Estudio Piloto Conducido por la Investigadora de Tecnología Dra. Marigo Raftopoulos con 614 Profesionales de Europa y Estados Unidos Muestra que Trabajadores Reconocen Ganancias de Productividad con IA, pero 84% Aún Demuestran Preocupación por Riesgos Cibernéticos, Pérdida de Empleos, Cuestiones Éticas y Reducción de la Autonomía en el Trabajo
La mayoría de los trabajadores acepta el uso de IA en el entorno profesional y reconoce ganancias de eficiencia, pero una amplia parte demuestra preocupación por los riesgos asociados a la tecnología, según un estudio citado en el libro “Entanglement”, de la investigadora de tecnología Dra. Marigo Raftopoulos.
La investigación mostró que siete de cada diez participantes evalúan que la IA presenta un rendimiento muy o extremadamente bueno en actividades de trabajo. Al mismo tiempo, 84% de los trabajadores y la IA aparecen asociados a riesgos como seguridad cibernética, pérdida de empleos, amenazas militares y cuestiones de privacidad.
El estudio piloto entrevistó a 614 profesionales que trabajan directamente con tecnologías habilitadas por IA. Se entrevistaron a 305 profesionales en Europa y 309 en los Estados Unidos, todos trabajando en entornos donde los sistemas de inteligencia artificial ya forman parte de las rutinas laborales.
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Trabajadores, IA y la Percepción de Eficiencia en el Entorno de Trabajo
Según los resultados analizados por la Dra. Marigo Raftopoulos, trabajadores y IA son frecuentemente asociados a ganancias de eficiencia y productividad en las organizaciones. La mayoría de los participantes destacó que la tecnología contribuye a ahorrar tiempo y mejorar procesos operativos.
Entre los encuestados, el 71% afirmó que la IA desempeña funciones muy o extremadamente bien. Las razones más citadas fueron mejora en la precisión de las tareas, optimización de procesos y aumento de la eficiencia en actividades repetitivas u operativas.
A pesar de este reconocimiento sobre el rendimiento tecnológico, las respuestas indican que la aceptación no significa ausencia de preocupaciones. Muchos trabajadores demuestran una visión simultáneamente positiva y cautelosa sobre la expansión de la IA en las organizaciones.
La propia investigadora afirma que la tecnología está alterando profundamente la forma en que las personas trabajan. Según ella, comprender cómo los trabajadores perciben estos cambios se ha convertido en un punto central de la investigación.
Preocupaciones sobre Autonomía y Seguridad en el Empleo
A pesar de los altos niveles de aceptación de la tecnología, los resultados indican un creciente descontento entre los trabajadores sobre la sensación de autonomía en el trabajo. A medida que los sistemas de IA se expanden, muchos profesionales informan pérdida de control sobre procesos y decisiones.
Casi dos tercios de los participantes de la investigación, equivalentes al 63%, afirmaron sentirse sólo moderadamente empoderados o poco empoderados en el entorno profesional. Este resultado sugiere que trabajadores y IA coexisten en un escenario de adaptación aún incompleto.
Según la investigadora, existe una buena disposición general de los empleados hacia la implementación de la tecnología. Sin embargo, persisten preocupaciones iniciales relacionadas con la integración de la IA en las organizaciones, además de dudas sobre rendimiento y confianza en los sistemas.
Los participantes también demostraron inquietud con impactos potenciales en la seguridad del empleo. Para muchos trabajadores, la adopción de sistemas automatizados plantea dudas sobre el futuro de determinadas funciones profesionales.
Evaluaciones Positivas, Condicionales y Negativas sobre la Tecnología
El análisis de las respuestas reveló diferentes niveles de aceptación de la IA entre los participantes del estudio. Las opiniones fueron agrupadas en categorías que reflejan entusiasmo, cautela o rechazo en relación a la tecnología.
Entre las declaraciones positivas, que representaron el 52% de las respuestas, los participantes afirmaron que la automatización por IA es una herramienta útil en el trabajo. También destacaron que la tecnología libera tiempo y recursos y tiende a convertirse en parte común de las actividades profesionales.
Otro grupo de respuestas, equivalente al 40%, presentó evaluaciones condicionales sobre el uso de la tecnología. En este conjunto, los participantes afirmaron que la IA necesita ser utilizada correctamente, aún exige supervisión humana y todavía no puede ser plenamente confiable.
Una parte menor, correspondiente al 4%, expresó evaluaciones negativas sobre la tecnología. Entre estas respuestas están opiniones de que la IA aún presenta sesgos, no logra igualar habilidades humanas en determinadas tareas y puede provocar pérdida de empleos.
Otros 4% de los participantes afirmaron no tener una opinión definida sobre el tema. Este grupo indicó incertidumbre respecto a los efectos futuros de la tecnología en el entorno de trabajo.
