Después de décadas abandonada, la propiedad de Pablo Escobar en la orilla del lago artificial de Guatapé fue adquirida en una subasta pública por cerca de R$ 110 millones, la mansión La Manuela, marcada por explosiones de 1993, permanece en ruinas y se ha convertido en una atracción turística con estructuras y piscina inutilizable por contaminación.
La propiedad de Pablo Escobar que simbolizó el auge del Cartel de Medellín fue vendida en subasta pública a pesar de estar en ruinas, después de años abandonada y cubierta por la vegetación.
Nombrada La Manuela, en homenaje a la hija del narcotraficante, la mansión se encuentra en Guatapé, al este de Medellín, a orillas de un lago artificial, y ya había sido rodeada por un esquema de seguridad estimado en cerca de 120 hombres armados.
Venta en subasta y valor
A pesar de estar abandonada desde los años 1990, la mansión fue adquirida en subasta pública por aproximadamente R$ 110 millones.
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El valor inicial de la subasta era de poco más de 11 millones de libras, y la negociación puso fin a una espera que se prolongaba por décadas.
La propiedad de Pablo Escobar cambia de dueño con el estado físico aún crítico: parte de la estructura está destruida y el resto presenta signos de deterioro.
Guatapé y el diseño de una fortaleza privada
Ubicada en Guatapé, al este de Medellín, la mansión La Manuela fue construida a finales de la década de 1980, a la orilla de un lago artificial.
En su apogeo, el lugar era considerado una fortaleza, con vigilancia atribuida a cerca de 120 hombres armados.
Relatos sobre la propiedad indican paredes dobles diseñadas para ocultar grandes cantidades de dinero y cocaína, una marca de la época en que el narcotráfico operaba con logística y paranoia.
Explosivos en 1993 y el inicio de las ruinas
En 1993, poco antes de la muerte de Escobar, la mansión fue parcialmente destruida por explosivos.
El ataque fue atribuido al grupo Los Pepes, formado por ex aliados del traficante y financiado por el rival Cartel de Cali.
Se detonaron cerca de 200 kilos de TNT en la propiedad, y las ruinas comenzaron a definir el paisaje del lugar. Desde entonces, la área ha permanecido abandonada, sin recuperación estructural.
Turismo, estructuras remanentes y la piscina inutilizable
A pesar de estar en ruinas, la dirección continuó atrayendo millones de turistas curiosos a lo largo de las décadas.
Algunas estructuras resistieron a la destrucción, como un campo de fútbol que también funcionaba como helipuerto, la casa del mayordomo y un edificio utilizado como bar y restaurante.
La piscina, sin embargo, se volvió inutilizable debido a la deterioración y la contaminación del agua, reforzando el contraste entre el pasado ostentoso y el presente de abandono.
Administración estatal y el fin de un ciclo
La venta fue confirmada por la Sociedad de Activos Especiales, agencia del gobierno colombiano responsable por administrar bienes confiscados del crimen organizado.
La subasta pública fue el camino elegido para transferir la propiedad del inmueble.
Después de la muerte de Escobar, el terreno fue cuidado por cerca de 30 años por el jardinero William Duque, quien dejó el lugar en 2019.
Desde entonces, la vegetación ha crecido y la mansión ha perdido aún más de su estructura original.
Los números del narcotráfico que se adhieren a la mansión
Escobar lideró una organización descrita como responsable por contrabandear más de 80% de la cocaína consumida en los Estados Unidos.
En su apogeo, llegó a ser considerado el séptimo hombre más rico del mundo, con ganancias estimadas en cerca de US$ 500 millones por semana.
Estimaciones en el contexto del período asocian aproximadamente 5 mil asesinatos a la actuación del narcotraficante, lo que ayuda a explicar por qué la propiedad de Pablo Escobar sigue siendo un símbolo incómodo en la memoria colombiana.
La venta reposiciona la propiedad de Pablo Escobar entre la curiosidad turística y la necesidad de gestión pública, porque la mansión sigue en ruinas, con marcas de explosivos, contaminación y desgaste acumulado a lo largo de décadas.
¿Qué crees que debería pasar con la propiedad de Pablo Escobar en Guatapé ahora que la subasta ha terminado?


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