La Media de 18 km/l con Etanol Era Realidad Hace 40 Años y Hoy se Volvió Raridad. Descubre Cómo Motores Flex y Nuevas Normas Reducieron la Eficiencia.
La media de 18 km/l con etanol era realidad hace 40 años y hoy se volvió raridad, pero ese rendimiento ya fue posible.
Qué, quién, cuándo, dónde, cómo y por qué quedan claros al revisitar la historia: en 1982, Volkswagen reunió 520 taxistas de São Paulo para disputar un torneo de economía al volante del recién lanzado Gol a etanol.
Durante el evento, realizado en la capital paulista, los conductores debieron recorrer 37,2 km, siendo 85% de ese trayecto en vías urbanas.
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El resultado llamó la atención porque la pareja ganadora alcanzó 18,32 km/l, número impensable para un coche moderno abastecido con etanol.
No obstante, mientras esto parecía prometedor, la eficiencia encontrada en aquella época no se mantuvo. Hoy, incluso en carretera, difícilmente un motor flex se aproxima a esa media.
Así, queda evidente que varios factores técnicos y regulatorios transformaron el rendimiento del etanol en las últimas cuatro décadas.
¿Por Qué la Eficiencia Era Tan Alta? El Secreto Estaba en el Ajuste de los Motores
La media de 18 km/l con etanol era realidad hace 40 años y hoy se volvió raridad porque los motores antiguos estaban diseñados exclusivamente para ese combustible.
En aquel entonces, los consumidores elegían entre vehículos movidos solo a gasolina, solo a etanol o a diésel. Esto daba libertad a los fabricantes para ajustar el motor de forma optimizada.
Según el ingeniero Romio, del Instituto Mauá, el coche a alcohol de los años 80 trabajaba con mezcla pobre, es decir, utilizaba proporcionalmente menos etanol en relación al aire en la combustión.
Él explica:
“De hecho, en los años 80 el coche a alcohol era mucho más económico, ya que el motor tenía ajuste para trabajar con mezcla pobre, utilizando proporcionalmente menos etanol en relación a la cantidad de aire en la combustión.
Esto permitía en esa época que el etanol alcanzara el 85% de la eficiencia energética de la gasolina, contra el 70% actualmente.”
Esta calibración era posible porque el etanol contiene oxígeno en su composición, quemándose más rápido incluso en menor cantidad.
Así, compensaba parte del menor poder calorífico en relación a la gasolina.
Cuándo Comenzó el Cambio: Proconve, Emisiones y Catalizadores Cambiaron Todo
Con el avance de las normas ambientales, la historia tomó otro rumbo. A mediados de los años 1980, el Proconve comenzó a exigir estándares más rígidos de emisiones.
Pocos años después, los coches comenzaron a contar con catalizadores para filtrado de gases contaminantes.
Estos cambios redujeron drásticamente la libertad de ajuste de los motores.
El antiguo “modo económico” de quemar etanol dejó de ser permitido, ya que generaba emisiones incompatibles con los nuevos límites.
De este modo, la eficiencia cayó y el rendimiento nunca más se acercó a los récords de la década anterior.
Motores Flex: Versatilidad que Cobra su Precio en el Consumo
Otro punto decisivo para explicar por qué la media de 18 km/l con etanol era realidad hace 40 años y hoy se volvió raridad fue la introducción de los motores flex a partir de los años 2000.
Al permitir abastecimiento con gasolina, etanol o cualquier mezcla, estos motores necesitaron adoptar tasa de compresión intermedia.
Romio refuerza:
El alcohol tiene mejor rendimiento en tasas de compresión más altas, que son inviabilizadas con gasolina.
Es decir, ninguna de las opciones, ni etanol ni gasolina, funciona con su eficiencia máxima. Y la situación se agrava por el hecho de que la gasolina brasileña ya trae 27% de etanol, lo que compromete aún más el equilibrio entre los dos combustibles.
¿Por Qué No Volver al Alcohol Puro? La Respuesta Está en el Mercado
Una salida podría ser relanzar coches 100% a etanol, optimizados para aprovechar al máximo el combustible de la caña.
De hecho, hace pocos años, la entonces FCA, hoy parte de Stellantis, anunció el desarrollo de un motor turbo dedicado al etanol. La meta era acortar la diferencia de consumo en relación a los motores a gasolina.
No obstante, el proyecto fue cancelado. El motivo, según fuentes del sector, fue la resistencia de los consumidores.
Para muchos conductores, depender solo del etanol todavía genera miedo, ya que su producción se ve afectada por la entrecosecha, clima, volumen de lluvias y oscilación de precios.
Así, incluso con potencial, la idea no avanzó y la alta eficiencia quedó en el pasado.

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