El Regreso de Donald Trump y Sus Promesas de Más Petróleo Afectan la Agenda Climática Global y Pueden Impactar Directamente a Brasil.
Mientras el mundo intenta avanzar en el uso de energías renovables, Donald Trump, ex-presidente de EE. UU. y actual candidato, lanza una promesa polémica y, para muchos, peligrosa: ampliar drásticamente la producción de petróleo para reducir los costos de energía en Estados Unidos.
Esta posible escalada en la exploración de petróleo no solo reaviva preocupaciones ambientales, sino que también genera impactos directos en la estrategia energética global — con énfasis en Brasil.
Esta promesa puede transformar el escenario de la transición energética en el país y exigir decisiones estratégicas que afectan la economía y el medio ambiente. ¿Pero hasta dónde puede afectar esta nueva postura de Trump a Brasil?
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50 viaductos, 4 túneles, 28 puentes y 40 kilómetros de ciclovías: la BR-262 en Espírito Santo recibirá 8,6 mil millones de reales en la mayor obra de ingeniería de la historia del estado inspirada en la Autopista de los Inmigrantes de São Paulo.
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Brasil produce demasiada energía limpia y no sabe qué hacer con ella: más del 20% de la capacidad solar y eólica fue desperdiciada en 2025 mientras los inversores huyen y 509 proyectos de generación renovable fueron abandonados en el último año.
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El Piauí va a producir un nuevo combustible que sustituye el diésel sin necesidad de cambiar nada en el motor del camión y reduce a la mitad la emisión de gases contaminantes: los camioneros de todo el Nordeste ya celebran la novedad que llegará aún en esta década.
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Novo shopping brasileño de R$ 400 millones será erguido en un área equivalente a más de 4 campos de fútbol, con 90 tiendas, 5 cines, supermercado, facultad y estacionamiento para 1,7 mil coches, pudiendo generar 3 mil empleos.
El Plan de Trump: Priorizar Combustibles Fósiles
Donald Trump quiere colocar a EE. UU. nuevamente en la cima de la producción mundial de energía barata.
Él prometió reducir los costos energéticos a cualquier precio, ignorando las emisiones de carbono y defendiendo una postura abiertamente pro-petróleo.
En campaña, Trump no escatimó promesas: declaró que establecería una meta nacional para garantizar que EE. UU. tuviese el menor costo de energía entre los países industrializados.
Su frase «drill, baby, drill» (algo así como «perfora, querido, perfora») resume bien su política de incentivo a las perforaciones.
Según el periódico O Globo, los Estados Unidos ocupan el primer lugar en producción mundial de petróleo con cerca de 12,9 millones de barriles diarios, seguidos por Rusia y Arabia Saudita.
En los últimos quince años, el fracking — técnica que utiliza agua y productos químicos para extraer petróleo y gas de rocas subterráneas — se ha popularizado en EE. UU., aunque enfrenta una fuerte oposición de ambientalistas que denuncian los riesgos de contaminación del suelo y del agua.
Consecuencias para el Mercado Global e Impacto en Brasil
La promesa de Trump de expandir la producción petrolera impacta directamente en los precios internacionales.
Si EE. UU. aumenta significativamente su oferta de petróleo, la tendencia es que el valor del barril caiga.
Esto no solo afecta al sector en EE. UU., sino que también tiene repercusiones para países productores como Brasil, que ocupa la octava posición mundial en producción, con 3,4 millones de barriles diarios, de acuerdo con el Instituto Brasileño de Petróleo (IBP).
Para Brasil, la cuestión es crítica. El gobierno de Lula ha estado enfocando en la transición energética, planeando albergar la COP30 en 2025, además de estudiar proyectos de exploración en la Margen Ecuatorial, una área sensible en la costa norte.
Esta nueva postura de Trump, con incentivos al uso de combustibles fósiles, puede obligar a Brasil a reevaluar su estrategia e incluso a retrasar inversiones en energías renovables.
