¡Olvida la prisa! El tren centenario se ha convertido en una sensación mundial por su extrema lentitud. Entre montañas y valles exuberantes, el tren ofrece un viaje nostálgico e inmersivo. Descubre por qué este paseo de cinco horas se ha convertido en uno de los más disputados del país y un verdadero Patrimonio Mundial de la Unesco.
Anidado entre montañas exuberantes y cubierto de densa vegetación, un tren centenario en India ha atraído a miles de turistas de todo el mundo por un motivo inusual: su velocidad extremadamente reducida.
A diferencia de los modernos trenes bala, que priorizan rapidez y eficiencia, esta antigua vía ofrece una experiencia nostálgica y contemplativa, transformando el viaje en un paseo único y memorable.
Ubicado en la Cordillera Nilgiri, en el estado de Tamil Nadu, el Ferrocarril de Montaña Nilgiri conecta Mettupalayam, a 330 metros sobre el nivel del mar, con la ciudad de Ooty, situada a 2,2 mil metros de altitud.
-
Comenzó a correr a los 66 años, batió récords a los 82 y ahora se ha convertido en objeto de estudio por tener una edad metabólica comparable a la de una persona de 20 años, en un caso que está intrigando a los científicos e inspirando al mundo.
-
Árbol más antiguo del planeta reaparece tras 130 años de búsquedas: Wattieza, de 385 millones de años, medía 10 metros y no tenía hojas ni semillas; fósiles de Gilboa, en Nueva York, resolvieron el misterio en 2007.
-
Una casa de 48 metros cuadrados montada en horas con 4 mil ladrillos hechos de plástico reciclado que no absorbe humedad, tiene aislamiento térmico natural y cuesta menos de 90 mil reales en kit completo.
-
Luciano Hang reveló que la flota aérea de Havan ya acumula más de 20 mil aterrizajes, 10 mil horas de vuelo y 6 millones de kilómetros recorridos, y dice que sin los aviones la empresa jamás habría crecido tan rápido.
Atraviesando un trayecto sinuoso de 46 kilómetros, este ferrocarril se destaca no solo por sus paisajes espectaculares, sino también por el tiempo que lleva recorrer el camino.
El viaje de subida dura casi cinco horas, mientras que la bajada es un poco más rápida, tomando alrededor de cuatro horas.
Un tren centenario y un sistema exclusivo
Inaugurado por los británicos en 1908, el Ferrocarril de Montaña Nilgiri es una de las pocas ferrovias del mundo que utiliza un sistema de cremallera, esencial para subir tramos extremadamente empinados.
Este mecanismo, que consiste en un riel dentado posicionado entre los rieles principales, permite que la locomotora supere inclinaciones de hasta 8,33%.
Con un trazado complejo y desafiante, el recorrido incluye 16 túneles, 250 puentes y 208 curvas.
Durante el trayecto, el tren pasa por pequeñas estaciones históricas, como Coonoor, Wellington, Lovedale y Fern Hill, proporcionando a los pasajeros una vista privilegiada de las montañas y valles cubiertos de vegetación exuberante.
Patrimonio Mundial de la Unesco
La relevancia histórica y cultural de este ferrocarril fue reconocida en 2005, cuando la Unesco lo declaró Patrimonio Mundial como parte de las «Mountain Railways of India», un conjunto de ferrocarriles históricos de montaña en el país.
La conservación de este sistema ferroviario garantiza que su importancia sea preservada para las futuras generaciones, manteniendo viva una parte significativa de la historia del transporte ferroviario en India.
Históricamente, los británicos utilizaban este ferrocarril para escapar del calor intenso de las regiones más bajas y encontrar refugio en las montañas.
La región de Ooty, apodada como la «Suiza de India», siempre ha sido un destino muy buscado para quienes buscan temperaturas amenas y paisajes naturales impresionantes.
La experiencia de viajar en el «tren de juguete»
A pesar de su baja velocidad, o quizás precisamente por ello, el Ferrocarril de Montaña Nilgiri se ha convertido en uno de los paseos ferroviarios más famosos de India.
El tren de juguete, como se le llama popularmente, ofrece un viaje inmersivo, permitiendo que los pasajeros aprecien con calma las majestuosas montañas y la vegetación intacta a lo largo del camino.
Para quienes desean embarcarse en esta experiencia, se recomienda encarecidamente reservar los billetes con anticipación.
Los viajes se realizan a diario, pero los vagones son pequeños y la demanda es alta. Las reservas pueden hacerse a través del sitio oficial de Indian Railway (www.irctc.co.in) o presencialmente, donde los turistas reciben billetes tradicionales de papel, que se han convertido en artículos de colección.
Un tesoro ferroviario preservado
El Ferrocarril de Montaña Nilgiri representa un legado de la ingeniería ferroviaria británica y un testimonio de la relación entre la historia y la naturaleza.
A diferencia de los trenes modernos, que privilegian la velocidad, este tren nos recuerda que viajar también puede ser una experiencia de contemplación, desacelerar y conectarse con el paisaje.
La conservación de este ferrocarril no solo permite que turistas de todo el mundo vivan esta experiencia nostálgica, sino que también impulsa la economía local, beneficiando la región y garantizando la preservación de uno de los trayectos ferroviarios más emblemáticos de India.


Se o Brasil tivesse mantido e modernizado suas ferrovias, poderíamos ter um transporte mais barato, eficiente e sustentável. Ainda dá tempo de reverter isso, mas exige investimento e vontade política.