Estructura innovadora en Cuiabá combina arquitectura biomimética, vegetación abundante y ventilación natural para crear confort térmico incluso bajo calor extremo, atrayendo atención por la estética y por el desempeño ambiental del edificio.
En una de las ciudades más calurosas del país, un edificio corporativo ha llamado la atención tanto por las fotos que circulan en las redes sociales como por la ingeniería.
En Cuiabá (MT), el Solum Hub fue diseñado para mantenerse cómodo incluso en días en que la sensación térmica llega cerca de los 50 °C, utilizando principalmente ventilación natural y estrategias inspiradas en termiteros para reducir al máximo la necesidad de aire acondicionado.
Mientras que buena parte de los edificios comerciales de la región depende de sistemas potentes de climatización, el hub apuesta por un conjunto de soluciones de arquitectura biomimética, vegetación abundante y espejos de agua para crear un microclima interno más templado.
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Al mismo tiempo, reúne pisos corporativos amplios, servicios y áreas de convivencia diseñadas para la rutina de trabajo.
Solum Hub une negocios, naturaleza y confort térmico
Instalado en la capital mato-grossense, el Solum Hub es un emprendimiento empresarial pensado para funcionar como un gran hub de negocios integrado a la ciudad, pero en diálogo con el paisaje del cerrado.
El edificio fue concebido para ofrecer conforto térmico, iluminación natural y contacto visual constante con áreas verdes, sin renunciar a la infraestructura típica de edificios corporativos de alto estándar.
Con 11 pisos, el proyecto concentra salas comerciales de aproximadamente 100 a 2.000 m², además de auditorio, gimnasio, restaurante, salón de eventos, estacionamiento y azotea.

La organización de los pisos busca mezclar áreas de trabajo con espacios de convivencia, de modo que el desplazamiento por el edificio no se limite a corredores cerrados y ambientes totalmente climatizados.
La estética también se destaca. En lugar de líneas rectas convencionales, el edificio adopta una forma predominantemente circular, con balcones curvos y múltiples planos de fachada.
En esos balcones, jardines y macetas con diferentes especies de plantas aparecen en prácticamente todos los pisos, reforzando la sensación de un edificio rodeado de vegetación.
En el interior, jardines, terrazas arboladas y espejos de agua refuerzan la idea de oasis en medio del calor intenso de la ciudad.
La presencia de elementos naturales fue pensada para integrar el sistema de confort térmico, contribuir a la calidad del aire y crear áreas de pausa para quienes trabajan en el lugar.
Arquitectura inspirada en los termiteros del cerrado
La base conceptual del Solum Hub está en la observación de los termiteros, estructuras que logran mantener una temperatura interna estable incluso bajo calor extremo.
Por dentro, esos nidos funcionan como laberintos, con túneles y cámaras que organizan la circulación del aire y ayudan a controlar la humedad.
En los termiteros, el aire caliente sube por los ductos internos, pierde calor al acercarse a las paredes y desciende enfriado por canales más estrechos.
La propia masa de tierra funciona como aislante térmico, protegiendo el interior de las variaciones más bruscas de temperatura.
Este mecanismo natural inspiró el diseño general del edificio cuiabano.
En el Solum Hub, la idea fue traducida en un sistema de ventilación pasiva que explora aberturas estratégicas, vacíos internos y balcones integrados.
Así como en los termiteros, el objetivo es conducir el aire caliente hacia afuera y favorecer la entrada de corrientes más frescas, manteniendo el ambiente estable por más tiempo.

Ventilación natural y reducción del uso de aire acondicionado
En lugar de apoyarse prioritariamente en aparatos de aire acondicionado, el proyecto apuesta por ventilación natural y soluciones pasivas de enfriamiento.
La forma del edificio, la orientación solar y el posicionamiento de las aberturas fueron calculados para captar vientos predominantes, proteger fachadas más expuestas al sol directo y minimizar ganancias térmicas a lo largo del día.
En la práctica, el aire caliente tiende a ser conducido a áreas superiores y expulsado por salidas diseñadas para ese fin, mientras que el aire más fresco circula por los pisos.
La presencia de vacíos internos, terrazas abiertas y balcones crea caminos de circulación del aire entre diferentes zonas del edificio.
Jardines internos, áreas verdes y espejos de agua complementan el sistema.
Las plantas ayudan en la filtración del aire y en la creación de sombra, mientras que la evaporación del agua contribuye a reducir la temperatura alrededor.
Con estas estrategias, el Solum Hub fue concebido para no depender continuamente de aire acondicionado, sobre todo en áreas comunes.
No hay confirmación pública de que todo el complejo opere integralmente sin ninguna climatización mecánica, pero el uso racional de estos sistemas forma parte de la propuesta.
Cuiabá y el desafío del calor extremo
Cuiabá es citada frecuentemente entre las ciudades más calurosas de Brasil.
En verano, temperaturas superiores a 40 °C y sensación térmica cercana a 50 °C no son inusuales, especialmente en períodos de baja humedad.
En este contexto, mantener oficinas y áreas de convivencia en condiciones agradables suele exigir un gran consumo de energía.
El Solum Hub fue diseñado precisamente para responder a este escenario.
La orientación del edificio tiene en cuenta la trayectoria del sol a lo largo del día.

Fachadas más críticas reciben mayor protección, mientras que balcones y aberturas están posicionadas para aprovechar luz natural indirecta sin elevar demasiado la temperatura interna.
La combinación entre vegetación, sombra y circulación de aire busca amenizar la sensación térmica en los pisos corporativos.
La propuesta es que, incluso en días extremos, el interior se mantenga dentro de un rango de confort aceptable con el uso más racional de climatización mecánica.
Arquitectura fotogénica que se convirtió en vitrina
El conjunto de soluciones técnicas ha transformado el edificio en una tarjeta de visita visual.
Las imágenes del Solum Hub, con fachadas curvas y balcones repletos de plantas, comenzaron a circular en perfiles de arquitectura y páginas de curiosidades en internet.
El contraste entre el volumen claro del edificio, el verde de los balcones y el cielo de Cuiabá refuerza esta percepción estética.
En las fotos, el edificio aparece muchas veces aislado en el encuadre, destacando la forma circular y el diseño de los pisos.
Al mismo tiempo, el emprendimiento fue planeado para funcionar como un hub de negocios, reuniendo empresas de diferentes tamaños en una dirección única, con servicios compartidos y una estructura enfocada en actividades corporativas.
La presencia de áreas verdes y espacios abiertos busca acercar la rutina de trabajo a la idea de bienestar en el ambiente profesional.
En una ciudad donde el calor extremo moldea el día a día, soluciones que unen eficiencia energética y confort tienden a ganar protagonismo.
¿Hasta dónde pueden proyectos inspirados en la naturaleza transformar los ambientes de trabajo en regiones de clima tan desafiante?

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