Desarrollado por investigadores de Queen Mary, Universidad de Warwick, Imperial College London y Universitas Mercatorum, el Generador Eléctrico de Humedad utiliza gelatina, sal de cocina y carbón activado para producir electricidad a partir de la humedad ambiental, logrando una salida estable por más de 30 días y un rendimiento escalonado de hasta 90 voltios
Desarrollado con gelatina, sal de cocina y carbón activado, el Generador Eléctrico de Humedad transforma moléculas de agua del aire o de la piel en energía estable, alcanza hasta 90 voltios en serie y aún puede actuar como sensor respiratorio biodegradable.
Materiales de calidad alimentaria lograron transformar humedad ambiental en electricidad continua por más de 30 días, en un generador biodegradable desarrollado por investigadores de Queen Mary, Warwick, Imperial College London y Universitas Mercatorum.
Cómo electricidad, humedad ambiental y materiales simples se conectan
El dispositivo, llamado Generador Eléctrico de Humedad, o MEG, utiliza gelatina, cloruro de sodio y carbón activado para aprovechar moléculas de agua presentes en el aire o en la piel humana. La propuesta invierte un problema conocido de la electrónica: la humedad deja de ser obstáculo y pasa a funcionar como entrada energética.
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La fabricación ocurre por un proceso simple a base de agua. Durante el secado, la mezcla de gelatina y sal se auto-organiza en tres capas. Cuando vuelve a recibir humedad, esta arquitectura permite el movimiento de iones en el interior del material, creando salida eléctrica estable.
Cada unidad presentó 1 voltio por períodos superiores a 30 días. En serie, varias unidades alcanzaron hasta 90 voltios y 5,08 mA, rendimiento suficiente para alimentar pequeños dispositivos electrónicos, incluyendo una cuerda LED de 40 luces.

Tecnología busca reducir impacto de los residuos electrónicos
El avance llama la atención porque combina rendimiento con materiales ampliamente disponibles y no tóxicos. En un escenario de crecimiento de los desechos electrónicos globales, el MEG surge como una alternativa de menor impacto frente a las baterías convencionales y sistemas de energía basados en componentes difíciles de desechar.
Ming Dong, investigador asociado de posdoctorado en la Escuela de Ingeniería y Ciencia de Materiales de la Queen Mary University of London y primer autor del estudio, afirmó que altas tensiones normalmente dependen de fabricación compleja o materiales escasos. Para él, el trabajo muestra un rendimiento fuerte con componentes simples y sostenibles.
Generador también funciona como sensor de humedad
Además de producir energía, el material responde a pequeños cambios de humedad. Esta característica permite su uso como sensor compatible con la piel, capaz de seguir señales fisiológicas relacionadas con la respiración, el habla y la proximidad sin contacto.
Los investigadores demostraron monitoreo respiratorio en tiempo real y detección de alteraciones asociadas al habla por variaciones en la humedad exhalada. La tecnología también puede abrir camino para sistemas vestibles de salud e interfaces hombre-máquina sin batería.
Otra ventaja está al final de su vida útil. El generador puede biodegradarse en el suelo en pocas semanas o disolverse en agua, permitiendo recuperar y reutilizar componentes sin productos químicos peligrosos. Dimitrios Papageorgiou, autor correspondiente, dijo que el objetivo fue repensar materiales electrónicos.

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