Empresas Internacionales Demuestran Frustración con el Aplazamiento de la Regulación de la Energía Eólica Offshore en Brasil, Previsto Solo para 2026. La Incertidumbre Amenaza con Alejar Inversiones Mil millonarias y Reducir la Competitividad del País en Fuentes Renovables.
El entusiasmo que rodeaba el desarrollo de la energía eólica offshore en Brasil comienza a dar paso a la frustración entre los inversores. Tras la decisión del Consejo Nacional de Política Energética (CNPE) de crear un nuevo grupo de trabajo con un plazo de 270 días para discutir la regulación del sector, las empresas informan desánimo con la perspectiva de que la primera subasta de áreas no ocurra antes de 2026, según se informó este jueves, 09.
De acuerdo con el Ministerio de Minas y Energía (MME), la realización de la subasta depende de la conclusión de la regulación, cuyo decreto se prevé solo para el primer semestre de 2026. Este cronograma coincide con el período electoral, lo que impone restricciones legales a nuevos anuncios y limitaciones administrativas. La sensación general entre los inversores es de más un aplazamiento — y de que Brasil, una vez más, está perdiendo oportunidades frente a otros países.
Empresas Extranjeras Suspenden Inversiones por Falta de Cronograma
Con la demora en las definiciones, algunos de los principales actores internacionales decidieron redirigir sus recursos. La danesa Copenhagen Infrastructure Partners (CIP) y la australiana Corio Generation, por ejemplo, suspendieron sus operaciones en el país. Ambas estaban estudiando proyectos mil millonarios, pero prefirieron migrar sus inversiones a mercados con mayor previsibilidad, como Colombia, Chile y Taiwán.
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De acuerdo con representantes del sector, la ausencia de plazos concretos y reglas claras impide la planificación estratégica. Para disputar futuras licitaciones, las empresas necesitan seguridad jurídica y cronogramas bien definidos. Sin esto, terminan priorizando regiones donde la regulación de la energía eólica offshore ya está consolidada.
Expectativa Frustrada con la COP 30 y Lentitud en la Creación del Mercado
Parte de la industria esperaba que el gobierno brasileño aprovechara la COP 30, que se celebrará en Belém (PA), para anunciar oficialmente la fecha de la subasta de áreas offshore. La expectativa era que el evento sirviera como vitrina para el compromiso del país con la transición energética y la descarbonización de la matriz eléctrica. Sin embargo, el aplazamiento de la regulación frustró esta posibilidad.
El debate sobre la creación de un marco regulatorio para el sector se arrastra desde hace siete años. Desde el inicio de las discusiones en el Congreso Nacional, sucesivos gobiernos prometieron desbloquear el tema — pero, hasta ahora, sin avances concretos. Durante el gobierno anterior, también se creó un grupo de trabajo, pero el proyecto terminó guardado en un cajón.
El marco legal de las eólicas offshore fue finalmente aprobado y sancionado a principios de 2025, durante el gobierno de Lula, lo que generó optimismo temporal. A continuación, el Ministerio abrió una consulta pública para definir la metodología de cesión de las áreas marítimas, pero la tramitación sigue a un ritmo lento.
Licencia Pionera y Desafíos para Consolidar el Sector
A pesar de la lentitud, hay señales puntuales de progreso. Este año, el Ibama concedió la primera licencia previa para un proyecto de energía eólica offshore en el país. Se trata de un emprendimiento piloto del Senai, ubicado en Rio Grande do Norte, con capacidad de 24.5 MW. El proyecto es visto como una prueba inicial para evaluar la viabilidad técnica y ambiental de las operaciones en el mar.
No obstante, los expertos advierten que el avance aislado de proyectos experimentales no es suficiente para consolidar el sector. Brasil vive un momento turbulento para las fuentes renovables, marcado por recortes en la generación de eólicas y solares — fenómeno conocido como curtailment. Aún así, la apuesta en la generación offshore se considera esencial para fortalecer la seguridad energética nacional y reducir la dependencia de fuentes intermitentes.
Sinergia con el Sector de Petróleo y Gas Puede Acelerar el Desarrollo
Uno de los factores que más atraen el interés de los inversores es la infraestructura ya existente en Brasil para operaciones offshore, gracias a la larga experiencia con petróleo y gas. Esta sinergia puede facilitar la transición a la energía eólica offshore, aprovechando tecnologías, mano de obra especializada y logística marítima ya consolidadas.
Aun así, el consenso entre los inversores es que el país necesita actuar rápidamente. Cada nuevo aplazamiento representa no solo pérdida de competitividad, sino también el riesgo de ver oportunidades estratégicas migrar definitivamente a otras naciones que ya apuestan fuertemente en este tipo de energía renovable.

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