1. Inicio
  2. / Construcción
  3. / Por Qué Brasil Vive Una Escasez De Obreros, Ve Obras Paradas, Costos Disparándose Y Descubre Que Nadie Quiere Subir Al Andamio
Tiempo de lectura 6 min de lectura Comentarios 12 comentarios

Por Qué Brasil Vive Una Escasez De Obreros, Ve Obras Paradas, Costos Disparándose Y Descubre Que Nadie Quiere Subir Al Andamio

Escrito por Felipe Alves da Silva
Publicado el 21/01/2026 a las 00:05
Actualizado el 21/01/2026 a las 00:06
Canteiro de obras no Brasil com poucos trabalhadores, representando o apagão de mão de obra na construção civil
Escassez de trabalhadores paralisa obras e pressiona os custos da construção civil no Brasil
  • Reação
  • Reação
  • Reação
  • Reação
  • Reação
22 pessoas reagiram a isso.
Reagir ao artigo

La Escasez Histórica De Mano De Obra En La Construcción Civil Ya Provoca Retrasos, Aumenta Los Precios De Los Inmuebles, Aleja A Los Jóvenes Del Sector Y Amenaza Desde Obras Públicas Hasta El Sueño De La Casa Propia

Juntas dinero durante años, consigues el financiamiento, compras el terreno y comienzas a planear la casa propia. Sin embargo, pronto en el primer paso surge un obstáculo inesperado: no hay quien construya. Los albañiles rechazan obras, otros solo aceptan comenzar meses después y, en muchos casos, simplemente desaparecen tras cerrar el acuerdo. Esta situación, cada vez más común en Brasil, no es fruto del azar, sino de un colapso silencioso que avanza dentro de la construcción civil.

Al mismo tiempo, quienes optan por comprar inmueble en plano o contratar una constructora enfrentan otra pesadilla: obras paralizadas, plazos rebasados y costos que no dejan de aumentar. Así, el sueño de la casa propia se transforma en incertidumbre financiera y emocional, mientras que el sector que más debería crecer en el país parece caminar en dirección opuesta.

La información fue divulgada por datos del SindusCon-SP, estudios de la Fundación Getúlio Vargas (FGV) y levantamientos de entidades sindicales del sector, que apuntan a un escenario preocupante y estructural.

La Caída Silenciosa De La Mano De Obra En La Construcción Civil

  Créditos: Imagen ilustrativa creada por IA – uso editorial.

En 2010, la construcción civil brasileña empleaba cerca de 3,2 millones de trabajadores con contrato firmado. Actualmente, ese número ha caído a 2,6 millones, una reducción de casi 600 mil profesionales, a pesar de que hay más obras, inversiones y licitaciones en curso. El paradoja es evidente: hay más demanda, pero menos personas dispuestas a realizar el trabajo.

Entre enero y agosto de 2025, el sector registró una caída del 9,4% en las contrataciones formales, el peor desempeño desde 2021. Como consecuencia directa, 82% de las constructoras informan dificultad para contratar, mientras que 70% afirman no encontrar profesionales calificados.

Según la economista Ana Maria Castelo, de la FGV, el problema no afecta solo a grandes empresas. “Es una cuestión que también afecta a quienes desean realizar pequeñas obras o reformas, porque falta mano de obra en general”, afirma.

En este contexto, el impacto se propaga rápidamente. Las obras públicas quedan paralizadas, los edificios retrasan y el precio del metro cuadrado se dispara, presionando aún más el mercado inmobiliario y los alquileres.

Generación Z, Precarización Y El Abandono Del Trabajo Manual

YouTube Video

Detrás de la escasez, hay una transformación cultural profunda. La llamada Generación Z, formada por personas nacidas a partir de 1995, muestra poco interés por el trabajo en la construcción civil. Según el SindusCon-SP, la pirámide etaria del sector se asemeja a la de países desarrollados, con pocos jóvenes y muchos trabajadores mayores.

Entre 2016 y 2023, la edad media de los profesionales subió de 38 a 41 años, evidenciando que quienes permanecen en el sector están envejeciendo, mientras que los más jóvenes simplemente no ingresan. Para Antônio Ramalho, presidente del sindicato, el motivo es claro: “El joven de hoy prefiere ser conductor de aplicación o trabajar con tecnología, en entornos más cómodos”.

Además, el salario no acompaña el desgaste físico. Los albañiles y ayudantes reportan diarias estancadas en torno a R$ 150, un monto considerado bajo frente a la exigencia física, al riesgo y a la presión por los plazos. Muchos acaban migrando hacia trabajos informales o plataformas digitales en busca de autonomía y flexibilidad.

El problema, por tanto, va más allá del dinero. El trabajo manual ha pasado a ser visto como sinónimo de fracaso social, reforzando un estigma que aleja aún más a los jóvenes del sector.

La Escalada De Los Costos, Retrasos Y El “Subasta De Albañiles”

Con pocos profesionales disponibles, la lógica del mercado se ha invertido. El sector vive hoy el llamado “subasta de albañiles”, en la que los encargados circulan por los canteros ofreciendo hasta un 30% más de salario para atraer trabajadores de la competencia. En São Paulo, esta práctica ya se ha convertido en rutina.

