A Pesar de la Proximidad con el Océano Pacífico, los Bomberos de Los Ángeles Evitan el Uso de Agua Salada en el Combate a Incendios Forestales. ¿Cuáles Son los Motivos Detrás de Esta Decisión y Cuáles Son los Desafíos Enfrentados por los Equipos de Emergencia?
La temporada de incendios forestales en Los Ángeles comenzó de forma devastadora, dando mucho trabajo para los bomberos. Mientras colinas de Pacific Palisades arden intensamente, miles de personas son forzadas a abandonar sus hogares, huyendo de las llamas voraces.
Al final de la semana, el incendio en Palisades había consumido más de 36 mil acres y cobrado al menos 25 vidas, mientras el humo teñía el cielo de gris.
El escenario es desolador. Hidratantes secos, recursos agotados y una presión creciente sobre los bomberos levantan una pregunta intrigante: ¿por qué, con el Océano Pacífico tan cerca, no usar su abundante agua para combatir los incendios? La respuesta es más complicada de lo que parece.
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Agua Salada: ¿Por Qué No Es la Solución para los Bomberos?
En las áreas afectadas, como Pacific Palisades, la falta de agua ha hecho que combatir los incendios sea aún más complicado.
Según Ryan Babroff, bombero voluntario involucrado en la lucha contra el Eaton Fire, la ausencia de agua en los hidrantes crea un dilema crítico. “¿Cómo se combate un incendio sin agua?”, pregunta él.
La infraestructura de agua de la ciudad, diseñada para incendios urbanos, resulta inadecuada para megaincendios de rápida propagación.
Cerca del 20% de los hidrantes en Los Ángeles se quedaron secos, según informó la alcaldesa Karen Bass. Janisse Quiñones, ingeniera jefe del Departamento de Agua y Energía de Los Ángeles (LADWP), admitió que el sistema fue llevado al extremo.
El agua es esencial en el combate a incendios, pues enfría materiales y humedece áreas para prevenir nuevas llamas.
Pero el uso de agua salada trae desafíos ambientales y logísticos que complican su aplicación a gran escala.
Impactos Ambientales del Agua Salada
Cuando el agua del mar se evapora tras ser usada en incendios, la sal que queda atrás causa salinización del suelo, un proceso que vuelve el terreno infértil.
Tim Chavez, ex-jefe asistente del Cal Fire, explica: “El agua salada es un esterilizador del suelo. Después de usarla, no puedes cultivar nada en esa área durante años.”
Además, la sal perjudica el movimiento de nutrientes en el suelo y puede ser tóxica para plantas menos tolerantes.
El problema no se detiene en el suelo. La salinización puede afectar fuentes de agua dulce cercanas, contaminando suministros e interrumpiendo ecosistemas sensibles. El impacto ambiental a largo plazo sería devastador.
Corrosión de Equipos de los Bomberos
Los equipos usados por los bomberos —como mangueras y camiones— no están diseñados para soportar la exposición prolongada al agua salada.
La sal corroe metales como el hierro y el acero, comprometiendo la eficacia y la seguridad de los equipos. “Actualizar toda la flota para lidiar con agua salada sería extremadamente caro”, afirma Ping Furlan, químico y profesor de la US Merchant Marine Academy.
Aunque existen materiales resistentes a la corrosión, como el acero de grado marítimo, su costo es inviable para uso a gran escala. Así, el uso de agua del mar sería más una solución paliativa que práctica.
Desafíos Logísticos
Aun si los problemas ambientales y de corrosión fueran resueltos, acceder y transportar agua del océano es una tarea monumental.
Los camiones de bomberos no pueden operar directamente en la costa, y la infraestructura actual no fue diseñada para extraer agua del mar en emergencias.
Helicópteros y aviones, por otro lado, son capaces de usar agua del océano en situaciones específicas. Durante el incendio de Palisades, aviones Bombardier CL-415, conocidos como “super scoopers”, recogieron agua directamente del mar para verterla sobre las llamas.
Cada aeronave transporta alrededor de 1,600 galones por viaje, pero este proceso es limitado por factores como viento fuerte y la precisión necesaria para evitar daños colaterales.
“Verter agua desde el aire sobre áreas residenciales puede causar daños por impacto, dado el peso del agua”, explica Thomas, experto en combate de incendios aéreos. Por eso, esta estrategia se reserva generalmente para áreas silvestres y deshabitadas.
Casos en los que se Usa Agua Salada
A pesar de las dificultades, el agua del mar ya se ha utilizado en situaciones de extrema necesidad. Sin embargo, incluso en esos casos, se aplica de forma limitada y estratégica. Durante el incendio en Palisades, el agua del océano ayudó a contener el avance de las llamas en áreas críticas, pero no fue suficiente para resolver el problema en su totalidad.
Además, el uso de agua salada es siempre una medida de emergencia, y no una solución sostenible. El transporte, el riesgo ambiental y los costos asociados hacen impracticable su adopción a gran escala.
El Futuro de los Incendios Forestales en California
Los incendios forestales en Los Ángeles son un reflejo de problemas mayores, como los cambios climáticos y el crecimiento urbano desordenado.
La intensidad y la frecuencia de estos eventos están aumentando, poniendo presión sobre sistemas que ya están al límite.
Los gobiernos locales y estatales enfrentan la difícil tarea de invertir en infraestructura resiliente y tecnologías innovadoras para afrontar esta nueva realidad.


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