Incentivo al Petróleo y la Amenaza a las Fuentes Renovables
La postura de Trump preocupa no solo a los defensores del medio ambiente, sino también al sector de energías renovables. Los expertos advierten que el nuevo gobierno puede reducir incentivos para la energía limpia, como la solar y la eólica, lo que dificultará el desarrollo de estas tecnologías en Brasil y en otros países. Según el consultor Simon Flowers, de Wood Mackenzie, “Las expectativas de crecimiento a corto plazo para energía eólica, solar y vehículos eléctricos dependen de incentivos, que probablemente serán eliminados o modificados”. Él cree que el escenario para esos sectores se volverá más complicado con un posible nuevo gobierno de Trump.
En medio de esta perspectiva, Brasil tiene la ventaja de poseer una de las matrices energéticas más limpias del mundo, pero eso no garantiza que el país esté inmune a los efectos de esta política.
De acuerdo con el periódico O Globo, Brasil necesitará buscar formas de financiar su transición energética, evitando depender de decisiones de gobiernos extranjeros.
Además, una reducción global en los incentivos puede hacer que los proyectos renovables sean menos atractivos para los inversionistas, lo que representa un riesgo para el país.
Electricidad versus Combustibles Fósiles: El Impacto en el Sector Automotriz
La posible nueva administración de Trump también puede modificar los estándares de emisiones para vehículos, afectando el sector automotriz global.
Edmar Almeida, profesor del Instituto de Energía de PUC-RJ, cree que la presión para adoptar vehículos eléctricos puede disminuir.
Para él, el escenario para los carros eléctricos será más desafiante si Trump flexibiliza las metas de emisiones, previstas para 2027.
La estrategia puede incentivar el consumo de derivados de petróleo en EE. UU. y, por consiguiente, dificultar la expansión de modelos eléctricos en mercados emergentes como Brasil.
Para Brasil, esta postura estadounidense implica desafíos adicionales. La reducción de subsidios a la electrificación puede afectar los precios de los carros eléctricos y, con ello, inhibir la transición hacia una flota más limpia en el país.
La dependencia de combustibles fósiles, en este escenario, puede aumentar, dificultando el cumplimiento de las metas de reducción de emisiones de carbono.
El Dilema Brasileño: Expandir el Petróleo o Invertir en Renovables?
Brasil enfrenta un dilema complejo: expandir la exploración de petróleo y gas o fortalecer su política de energías renovables.
Roberto Ardenghy, presidente del Instituto Brasileño de Petróleo y Gas (IBP), recuerda que Brasil todavía importa una parte significativa de energía, al igual que EE. UU.
En una entrevista a O Globo, Ardenghy señala que el aumento de la producción de petróleo en EE. UU. podría representar una oportunidad para Brasil de mejorar su seguridad energética, pero también una presión para reducir los costos de sus propias operaciones.
Marcus D’Elia, de Leggio Consultoría, añade que, a pesar de los esfuerzos globales para reducir emisiones, la demanda de petróleo debe permanecer alta.
Él defiende que Brasil utilice sus reservas con responsabilidad, asegurando que la producción sea sostenible y traiga beneficios para el país.
El Futuro de las Energías Limpias y el Papel de Brasil
En el escenario actual, los expertos coinciden en que, si Trump gana las elecciones, la política climática global enfrentará nuevos obstáculos.
El incentivo a la producción de petróleo en EE. UU. podría dificultar el avance de las energías renovables, como la eólica y la solar, especialmente en países que dependen de asociaciones y subsidios internacionales.
Brasil, por otro lado, necesita decidir su papel en este contexto. La Margen Ecuatorial representa una posibilidad de expansión de la producción petrolera, pero la decisión de explorarlo exige un debate público sobre los riesgos ambientales y las necesidades energéticas del país.
¿Cómo conciliar la producción de petróleo con la transición hacia fuentes más limpias? Para Marcus D’Elia, la planificación cuidadosa de las reservas brasileñas puede ayudar al país a equilibrar la seguridad energética y el compromiso ambiental.
¿Y tú, qué piensas? ¿Debería Brasil invertir más en petróleo o intensificar la transición hacia energías limpias?

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