El efecto dominó es inmediato. 21% de las empresas ya entregan obras fuera del plazo, mientras que 18% reajustaron precios exclusivamente por falta de mano de obra. Para intentar compensar, las constructoras recurren a jornadas de hasta 12 horas diarias, incluyendo feriados y fines de semana.

Sin embargo, cada hora extra encarece la obra, aumenta el riesgo de accidentes y reduce la calidad final. El resultado se manifiesta después, en forma de filtraciones, pisos abultados y reformas que podrían haberse evitado.

Los números confirman el daño. El Índice Nacional de la Construcción Civil acumuló un aumento del 4% en 12 meses, mientras que el costo específico de la mano de obra creció casi el doble de eso. La nómina salarial aumenta, pero la productividad no acompaña, creando un desequilibrio difícil de sostener.

Industrialización, Inmigración Y Los Intentos De Solución

Ante el colapso, el sector ha comenzado a reaccionar. Entidades como el Sintracon-SP discuten programas de formación práctica, como la “Escuela Canteiro”, orientada a desempleados y beneficiarios del seguro de desempleo. En asociación con el Senai, también se está desarrollando un plan de carrera nacional para valorar al trabajador.

Al mismo tiempo, la construcción civil ha comenzado a abrir espacio para mujeres, inmigrantes y hasta jubilados. Solo en São Paulo, iniciativas ya han capacitado a más de 2 mil mujeres para funciones como pintura y colocación de cerámica.

La apuesta más prometedora, sin embargo, es la industrialización. El uso de estructuras prefabricadas, steel frame y madera ingenierizada ha crecido alrededor del 30% en los últimos cinco años, reduciendo la dependencia del trabajo manual. Según Ana Maria Castelo, este cambio también está alineado con la agenda de sostenibilidad y descarbonización del sector.

En el escenario internacional, países como Estados Unidos y Canadá ya enfrentan este problema desde hace décadas. En EE. UU., uno de cada cuatro trabajadores de la construcción es inmigrante, un número que supera el 50% en funciones esenciales. En Canadá, se recibieron más de 42 mil trabajadores extranjeros para el sector entre 2016 y 2023, tratando la construcción como prioridad nacional.

En Brasil, el desafío persiste. Hay tecnología, hay demanda y hay interés en calificación, pero aún falta hacer que el trabajo en la construcción civil sea digno, valorado y competitivo frente a las nuevas formas de ingreso. Sin eso, el apagón de albañiles deja de ser tendencia y se consolida como un colapso que afecta a toda la sociedad.

¿Cómo un país que necesita construir tanto llegó al punto de no tener más quien levante paredes, aplique masa y lleve las obras adelante?

Inscreva-se
Notificar de
guest
12 Comentários
Mais recente
Mais antigos Mais votado
Feedbacks
Visualizar todos comentários
Andréa Erasmi
Andréa Erasmi
22/01/2026 20:55

Os salários são baixos, mas para quem é bom não falta trabalho. Eu faço projeto e posso garantir, mão de obra qualificada é raridade. Quem se destaca cobra o que quer e não falta quem pague. Ao invés do governo incentivar o empreendedorismo, priorizar cursos profissionalizantes de qualidade, fica com esse discurso demagogo de dar acesso das pessoas mais pobres à universidade. Se a pessoa tem um sonho e uma vocação, tudo bem, vai atrás do canudo, mas não falta engenheiro, muita gente com nível superior vivendo como motorista de Uber. Os profissionais da construção civil que trabalham bem estão com alto padrão de vida.

Paulo
Paulo
22/01/2026 12:57

Já disseram muito bem o motivo da falta de mão de obra. Salário de fome e condição de trabalho péssimas. Sou pedreiro, mas não trabalho com isso atualmente, pois sou eletricista também. Um tempo atrás fui chamado por uma construtora de obras grandes como shopping. 40 dias noutro estado pra 4 dias de folga em casa. Fora isso era alojamento de domingo a domingo. Jornada de 10 horas de segunda a sábado e 4 horas aos domingos. Mas podendo trabalhar 14 hrs diárias. E na falta de serviços eletricos , ja que a obra estava no início, eu teria de ajudar em tudo que precisace. Nesse caso segundo o contratante eu iria tirar ótimos ganhos. 3 mil por mês. Agradeci e fui embora.

Jailson da Silva Pereira
Jailson da Silva Pereira
22/01/2026 12:12

Ficam querendo arrumar pretestos para justificar um mau que o próprio governo criou, quem recebe o bolsa não quer trabalhar informal, quanto mais formalmente,

Felipe Alves da Silva

Sou Felipe Alves, com experiência na produção de conteúdo sobre segurança nacional, geopolítica, tecnologia e temas estratégicos que impactam diretamente o cenário contemporâneo. Ao longo da minha trajetória, busco oferecer análises claras, confiáveis e atualizadas, voltadas a especialistas, entusiastas e profissionais da área de segurança e geopolítica. Meu compromisso é contribuir para uma compreensão acessível e qualificada dos desafios e transformações no campo estratégico global. Sugestões de pauta, dúvidas ou contato institucional: fa06279@gmail.com

Compartir en aplicaciones
12
0
Adoraríamos sua opnião sobre esse assunto, comente!x