El gobierno anunció la exención de IPI para autos más sostenibles, y las montadoras divulgaron grandes ofertas. Pero, ¿será que el descuento de las montadoras es real o simplemente una jugada de marketing?
En los últimos días, el mercado automotriz ha sido inundado por anuncios sobre el «IPI Verde» y el esperado descuento de las montadoras para autos nuevos. La medida, parte del programa Mover (Movilidad Verde e Innovación), exime del impuesto a vehículos compactos y bicombustibles que cumplan con criterios de sostenibilidad, como baja emisión de CO₂ y alto índice de reciclabilidad. La promesa era de autos más baratos para el consumidor.
No obstante, detrás de las publicidades de «ofertas imperdibles», existe una estrategia que merece atención. La verdad es que muchos de estos «nuevos» descuentos ya eran practicados por el mercado mucho antes de la exención del IPI. Lo que estamos viendo es una maniobra para impulsar las ventas al por menor, que han estado cayendo, sin que las empresas realmente necesiten reducir sus márgenes de ganancia.
¿Qué es el IPI Verde?
El plan «Auto Sostenible», válido hasta finales de 2026, anula la alícuota de IPI (Impuesto sobre Productos Industrializados) para vehículos que se ajusten a reglas específicas. Actualmente, esta alícuota es del 5,27%. En teoría, esta reducción debería ser transferida íntegramente al consumidor. Con la medida, montadoras como Fiat, Renault y Volkswagen anunciaron reducciones que, sumadas a «bonos de fábrica», alcanzan más de R$ 10.000 en modelos populares como el Mobi y el Kwid.
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Precios que suben para después «caer»
El gran problema es que la tabla oficial de precios de los autos en Brasil muchas veces sirve solo como una referencia artificial. Con las ventas a personas físicas en caída —siendo superadas por las «ventas directas» a arrendadoras y flotas—, las montadoras ya tenían como práctica común ofrecer grandes descuentos sobre el precio de tabla para atraer al consumidor final.
La estrategia es simple y antigua:
- Se aumenta el precio oficial del auto: Días o semanas antes del anuncio de la exención del IPI, varias montadoras ajustaron los precios de sus autos hacia arriba. El Renault Kwid, por ejemplo, superó la barrera de R$ 80 mil en su versión de entrada.
- Se aplica el «descuento»: Con la exención del IPI, el precio vuelve al nivel que ya era practicado en las promociones anteriores.
Un ejemplo claro fue expuesto en videos en las redes sociales: una concesionaria anunciaba el Renault Kwid por R$ 64.990 como una gran oferta del «IPI Verde». Sin embargo, en la semana anterior, la misma concesionaria ya vendía el mismo auto por el mismo precio. Lo mismo ocurrió con el Fiat Mobi, que ya era encontrado con R$ 10.000 de bono meses antes de la medida del gobierno.
¿Quién realmente gana con el descuento de las montadoras?
En la práctica, lo que sucede es que el descuento de las montadoras, que antes era un bono de la fábrica para estimular las ventas, fue simplemente sustituido por la exención del impuesto. El monto que el gobierno dejó de recaudar está, en muchos casos, siendo embolsado por las propias montadoras, que mantienen el precio final al consumidor prácticamente inalterado.
La medida, que debería beneficiar al comprador, termina sirviendo como una herramienta de marketing para las empresas y un alivio para sus cajas. Para el consumidor, la sensación es de estar haciendo un gran negocio, cuando, en realidad, está pagando el mismo monto que ya era practicado en promociones anteriores.
La realidad del mercado: autos aún más distantes
Esta situación solo refuerza la difícil realidad del consumidor brasileño. A pesar de la exención de impuestos, los autos populares continúan con precios prohibitivos para la mayor parte de la población. El sueño del auto cero kilómetros se vuelve cada vez más distante, y el mercado de usados, con modelos como Gol y Uno, que ya han salido de línea, sigue siendo la principal alternativa para la mayoría.
El descuento de las montadoras, en este contexto, suena más como un gran ‘problema’ para enmascarar un problema mucho más profundo: el acceso al auto nuevo en Brasil está cada vez más restringido.
¿Y tú, qué piensas de esta estrategia? ¿Crees que el «IPI Verde» va realmente a ayudar al consumidor o es simplemente una forma de beneficiar a las montadoras? Deja tu opinión en los comentarios.

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