La obra también promete fortalecer el turismo y el intercambio cultural con los vecinos de América del Sur.
La mayor obra de infraestructura para conectar Brasil directamente con el Océano Pacífico, pasando por Chile, ya está en marcha.
Lo que antes parecía un sueño lejano ahora está tomando forma. Pero, ¿por qué esta construcción es tan importante para Brasil y sus vecinos?
Mucho más que una simple carretera, esta megaautopista promete transformar las relaciones comerciales y culturales de América del Sur, facilitando exportaciones y hasta acelerando el intercambio con países tan lejanos como China.
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Los detalles de este proyecto monumental pueden sorprender y abrir puertas que aún no han sido imaginadas.
La llamada Ruta Bioceánica, o Ruta de Integración Latinoamericana (RILA), es un corredor logístico estratégico, conectando el Atlántico con el Pacífico.
La obra incluye la construcción de un acceso de 13 kilómetros, que conectará la BR-267, en Porto Murtinho, con el Puente de la Bioceánica, ubicado en la frontera entre Brasil y Paraguay.
Según la ministra de Planificación y Presupuesto, Simone Tebet, el proyecto ya se encuentra en fase inicial, con la construcción de este acceso comenzando el 20 de septiembre de 2024.
A partir de este corredor, será posible una ruta más corta para el comercio entre Brasil, Paraguay, Argentina y Chile, reduciendo el tiempo y los costos de transporte.
Impacto en la economía brasileña
Se espera que esta nueva ruta aporte ganancias logísticas significativas para Brasil. Estudios de la Empresa de Planificación y Logística (EPL) indican que las exportaciones brasileñas hacia Asia podrán tener su ruta marítima reducida en 9,7 mil kilómetros.
Esto significa un ahorro de hasta 12 días en el transporte hacia China, uno de los mayores socios comerciales de Brasil.
Con este ahorro de tiempo y reducción de costos logísticos, Brasil podrá hacer que sus productos sean más competitivos en el mercado internacional, especialmente en sectores como el de proteínas animales y bienes de mayor valor agregado.
De acuerdo con Simone Tebet, esta megaautopista es esencial para integrar a Brasil con el resto de América del Sur, fortaleciendo los lazos económicos y culturales.
Ella afirmó que «Brasil necesita mirar más hacia su propio continente, aprovechando las oportunidades que están a su lado», refiriéndose a la falta de atención prestada al comercio con países vecinos.
La ruta promete no solo mejorar las exportaciones, sino también incentivar el turismo y el intercambio cultural, dado que la infraestructura facilitará el acceso a puntos turísticos importantes, como la Colina de los Siete Colores, en la Cordillera de los Andes, Argentina.
Puente de la Bioceánica y el acceso logístico
Otro punto esencial para el proyecto es la construcción del Puente de la Bioceánica, que está siendo erigido por un consorcio binacional con una inversión de R$ 575,5 millones.
El puente tendrá 1.294 metros de longitud, dividido en tres partes, y la estructura ya está 60% concluida, según informó el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones de Paraguay.
Mientras el puente cruza el río Paraguay, el gobierno brasileño, a través del Departamento Nacional de Infraestructura de Transporte (DNIT), está a cargo de construir el acceso a la BR-267, además de un contorno rodoviario y un centro aduanero para gestionar el paso entre Brasil y Paraguay.
Simone Tebet destacó que el centro aduanero, una parte fundamental del proyecto, deberá ser un esfuerzo conjunto entre Brasil y Paraguay.
La Receita Federal ya está involucrada en la estructuración de esta unidad, que puede simplificar el comercio entre los dos países, de acuerdo con información de la ministra.
Desafíos logísticos y preocupaciones con la importación
Aunque la nueva ruta es vista con optimismo por gran parte de la industria, existen preocupaciones sobre el aumento de las importaciones y su impacto en el mercado local.
Sérgio Longen, presidente de Fiems, señaló que, a pesar de los beneficios evidentes para la exportación, «Brasil todavía enfrenta un costo elevado en términos de importación, lo que puede disminuir la competitividad de la industria local.»
Esta es una preocupación que se discutirá tanto a nivel federal como estatal, buscando equilibrar las ganancias para la exportación con los posibles desafíos para las industrias brasileñas.
Jaime Verruck, secretario estatal de Medio Ambiente, Desarrollo, Ciencia y Tecnología, también enfatizó que el desafío ahora es establecer un sistema aduanero ágil entre los cuatro países involucrados en la ruta.
La simplificación de este sistema es crucial para garantizar que Brasil aproveche al máximo la Ruta Bioceánica, especialmente en cadenas de mayor valor agregado.
Oportunidades para el comercio con Asia
Uno de los principales atractivos de la Ruta Bioceánica es el potencial de facilitar el comercio con Asia, especialmente con China.
Acceder al mercado asiático con un costo 30% menor que por las rutas tradicionales puede representar un gran impulso para productos como proteínas animales y otros bienes de valor agregado.
El objetivo, según Verruck, no es exportar commodities como la soja en grano, sino centrarse en productos con mayor valor en el mercado internacional.
Además, la ruta abre oportunidades para la importación de productos asiáticos a costos reducidos. Esto puede transformar Mato Grosso do Sul en un importante polo de distribución de productos asiáticos para el resto de Brasil, como destacó Jaime Verruck.
El estado puede beneficiarse tanto en exportación como en distribución interna de bienes importados.
Puente de la Bioceánica promete revolucionar el comercio
Con un proyecto que promete revolucionar el comercio entre Brasil y sus vecinos, la Ruta Bioceánica es vista como una oportunidad única de crecimiento económico y desarrollo regional.
El desafío ahora es garantizar que la infraestructura necesaria se complete dentro de los plazos establecidos y que el sistema aduanero sea suficientemente ágil para soportar el flujo comercial.
¿Está Brasil preparado para aprovechar plenamente esta nueva ruta de integración continental, o los desafíos logísticos y comerciales pueden limitar su potencial?

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