La condición, observada principalmente entre usuarios frecuentes de cannabis, pasó a recibir un código específico en la Clasificación Internacional de Enfermedades, ampliando la capacidad de diagnóstico, rastreo y tratamiento en hospitales de diversos países
Científicos de la Universidad de Washington, en los Estados Unidos, divulgaron una alerta que ha llamado la atención de la comunidad médica internacional: la expansión de la llamada síndrome de hiperémesis canabinoide, un trastorno gastrointestinal severo ligado al consumo continuo de cannabis. Aunque el tema ha ganado nuevas discusiones recientemente, la condición ya se ha estado observando durante años y ahora ha sido reconocida oficialmente por la Organización Mundial de la Salud (OMS), reforzando la urgencia de comprender sus impactos.
A medida que el uso recreativo y medicinal de la cannabis crece en el mundo, médicos informan más casos de pacientes que llegan a las emergencias con crisis intensas de dolor abdominal, náuseas extremas y vómitos persistentes. A pesar de esto, el fenómeno aún intriga a los especialistas, ya que afecta solo a una parte de los usuarios regulares. La información fue divulgada por el sitio StatPearls, que reúne estudios clínicos y revisiones científicas ampliamente utilizadas por profesionales de la salud.
¿Qué ha descubierto la ciencia sobre el síndrome de hiperémesis canabinoide?
De acuerdo con los investigadores, el síndrome está directamente ligado al uso frecuente y prolongado de la cannabis, aunque los mecanismos exactos aún no están totalmente esclarecidos. El cuadro está marcado por episodios repetidos de vómito intenso, dolor abdominal agudo y náuseas prolongadas que pueden extenderse por varios días. En muchos casos, los síntomas regresan algunas veces al año, configurando un ciclo debilitante para el paciente.
-
Científicos utilizan inteligencia artificial para crear acero casi indestructible que no se oxida y puede cambiar la forma en que se producen las piezas industriales de energía y petróleo.
-
En lugar de comprar camiones eléctricos nuevos, India está retirando el motor diésel de vehículos antiguos e instalando propulsión eléctrica por el 40% del precio, y esta idea simple puede ser la solución que las megaciudades contaminadas de todo el mundo estaban esperando.
-
Círculos en los cultivos del Sahara: el ISS revela Sharq El Owainat, en Egipto, irrigado por un pivote central con agua del Acuífero de Arenisca de Nubia, creciendo entre 1998 y 2019, a 290 km de la ciudad más cercana.
-
El 40% aún lo llaman fraude: los soviéticos monitorearon la Apollo, los espejos en la Luna devuelven láseres hasta hoy y las rocas lo confirman; en 2026, 4 astronautas regresan a la órbita lunar y la carrera se reinicia contra China.
Uno de los signos más curiosos, según estudios citados por StatPearls, es que muchos pacientes reportan alivio temporal al tomar baños muy calientes, lo que sugiere una posible relación entre el sistema nervioso y los efectos acumulados de la sustancia en el organismo. Además, los síntomas suelen surgir pocas horas o hasta un día después del último consumo de la planta. Sin embargo, a pesar de parecer un patrón, estos signos no son suficientes para prever quién desarrollará el síndrome, ya que la mayoría de los usuarios frecuentes nunca presenta el cuadro.
Otro punto crucial señalado por los científicos es que la única forma comprobada de interrumpir los episodios es suspender completamente el uso de la cannabis. Esta realidad hace que el tratamiento sea más complejo, especialmente cuando involucra a pacientes que utilizan la sustancia para fines terapéuticos y creen que ella alivia, y no agrava, síntomas como náuseas.
El reconocimiento internacional facilita rastrear casos y entender patrones de la enfermedad
El 1º de octubre de 2025, el síndrome de hiperémesis canabinoide recibió un código específico en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE), el R11.16. La inclusión permite que hospitales, clínicas y centros de investigación registren los casos de manera estandarizada, algo que antes no era posible debido a la falta de categorización propia.
Investigadores de la Universidad de Washington destacan que los registros eran dispersos y dificultaban el monitoreo real de la condición. Sin embargo, con el nuevo código, los médicos podrán mapear la incidencia con más precisión, identificar patrones geográficos o sociales y comprender mejor quién está más vulnerable al trastorno. Aunque la asociación entre el uso continuo de cannabis y el surgimiento del síndrome es evidente, aún no existen explicaciones clínicas para el hecho de que algunos usuarios desarrollen crisis severas mientras que otros nunca presentan síntomas.
Además, el reconocimiento de la condición por parte de la OMS refuerza la importancia de campañas de concientización, especialmente en países donde la cannabis se utiliza de manera medicinal o recreativa.
Crisis repetidas y limitaciones en el tratamiento aumentan desafíos para médicos y pacientes

El síndrome de hiperémesis canabinoide suele evolucionar en ciclos que pueden ocurrir hasta cuatro veces al año. Este patrón provoca un gran desgaste físico y emocional, ya que las crisis son extremadamente dolorosas y frecuentemente exigen atención de urgencia. Ironicamente, aunque la cannabis se utiliza para tratar náuseas y vómitos en pacientes con cáncer, VIH y otras condiciones, el síndrome actúa en sentido contrario, generando episodios intensos que pueden llevar a deshidratación e internaciones prolongadas.
El tratamiento también presenta obstáculos, ya que los medicamentos tradicionales contra el mareo no siempre surten efecto. Por lo tanto, los médicos suelen recurrir a alternativas como Haldol, un antipsicótico conocido por disminuir náuseas severas, o cremas de capsaicina, que provocan sensación de calentamiento en la piel y alivian parte del dolor abdominal. Sin embargo, estos enfoques ofrecen solo control temporal, sin resolver la causa principal del problema.
Otro desafío reportado por los especialistas es la resistencia de muchos pacientes a aceptar el diagnóstico, especialmente aquellos que utilizan cannabis de forma terapéutica. Como creen que la sustancia ayuda a controlar síntomas como ansiedad o dolores crónicos, muchos no asocian sus episodios severos de vómito con el consumo de la planta. Esto dificulta la suspensión del uso —considerada la única forma eficaz de interrumpir definitivamente las crisis.
En el escenario actual, los médicos defienden que la concientización es fundamental para reducir cuadros graves y resaltar que la cannabis, a pesar de ser ampliamente utilizada, puede desencadenar efectos inesperados cuando se consume de forma continua y sin acompañamiento profesional.
Fuente: Xataka

-
-
-
3 pessoas reagiram a isso.