Con un robot accesible a través de PRONAF, el açaí obtiene una cosecha más segura en el açaizeiro y el peconheiro reduce el riesgo de accidente.
¿Alguna vez te has imaginado un robot subiendo un açaizeiro para cosechar açaí en la cima de la palmera? En Pará, esta tecnología ya está en uso con el robot Açaí Bolt, que escala la palmera de forma automatizada, localiza el racimo y realiza el corte con control remoto.
La propuesta es directa: reducir accidentes entre peconheiros y aumentar la eficiencia de la cosecha. Según el proyecto, el robot puede entregar un aumento de productividad de 10 veces, llegando a cerca de 1.000 kg de açaí por día en una jornada ampliada, además de tener un camino de financiamiento para agricultores familiares a través de PRONAF.
Por qué subir al açaizeiro es tan arriesgado

La cosecha tradicional exige práctica y resistencia. Las palmeras pueden superar los 15 metros de altura, y los ribeirinhos suelen atar sus pies en una pecônia hecha de paja o cuerda para escalar. El machete se lleva en la cintura para realizar el corte del racimo.
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El peconheiro es una pieza central en la cadena del açaí en Pará, pero la actividad es descrita como una de las más peligrosas y precarias del mundo. En el relato del proyecto, el 80% de estos trabajadores han sufrido algún tipo de accidente, ya sea por caídas o por cortes relacionados con el machete y la pecônia.
El robot Açaí Bolt y el corte por control remoto

La solución presentada proviene del Instituto Socioambiental de Ciencia y Tecnología de la Amazonía, el Isaacta, con sede en Belém. El Açaí Bolt es un robot que se sujeta a la palmera y escala de forma automatizada e intuitiva.
El enfoque del robot es hacer que el corte sea más seguro: sube, localiza el racimo y realiza la cosecha con control remoto, reduciendo el riesgo de caídas y lesiones durante la operación. Aun así, la propuesta no es “trabajar solo”. El robot necesita un operador, y la idea es que la cosecha se realice con joystick, sin que el peconheiro tenga que subir de la manera tradicional.
10 veces más productividad y una meta de hasta 1.000 kg por día
El aumento de productividad es uno de los puntos más fuertes del proyecto. En el método tradicional, un peconheiro cosecha, en promedio, 100, 130 o 150 kg de açaí durante la mañana, que suele ser el período de trabajo.
Con el robot, la diferencia mencionada es la posibilidad de extender la jornada: operar cuatro horas por la mañana, dejar el equipo cargando durante el almuerzo y volver por otras cuatro horas por la tarde. En este escenario, el proyecto indica que el robot puede acercarse a 1.000 kg de açaí por día, lo que representa diez veces más que el método tradicional, además de reducir el riesgo de accidente.
Un robot pensado para la realidad del bosque

El Açaí Bolt fue probado en condiciones reales en la Amazonía, enfrentando calor intenso, lluvias frecuentes, alta humedad y desafíos logísticos. El robot mostró ganancias de eficiencia en este entorno, que suele ser el mayor obstáculo para cualquier tecnología que dependa del campo y del bosque.
La motivación del proyecto también aborda cuestiones sociales de la cosecha, como el riesgo de muerte, el trabajo no remunerado de parte de las mujeres involucradas y la presencia de trabajo infantil reportada en el contexto de la actividad. La propuesta del robot es ser accesible a comunidades ribereñas, agricultores familiares, quilombolas e indígenas, con un enfoque en la seguridad y la organización de la cadena.
Evolución del equipo, materiales y peso del robot
El desarrollo del robot comenzó en 2022. El primer prototipo era artesanal y pesaba alrededor de 14 kg. El octavo prototipo se finalizó en junio de 2025 y se consideró ideal, con 8 kg.
El equipo está hecho de plástico inyectado, con 30% de fibra de carbono, y utiliza aluminio mencionado como material robusto, similar al utilizado en aeronaves. La batería es de litio, buscando un equilibrio entre resistencia y ligereza para el uso práctico en el día a día.
Precio, PRONAF y descuento para agricultor familiar
El robot cuesta alrededor de R$ 21.000 y ha ingresado al catálogo de equipos agrarios del MDA, lo que abrió el camino para financiamiento a través de PRONAF B, haciendo el acceso más viable para pequeños productores.
En el modelo descrito, el agricultor familiar que paga las cuotas a tiempo puede tener descuento del 40% en el valor del equipo. La propuesta es que el robot sea una herramienta para fortalecer la actividad, no un sustituto de los ingresos de los ribereños y extractivistas.
Producción, ventas y los próximos pasos del robot
La fábrica instalada en el distrito de Oteiro, en Belém, ya ha comercializado alrededor de 500 unidades y tiene capacidad para producir hasta 3.000 robots por mes. Los desarrolladores también trabajan en la adaptación de la tecnología para la Mata Atlántica, enfocándose en la cosecha de la juçara, palmera similar al açaí amazónico.
Además del robot, el proyecto menciona otras soluciones, como canastas biodegradables para el acondicionamiento del fruto y la construcción de biovías, estructuras dentro del bosque para transportar el açaí en áreas de difícil acceso, con la propuesta de circular sin derribar árboles.
El impacto en la cadena del açaí en Pará
La Federación de Agricultura de Pará evalúa que el proyecto tiene potencial para impulsar la cadena productiva del açaí en el estado, que ya representa alrededor del 90% del volumen producido en el país. La entidad también afirma trabajar en capacitación técnica para ribereños y pequeños productores, para que el uso del robot sea exitoso.
Con más seguridad en la cosecha, mejor ritmo de producción y operación remota, el robot entra como un intento concreto de resolver un antiguo cuello de botella del açaí: cosechar rápido, con menos riesgo y con más control sobre el proceso.
¿Crees que este robot se convertirá en común en la cosecha del açaí en Pará o aún tardará en llegar de verdad a la rutina de los pequeños productores?

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