Visitamos el cerebro tecnológico de la ciudad para mostrar cómo la alcaldía usa datos e inteligencia artificial para gestionar el caos urbano.
En una ubicación discreta en la Ciudad Nueva, funciona una de las salas de control más avanzadas del mundo, apodada «NASA Carioca». Es el Centro de Operaciones Río (COR), el cerebro tecnológico de la alcaldía que monitorea, 24 horas al día, el pulso de una de las metrópolis más complejas del planeta.
Pero, ¿qué sucede detrás de su famoso telón gigante? ¿Cómo la tecnología del COR realmente ayuda a prever inundaciones, a disminuir el tráfico o gestionar una crisis? Fuimos a fondo para hacer un rayos X en la ingeniería y en la inteligencia que intentan poner orden en el caos urbano carioca.
El corazón de la operación: el telón de 104m² y los 60 órganos integrados
La primera cosa que impresiona al entrar en el COR es el «Big Wall», un inmenso panel de monitores con 104 metros cuadrados – el más grande de América Latina. En él, operadores visualizan en tiempo real un mosaico de información vital.
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El gran as bajo la manga del COR no es solo tener cámaras, sino su capacidad de integración. En la misma sala, lado a lado, trabajan operadores de alrededor de 60 órganos y concesionarias diferentes: CET-Rio, Guardia Municipal, Defensa Civil, Light, Comlurb, MetrôRio, Supervia, entre otros. Esta integración física permite que la respuesta a un incidente – como la caída de un árbol que bloquea una vía y rompe un cable de energía – sea coordinada entre múltiples organismos de forma instantánea, y no a través de oficios y llamadas telefónicas.
Los ojos y oídos: ¿de dónde vienen los datos?

El telón se alimenta de una cantidad masiva de datos, recolectados por toda la ciudad:
- Más de 2.000 cámaras de vigilancia repartidas por la ciudad.
- Datos de GPS de los autobuses y VLTs para monitorear el tráfico.
- Sensores meteorológicos y radares del Alerta Río.
- Pluviómetros instalados en áreas de riesgo para monitorear el volumen de lluvia.
- Redes sociales y aplicaciones como Waze y Twitter, que son monitoreadas para captar relatos de incidentes hechos por los propios ciudadanos.
El cerebro predictivo: ¿el COR puede prever deslizamientos de tierra?
Sí, esta es una de las funciones más críticas del COR. El sistema no es solo reactivo; utiliza inteligencia artificial y modelos matemáticos para prever problemas. Con base en el volumen de lluvia medido por los pluviómetros en tiempo real y el historial de deslizamientos, el sistema calcula la probabilidad de un deslizamiento en áreas de riesgo.
Cuando el riesgo alcanza un nivel crítico, la Defensa Civil es activada para evacuar el área y sonar las sirenas en las comunidades. De la misma manera, el sistema puede prever puntos de inundación con base en la previsión del tiempo y la tabla de mareas.
La cuestión de la privacidad: ¿las cámaras del COR usan reconocimiento facial?

Este es un punto sensible. Oficialmente, la Alcaldía de Río afirma que el enfoque de las cámaras es el monitoreo de tráfico, eventos y desastres naturales. Aunque existen pruebas y discusiones sobre el uso de tecnología de reconocimiento facial para fines de seguridad pública, su implementación a gran escala aún enfrenta debates legales y técnicos en Brasil. Actualmente, la principal función de las cámaras integradas al COR no es la identificación de individuos, sino la gestión de ocurrencias en la ciudad.
El resultado práctico: ¿cómo el COR ayuda a disminuir el tráfico?
La gestión del tráfico es una de las operaciones más visibles del COR. Al identificar un accidente o un bloqueo de vía a través de las cámaras, los operadores de CET-Rio pueden, en tiempo real:
- Alterar los tiempos de los semáforos en las calles adyacentes para desviar el flujo.
- Enviar operadores de tránsito al lugar exacto del incidente.
- Publicar alertas instantáneas en Waze, Twitter y en los paneles de mensaje de la ciudad.
Esta capacidad de respuesta rápida ayuda a mitigar el impacto de incidentes y a reducir el tiempo de congestión, mostrando en la práctica cómo funciona el COR para el ciudadano común. Es la tecnología transformando datos en acciones para hacer que la ciudad sea más resiliente y funcional.
¿Tener un centro de control como el COR te hace sentir más seguro en tu ciudad? ¿Te gustaría uno así donde vives?

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