El Río Grande del Sur es el estado brasileño con el mayor número de proyectos registrados para la construcción de parques para la producción de energía eólica marina
Según información divulgada por GZH Economía, el Río Grande del Sur se destaca, actualmente, como el estado brasileño con la mayor concentración de empresas interesadas en instalar parques eólicos marinos en el país. Allí, están presentes 17 de los 54 emprendimientos, en total, orientados a esta fuente de energía limpia y registrados en el Instituto Brasileiro do Meio Ambiente e dos Recursos Naturais Renováveis (Ibama).
No obstante, para concretar este potencial, se requieren, aún, nuevas ampliaciones de la capacidad de transmisión eléctrica en el estado y el ajuste de normas legales.
La búsqueda de fuentes energéticas más sostenibles, en sustitución a los combustibles fósiles, tiene como una de sus alternativas más prometedoras la exploración de los vientos sobre el mar o lagos para la generación de energía eólica. A pesar de que el costo para la implementación de los parques marinos es bastante elevado, muchas empresas deciden priorizarla debido a la existencia de vientos más fuertes y constantes, además de la menor disputa por espacio.
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En Brasil, aún no hay ningún emprendimiento de este tipo, sin embargo, el estado del Río Grande del Sur tiene grandes ventajas para la generación de energía eólica marina. Los gaúchos cuentan, por ejemplo, con vientos fuertes sobre el mar, lo que permitiría la producción energética de hasta 80 gigavatios – un valor cuatro veces mayor que toda la capacidad instalada, actualmente, en parques eólicos terrestres en el país.
Además, el interés del sector privado en el estado también puede explicarse por otros factores, como la estructura y los espacios disponibles en el puerto de Río Grande, la cualificación de los profesionales y la excelente calidad de las universidades.
Conforme evalúa la presidenta ejecutiva de la Asociación Brasileña de Energía Eólica (Abeeólica), Elbia Gannoum, los proyectos marinos involucran, además de la intensidad de los vientos, la necesidad de infraestructura de los puertos y la capacidad de transmisión. Para ella, el Río Grande del Sur ha sido un gran atractivo gracias a su buena infraestructura ya existente.
Los proyectos registrados en el Ibama suman, en tierra, 15,5 gigavatios y, en el mar, 44,7 gigavatios de energía. En este sentido, se requieren nuevas inversiones para el financiamiento y la construcción de nuevas líneas.
Bajo este enfoque, Marjorie Kauffmann, secretaria estatal de Medio Ambiente e Infraestructura, afirma que el estado se ha organizado, junto a la Agencia Nacional de Energía Eléctrica y al Ministerio de Minas y Energía, para discutir la ampliación de la red. Según ella, hay tiempo suficiente, hasta que los proyectos se concreten, para el aumento de su red.
Es importante destacar que, aunque se considera una fuente de energía limpia y renovable, la exploración de parques eólicos marinos también es motivo de preocupación para ambientalistas. Así, entidades como la Asociación Gaúcha de Protección al Ambiente Natural (Agapan) ya han solicitado la elaboración de reglas claras y la fiscalización activa y transparente de estas plantas, así como la creación de multas y planes de acción para eventuales desastres ambientales.
Las Primeras Plantas de Generación de Energía Eólica Marina deben ser Instaladas hasta 2030
De acuerdo con la previsión de especialistas y gestores públicos, los primeros parques eólicos marinos deben comenzar a transformar viento en energía en el Río Grande del Sur a mediados de 2030. Por consiguiente, si las expectativas se confirman, el estado puede sufrir un salto económico significativo en los años siguientes.
El intervalo de tiempo es necesario para que el país concluya los ajustes en las normas legales, dando seguridad jurídica al proceso de licenciamiento de los proyectos en alta mar. De esta forma, las empresas interesadas deben realizar estudios ambientales para la obtención de las licencias previas, de instalación y operación, y para el montaje de los parques de aerogeneradores sobre las aguas.
En el caso de los parques eólicos sobre el mar, el proceso de licenciamiento ocurre a nivel federal y, para los complejos en aguas internas, como los lagos, sucede en la esfera estatal. El Río Grande del Sur ya cuenta, por ejemplo, con empresarios interesados en la instalación de plantas en la Laguna de los Patos.
Es difícil prever, con precisión, toda la inversión a ser concretada en el estado. Esto se debe a que, además de ser preciso pasar por todas las etapas de licenciamiento ambiental, al menos cuatro proyectos se superponen a otros ya existentes, no siendo posible la viabilización de todos ellos. Sin embargo, uno de los proyectos más avanzados, de Ocean Winds, que será responsable por la implementación de dos complejos, pretende, solo, invertir hasta R$ 120 mil millones.
Así, si se confirma el interés de los inversionistas, el Río Grande del Sur recibirá una cantidad de recursos privados como nunca se había visto antes. A modo de comparación, una de las inversiones más grandes discutidas recientemente en el estado, para el complejo de regasificación en Río Grande, fue evaluada en “solo” R$ 6 mil millones.
El secretario jefe de la Casa Civil, Arthur Lemos, declara que, ocurriendo paulatinamente, estas inversiones tienen la capacidad de mantener la economía del estado activa por un largo tiempo. Además, Lemos explica que habría un impacto positivo en toda la cadena productiva asociada, con la obtención de resultados en la industria de transformación y en centros de tecnología.
El Puerto de Río Grande Ya Atrajo la Atención de Ocho Inversionistas en el Sector de Energía Eólica Marina
Los puertos son instalaciones de extrema importancia para la efectivación de proyectos de exploración de energía eólica en alta mar, ya que posibilitan la llegada, el manejo y el despacho de piezas de gran porte. Ante este contexto, el puerto de Río Grande, en el sur del estado del Río Grande del Sur, ya está llamando la atención de posibles inversionistas en este sector.
Fernando Estima ‒ gerente de Planificación de Portos RS ‒ expuso que ocho grupos empresariales ya han manifestado interés formal en transformar el puerto gaúcho en una posible base de operaciones para proyectos eólicos marinos.
El gerente resaltó que una rutina de atención ya ha sido, incluso, organizada para recibir a los representantes de estas empresas. De acuerdo con él, el puerto cuenta con suficiente profundidad para albergar barcos grandes, además de dos astilleros disponibles, mucho espacio y mano de obra calificada. Estima recordó, además, que dos o más empresas pueden compartir los astilleros.
Arthur Lemos explica que, con esto, la intención del gobierno gaúcho es aprovechar el estímulo provocado por los vientos marinos para impulsar otros sectores de la economía estatal, con el fin de que la mayor parte posible de los materiales utilizados en los complejos eólicos sea construida en el propio estado.
Por último, Lemos argumenta que la idea es aprovechar las cualidades del Río Grande del Sur, como la cadena productiva y las universidades, para que las nuevas inversiones sean un vector de desarrollo.

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