Peugeot financió proyecto que recuperó 2 mil hectáreas de pasto degradado en Mato Grosso, plantó 2 millones de árboles nativos y transformó área en el Arco del Desmonte en referencia de reforestación.
En 1999, organizaciones francesas y brasileñas unieron fuerzas para enfrentar el avance del pasto y de la monocultura en los bordes de la Amazonía. El lugar elegido para el experimento fue una antigua estancia ganadera completamente degradada en el municipio de Cotriguaçu, en el noroeste de Mato Grosso, en el corazón del Arco del Desmonte, la región donde la selva amazónica sufre la mayor presión de devastación. Veinticinco años después, el Proyecto Pozo de Carbono Forestal Peugeot-ONF se convirtió en uno de los casos de reforestación más estudiados y exitosos de la Amazonía brasileña, combinando restauración ambiental, secuestro de carbono y recuperación de biodiversidad a gran escala.
Una Montadora Financiando Restauración Forestal en la Amazonía
El proyecto nació de una asociación estratégica. Por un lado, la Peugeot, gigante francesa de la industria automotriz, interesada en compensar parte de sus emisiones a través de iniciativas ambientales concretas. Por otro, la ONF (Office National des Forêts), empresa estatal francesa especializada en gestión forestal y manejo sostenible.
Juntas, las instituciones adquirieron la Fazenda São Nicolau, propiedad rural de 10 mil hectáreas casi totalmente deforestadas para ganadería extensiva. El paisaje estaba marcado por pastizales secos, suelo compactado y ausencia casi total de vegetación nativa — un retrato típico de la degradación asociada al avance de la frontera agropecuaria.
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El objetivo inicial era probar el concepto de “pozo de carbono forestal”, dentro del Mecanismo de Desarrollo Limpio previsto por el Protocolo de Kioto. La meta era restaurar 2 mil hectáreas de pasto degradado a través de la plantación de árboles nativos capaces de capturar CO₂ de la atmósfera. Con el tiempo, el proyecto superó la dimensión climática y se convirtió en referencia en restauración ecológica.
Dos Millones de Árboles Nativos Plantados en Área Degradada
Entre 1999 y los años siguientes, equipos locales plantaron aproximadamente 2 millones de plántulas, seleccionando unas 50 especies amazónicas nativas, como cedro, ipé, castaño y jatobá.
La selección siguió criterios ecológicos y técnicos: especies de crecimiento rápido para capturar carbono en los primeros años, árboles frutales para atraer fauna dispersora de semillas y especies de madera de alto valor para futuro uso sostenible.

La principal estrategia adoptada fue la Regeneración Natural Asistida (RNA), técnica que combina plantación dirigida con estímulo a la regeneración espontánea. Tras la plantación inicial, el área pasó a ser conducida con baja intervención, permitiendo que semillas llevadas por el viento y la fauna colonizasen naturalmente el terreno.
Una parcela menor, alrededor de 150 hectáreas, recibió plantación de teca. Estudios posteriores mostraron que la especie presenta un comportamiento alelopático, reduciendo la diversidad vegetal a su alrededor, lo que reforzó la importancia de priorizar especies nativas en la restauración amazónica.
Recuperación de la Biodiversidad en el Arco del Desmonte
Estudios científicos publicados a lo largo de la última década demostraron que, en solo 10 años, el área reforestada ya presentaba niveles de biodiversidad mucho más cercanos a la selva nativa que al pasto degradado original.
Recopilaciones registraron:
- 346 especies de aves
- 45 especies de anfibios
- 44 especies de serpientes
- 41 especies de mamíferos
Doce de estas especies constan oficialmente como amenazadas de extinción. Trampas fotográficas comprobaron la presencia de grandes mamíferos y dispersores de semillas, fundamentales para el equilibrio ecológico.
El reforestamiento también permitió la formación de corredores ecológicos, conectando fragmentos aislados y restableciendo flujos naturales de biodiversidad.
Secuestro de Carbono: Casi 400 Mil Toneladas de CO₂ Capturadas
Hasta 2022, el proyecto había secuestrado oficialmente 394.400 toneladas de CO₂, almacenadas en la biomasa de los árboles — troncos, ramas, hojas y raíces. Este volumen equivale a la retirada de aproximadamente 85 mil vehículos de las calles durante un año.
El proyecto recibió certificación de Verra, una de las principales entidades globales de validación de créditos de carbono. Auditores independientes realizaron mediciones de biomasa y confirmaron la efectividad del secuestro de carbono.
Actualmente, los créditos se comercializan en plataformas internacionales, generando recursos para mantenimiento del área y continuidad del monitoreo. La meta es alcanzar 1 millón de toneladas de CO₂ secuestradas hasta 2038.
Fazenda São Nicolau se Convirtió en Laboratorio Científico de Reforestación
El área se convirtió en un verdadero laboratorio al aire libre para investigaciones sobre:
- Dinámica de Crecimiento Forestal
- Secuestro de Carbono
- Recuperación de la Biodiversidad
- Ciclaje de Nutrientes
- Modelado Económico de la Restauración
Instituciones como la Universidad Federal de Mato Grosso y centros de investigación franceses realizan estudios continuos en la finca. Uno de los principales hallazgos fue que diferentes especies presentan ritmos distintos de crecimiento y captura de carbono, información esencial para optimizar proyectos futuros.
Educación Ambiental e Impacto Social en Cotriguaçu
Además de la restauración ambiental, el proyecto desarrolló un fuerte programa de educación ambiental en la Amazonía matogrossense. Anualmente, alrededor de 400 estudiantes participan en actividades educativas en la finca.
Paseos guiados, talleres, teatro y charlas acercan a los jóvenes a la realidad de la selva restaurada. Agricultores familiares también reciben capacitación en sistemas agroforestales y manejo sostenible.
Más de 10 mil personas de la región ya han participado de las actividades a lo largo de los años, ampliando el impacto social del proyecto.
Modelo de Reforestación Replicable en la Amazonía
El proyecto demostró que es técnicamente viable restaurar áreas degradadas en una escala relevante. Las 2 mil hectáreas reforestadas — equivalentes a casi 4 mil campos de fútbol — permitieron probar técnicas en un nivel operativo real.
Entre las principales lecciones:
- Combinar múltiples estrategias de restauración es más eficaz.
- Las especies nativas garantizan una mayor diversidad ecológica.
- La Regeneración Natural Asistida reduce costos y acelera la recuperación.
- El monitoreo científico continuo es esencial.
Hoy, el modelo desarrollado en la Fazenda São Nicolau inspira iniciativas similares en otros países amazónicos.
El Proyecto Pozo de Carbono Forestal Peugeot-ONF se consolidó como referencia internacional en reforestación en la Amazonía, uniendo captura de carbono, recuperación de biodiversidad e impacto social.
Al transformar 2 mil hectáreas degradadas en el Arco del Desmonte en selva funcional, el proyecto demostró que, con financiamiento adecuado, técnica correcta y compromiso a largo plazo, es posible restaurar ecosistemas amazónicos en una escala significativa.




Parabéns pela iniciativa privada e pelas pessoas que participaram dessa conquista no meio ambiente.
Parabéns Peugeot e CPG!! é uma pena que aqui no Brasil a maioria dos meios de comunicação só dão notícia ruim. Precisa divulgar mais o que acontece de bom.
Restaurar a floresta sempre é uma iniciativa válida, não importa quem faça, o brasileiro tem muito que aprender ainda sobre conservação, tanto da nossa história quanto da nossa riqueza em biodiversidade.