Con El Petróleo En Patamares Bajos, Empresas Del Transporte Marítimo Enfrentan Dificultades Para Acelerar La Transición Energética. Cargill Evalúa Costos, Riesgos Y Timing De Las Inversiones En Combustibles De Bajo Carbono.
El escenario de precios bajos del petróleo ha provocado efectos directos sobre los planes de descarbonización del transporte marítimo global. En un sector históricamente dependiente de combustibles fósiles, la diferencia de costo entre el petróleo y alternativas de menor emisión se ha convertido en un obstáculo concreto para decisiones de inversión a corto plazo.
Este es el diagnóstico presentado por Jan Dieleman, presidente de Cargill Ocean Transportation, brazo de transporte marítimo de la gigante global de commodities. Según él, a pesar del compromiso con la reducción de emisiones, el momento económico influye fuertemente en el ritmo de la transición.
“Aún creo firmemente que este sector hará la transición hacia combustibles de bajo carbono y, eventualmente, de carbono cero”, dijo Dieleman a Bloomberg News. “Pero cuando gestionas una empresa, también necesitas pensar en el momento adecuado”.
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Flota Amplia Y Protagonismo En La Agenda Climática
Con una flota fletada superior a 600 barcos, Cargill ocupa una posición de destaque entre las compañías que buscan reducir la huella de carbono en el transporte marítimo. En los últimos años, la empresa ha comenzado a probar soluciones tecnológicas y operativas orientadas a la disminución de emisiones, incluso en un ambiente regulatorio aún incierto.
En este contexto, la compañía está incorporando cinco nuevos cargueros capaces de operar tanto con combustible tradicional derivado del petróleo como con metanol de baja emisión. La estrategia busca flexibilidad operativa ante la volatilidad de los precios de la energía.
Metanol Verde Avanza, Pero Petróleo Sigue Dominante
El primero de estos barcos, llamado Brave Pioneer, está a punto de llegar a Singapur, donde será abastecido con metanol verde. Según Cargill, este tipo de combustible puede reducir las emisiones de carbono en hasta un 70% en comparación con el petróleo convencional.
Aun así, las condiciones actuales del mercado indican que el uso del petróleo seguirá predominante en muchos momentos. “No puedo quemar un combustible que es tres o cuatro veces más caro”, afirmó Dieleman, al comentar los desafíos económicos que enfrentan las empresas del sector.
De acuerdo con él, los precios bajos del petróleo funcionan como un viento en contra para las inversiones en nuevas tecnologías, ya que alargan el tiempo necesario para el retorno financiero de soluciones orientadas a la eficiencia energética.
Diferencia De Precios Amplía Dilema Económico
La disparidad entre los valores de los combustibles es expresiva. Datos de S&P Global Energy indican que, el mes pasado, el metanol 100% sostenible en Singapur superaba los US$ 1.000 por tonelada. En el mismo período, el combustible marítimo derivado del petróleo se comercializaba por menos de US$ 450 por tonelada.
Además, hay una diferencia técnica relevante. El metanol tiene menor densidad energética en comparación con el petróleo. En la práctica, esto significa que los barcos necesitan consumir un volumen mayor de combustible para recorrer la misma distancia, lo que eleva aún más los costos operativos.
Tecnología Bicombustible Gana Espacio En El Sector
El Brave Pioneer marca un avance tecnológico importante al convertirse en el primer barco de la clase Kamsarmax en el mundo capaz de operar tanto con metanol como con petróleo. Los otros cuatro cargueros fletados por Cargill también pertenecen a la misma categoría y comparten la configuración bicombustible.
Las entregas de estas embarcaciones están previstas para ocurrir a lo largo de este año y se extenderán hasta 2027. Paralelamente, la empresa también invierte en otras soluciones de descarbonización, incluyendo tecnologías que aprovechan la fuerza del viento para reducir el consumo de combustible.
Emisiones Elevadas Y Presión Internacional
El transporte marítimo es responsable de emisiones de gases de efecto invernadero superiores a las de países industrializados, como Alemania. A pesar de esto, la transición del sector ocurre de forma gradual, en gran parte debido a la fuerte dependencia del petróleo y a la ausencia de incentivos globales robustos.
Un impuesto global sobre carbono para barcos llegó a ser discutido como forma de reducir la diferencia de precios entre combustibles fósiles y alternativas más limpias. Sin embargo, estos planes están actualmente en espera, lo que aumenta la incertidumbre para inversiones a largo plazo.
Metanol Gana Escala, Pero Enfrenta Límites
Aún con los desafíos, el interés por el metanol como combustible marítimo crece. Según la sociedad de clasificación de barcos DNV, al menos 450 embarcaciones con capacidad para operar con metanol ya están en operación o bajo pedido en todo el mundo.
En el caso de Cargill, el bio-metanol verde utilizado en Singapur será suministrado por Seascale Energy, una joint venture formada por la propia compañía en asociación con la armadora de barcos-tanque Hafnia.
A pesar de la diferencia de costo en comparación con el petróleo y de las incertidumbres regulatorias, Dieleman mantiene una visión cautelosamente optimista. “Los precios de los combustibles son volátiles y hay una infinidad de posibilidades en lo que respecta a la política ambiental”, afirmó.
Aun así, el ejecutivo refuerza que las decisiones estratégicas deben equilibrar sostenibilidad y viabilidad económica, especialmente en un mercado global fuertemente impactado por las oscilaciones del petróleo.

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