Trabajadores, IA y la Idea de Inteligencia Artificial como Miembro del Equipo
Cuando se les preguntó sobre la posibilidad de que la IA actúe como colaborador o miembro del equipo en el entorno profesional, los resultados indicaron una fuerte resistencia. Apenas el 12% de los encuestados dijo considerar esta posibilidad de forma positiva.
Entre las respuestas favorables, algunos participantes afirmaron que la IA ya forma parte del equipo en determinadas funciones. Otros dijeron que la tecnología ayuda a los humanos a trabajar más rápido y ejecutar tareas con mayor eficiencia.
Una parte del 40% presentó respuestas condicionales sobre esta posibilidad. Este grupo afirmó que la IA aún necesita ser más confiable y segura, además de presentar una comunicación más natural en las interfaces de interacción.
La mayor parte de los participantes, equivalentes al 44%, rechazó la idea de considerar la tecnología como miembro de equipo. En este grupo, muchos afirmaron que un miembro humano del equipo es insustituible y que la IA debe ser vista sólo como herramienta.
Otros participantes afirmaron que la tecnología funciona como facilitadora de procesos, pero no sustituye a las personas. Esta comprensión refuerza la percepción de que trabajadores y IA aún ocupan roles distintos dentro de las organizaciones.
Principales Preocupaciones Sociales sobre el Avance de la IA
La investigación también investigó cuáles son las mayores preocupaciones de los participantes sobre el impacto de la IA en la sociedad. El tema más citado fue el riesgo de amenazas cibernéticas, mencionado por el 40% de los encuestados.
En este grupo, los participantes citaron riesgos como fraudes digitales, ataques cibernéticos y hasta posibilidades de terrorismo involucrando tecnologías de inteligencia artificial. Estos factores fueron considerados preocupaciones relevantes para el futuro.
La segunda preocupación más mencionada fue la pérdida de empleos, señalada por el 24% de los participantes. Entre los aspectos destacados están el desplazamiento de trabajadores, pérdida de habilidades profesionales y dificultades para mantener medios de subsistencia.
Otras preocupaciones involucran cuestiones éticas, mencionadas por el 8% de los encuestados. Entre los temas citados están la invasión de privacidad, uso militar de la tecnología y problemas relacionados con conjuntos de datos sesgados.
Además, el 12% de los participantes mostraron temor sobre una posible pérdida de humanidad. Estos encuestados mencionaron preocupaciones con la reducción de empatía, sentido común e inteligencia emocional en una sociedad cada vez más automatizada.
Un grupo menor, equivalente al 16%, afirmó no tener preocupaciones relevantes con la tecnología. Algunos participantes de este grupo afirmaron que el problema no es la IA en sí, sino la forma en que los humanos utilizan estas herramientas.
Educación y Entrenamiento como Respuesta a la Adopción de la Tecnología
La Dra. Marigo Raftopoulos también analizó factores que influyen en la disposición de las personas para adoptar tecnologías de IA en el entorno laboral. Según ella, muchas personas demuestran vacilación en adoptar estas herramientas.
Esta renuencia, según la investigación, no está asociada a factores como edad, género, escolaridad o ubicación geográfica. El estudio sugiere que la vacilación ante la tecnología puede representar una característica humana más amplia.
Las actitudes hacia la adopción de la IA se distribuyen a lo largo de un espectro. En un extremo están las personas que ven la tecnología como una oportunidad a ser explorada, mientras que en el otro lado se encuentran aquellos que la perciben como una amenaza.
La investigadora afirma que parte de la resistencia puede estar relacionada con las limitaciones de la tecnología actual. También pueden influir factores como la adecuación de las implementaciones en las organizaciones y preocupaciones sobre cambios en el contrato social entre empresas y empleados.
Ante este escenario, ella destaca el papel de la educación y el entrenamiento para ampliar el entendimiento de los trabajadores sobre el funcionamiento de la IA. Programas de alfabetización en inteligencia artificial pueden ayudar a reducir temores relacionados con la pérdida de autonomía o empleo.
Según la investigadora, iniciativas educativas pueden incentivar una cultura de aprendizaje y adaptación en las organizaciones. El objetivo es garantizar que los trabajadores se sientan capacitados para actuar junto a los sistemas de IA, y no amenazados por ellos.
La autora también recomienda que las empresas adopten estrategias de inversión a largo plazo y enfoques amplios para implementar la tecnología. Según ella, el éxito de la IA depende de la integración adecuada con las estructuras organizacionales existentes.
Para la investigadora, el avance de las tecnologías inteligentes exige un equilibrio entre innovación tecnológica y bienestar humano. Ella afirma que el florecimiento humano, la eficacia tecnológica y el desarrollo de los negocios están interconectados.
Raftopoulos concluye que el objetivo es ayudar a ciudadanos y trabajadores a comprender tanto los efectos positivos como los desafíos de la IA. Según ella, la tecnología puede ser aprovechada sin comprometer la humanidad de las relaciones laborales.

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