Después de Dos Años de Sequía Extrema, los Ríos Amazónicos Registran Estabilidad y Niveles Próximos a la Media Histórica, Según el Servicio Geológico de Brasil, Que Prevé Consolidación del Fenómeno La Niña
Los ríos amazónicos volvieron a presentar niveles próximos a la normalidad después de dos años marcados por sequías severas que impactaron comunidades, transporte fluvial y ecosistemas enteros, según una nota publicada.
De acuerdo con el 42º Boletín de Monitoreo Hidrológico, divulgado el último día 21 de octubre por el Servicio Geológico de Brasil (SGB), la mayor parte de las subcuencas de la región está con cuotas consideradas normales para el período.
El escenario representa una recuperación significativa si se compara a 2023 y 2024, años en los que el volumen de agua alcanzó mínimas históricas en ríos amazónicos como Negro, Solimões, Purus, Acre, Madeira y Amazonas.
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El regreso de la estabilidad está relacionado con la neutralidad climática y la reducción de las anomalías oceánicas que agravaron la sequía anterior.
Estabilidad Hidrológica e Influencia de las Temperaturas Oceánicas Tropicales
El análisis del SGB muestra que, después de los fuertes impactos del El Niño y de las anomalías de temperatura en el Atlántico Tropical Norte y Sur, los ríos amazónicos ahora se benefician de un escenario de equilibrio atmosférico.
Según el investigador en geociencias André Martinelli, gerente de Hidrología y Gestión Territorial de la Superintendencia Regional de Manaus (SUREG-MA), las cuotas actuales están dentro de la franja considerada normal en casi todas las subcuencas.
Las excepciones aparecen en el sur de Amazonas, donde los formadores del Juruá y del Purus aún exhiben niveles ligeramente por debajo de lo esperado para esta época.
Entre 2023 y 2024, el déficit de lluvias fue agravado por la combinación de temperaturas elevadas y por la persistencia de la sequía entre la crecida y la nueva estiaje, lo que impidió la recomposición natural de los cursos de agua.
En Manaus, por ejemplo, la cota mínima del río Negro llegó a 12,11 metros en 2024, un récord negativo.
Hoy, el mismo punto marca cerca de 7 metros por encima del valor registrado en el mismo período del año pasado, señalando una recuperación notable para la región.
Perspectivas del Fenómeno La Niña e Impactos en las Previsiones de Crecida
Los modelos climáticos internacionales indican que el fenómeno La Niña en la Amazonía debe consolidarse en el próximo trimestre.
Históricamente, este patrón atmosférico tiende a aumentar la precipitación sobre la cuenca, aunque aún es temprano para afirmar cuánto esto influenciará la intensidad de las crecidas de 2026.
Especialistas del SGB destacan que el monitoreo constante es esencial para evaluar si las lluvias previstas se confirmarán de manera uniforme, ya que los episodios de precipitación registrados en octubre fueron puntuales y no caracterizan el inicio efectivo del período lluvioso.
Actualmente, la mayor parte de la cuenca amazónica permanece en bajante, mientras que el alto curso del Solimões ya presenta señales de crecida.
El organismo prevé que el pico de la sequía ocurra entre octubre y noviembre, con niveles de 18 a 19 metros en Manaus y duración media entre 60 y 85 días, lo que configura una sequía de baja intensidad.
Monitoreo Hidrológico y Datos Regionales del Servicio Geológico de Brasil
Los resultados presentados por el SGB refuerzan el papel del monitoreo como herramienta estratégica para comprender la dinámica de los ríos amazónicos.
En el río Tapajós, por ejemplo, la previsión apunta a sequía moderada, con cota mínima estimada en 2,20 metros y duración de hasta 45 días, mientras que en 2024 el nivel había caído a 83 centímetros, el más bajo de la serie histórica.
En la estación de Itacoatiara (AM), el río Amazonas debe oscilar entre 4,10 y 5,15 metros, caracterizando una situación dentro de la normalidad, muy lejos de los -11 centímetros registrados el año anterior.
Estos números evidencian que, incluso con variaciones puntuales, la cuenca amazónica avanza hacia una fase de estabilidad hidrológica.
El intercambio de datos entre el SGB, la Agencia Nacional de Aguas y Saneamiento Básico (ANA) y otras instituciones ha permitido seguir las tendencias climáticas en tiempo real y planificar acciones preventivas en períodos críticos.
Esta integración se muestra esencial para evitar los efectos socioeconómicos observados en las sequías pasadas en los ríos amazónicos, especialmente en el transporte fluvial y en el abastecimiento de comunidades ribereñas.

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