1. Início
  2. / Ciencia y tecnología
  3. / Equipado con IA entrenada en 7.500 imágenes, el robot submarino Smart Grapple se sumerge a más de 300 metros en el fondo del océano para identificar basura entre la vida marina y agarrar objetos de hasta 250 kg, sustituyendo a buzos en misiones de limpieza que pueden operar las 24 horas del día.
Tempo de leitura 7 min de leitura Comentários 0 comentários

Equipado con IA entrenada en 7.500 imágenes, el robot submarino Smart Grapple se sumerge a más de 300 metros en el fondo del océano para identificar basura entre la vida marina y agarrar objetos de hasta 250 kg, sustituyendo a buzos en misiones de limpieza que pueden operar las 24 horas del día.

Escrito por Valdemar Medeiros
Publicado em 09/03/2026 às 18:12
Atualizado em 09/03/2026 às 18:30
Equipado com IA treinada em 7.500 imagens, o robô submarino Smart Grapple mergulha mais de 300 metros no fundo do oceano para identificar lixo entre a vida marinha e agarrar objetos de até 250 kg, substituindo mergulhadores em missões de limpeza que podem operar 24 horas por dia
Créditos: (Universidad Técnica de Múnich)
Seja o primeiro a reagir!
Reagir ao artigo

Equipado con inteligencia artificial y sensores submarinos, el robot Smart Grapple identifica basura en el fondo del océano y puede agarrar objetos de hasta 250 kg, ayudando a eliminar residuos marinos.

La contaminación marina se ha convertido en uno de los mayores desafíos ambientales del planeta. Estimaciones de instituciones científicas indican que millones de toneladas de residuos ingresan a los océanos cada año. Aunque gran parte de la atención está centrada en la basura flotante, los investigadores señalan que la mayor parte de los residuos termina hundiéndose y acumulándose en el fondo del mar, donde la eliminación es extremadamente difícil. Para enfrentar este problema, científicos europeos han desarrollado una nueva generación de robots submarinos capaces de localizar y eliminar residuos directamente del lecho marino. Uno de los sistemas más avanzados creados con este objetivo es el Smart Grapple, un robot equipado con inteligencia artificial y sensores que permiten identificar basura en el fondo del océano y recoger objetos pesados con precisión.

El equipo forma parte del proyecto SeaClear 2.0, financiado por la Unión Europea y coordinado por investigadores de la Technical University of Munich (TUM) y de otras instituciones de investigación europeas. El objetivo del proyecto es desarrollar tecnologías que permitan limpiar áreas submarinas donde la presencia de basura representa un riesgo para ecosistemas marinos.

Contaminación en el fondo del océano: un problema invisible que crece cada año

Gran parte de las personas imagina la contaminación oceánica como islas de plástico flotando en la superficie del mar. Sin embargo, investigaciones científicas muestran que esta es solo una pequeña parte del problema. Estudios sobre contaminación marina indican que entre 70% y 90% de la basura que entra en los océanos termina hundiéndose con el tiempo. Corrientes marinas, peso de los materiales y la adherencia de organismos hacen que plásticos, metales, redes de pesca y otros residuos se depositen en el fondo del mar.

Estos residuos pueden permanecer en el ambiente durante décadas o incluso siglos. Entre los objetos más encontrados en el fondo del océano están:

  • redes de pesca abandonadas
  • neumáticos
  • equipos de pesca
  • botellas de plástico
  • partes metálicas de embarcaciones
  • estructuras industriales desechadas
Equipado con IA entrenada en 7.500 imágenes, el robot submarino Smart Grapple se sumerge más de 300 metros en el fondo del océano para identificar basura entre la vida marina y agarrar objetos de hasta 250 kg, reemplazando a buzos en misiones de limpieza que pueden operar 24 horas al día
Créditos: (Universidad Técnica de Múnich)

Aparte de contaminar el ambiente, estos materiales representan riesgos directos para los animales marinos. Las tortugas, los peces y los mamíferos marinos pueden quedar atrapados en redes o ingerir fragmentos de plástico. Por este motivo, los científicos han comenzado a investigar tecnologías que permitan eliminar esta basura de forma segura y eficiente.

El proyecto europeo SeaClear y el desarrollo del Smart Grapple

El SeaClear es un proyecto de investigación europeo creado para desarrollar soluciones robóticas capaces de eliminar residuos del fondo del mar. El programa reúne universidades, institutos de investigación y empresas de tecnología de varios países europeos. Entre los participantes están:

  • Technical University of Munich (Alemania)
  • Delft University of Technology (Países Bajos)
  • Universidad de Dubrovnik (Croacia)
  • Fraunhofer Institute (Alemania)

El proyecto comenzó con el desarrollo de algoritmos capaces de identificar residuos submarinos en imágenes capturadas por drones y robots. Con base en estos estudios, los investigadores crearon el Smart Grapple, una garra robótica equipada con sensores e inteligencia artificial.

Esta garra fue diseñada para operar en ambientes submarinos complejos, donde la visibilidad, presión y movimiento del agua dificultan las operaciones convencionales.

Inteligencia artificial entrenada con miles de imágenes submarinas

Uno de los principales desafíos para eliminar basura del fondo del océano es distinguir residuos de elementos naturales. Rocas, corales, algas y organismos marinos pueden tener formas y colores similares a objetos desechados.

Para resolver este problema, los investigadores entrenaron el sistema de inteligencia artificial del Smart Grapple utilizando más de 7.500 imágenes de objetos submarinos. Estas imágenes incluyen diferentes tipos de residuos, como:

  • botellas
  • neumáticos
  • redes de pesca
  • piezas metálicas
  • plásticos deformados

El algoritmo analiza las imágenes capturadas por las cámaras del robot y compara los patrones con la base de datos utilizada en el entrenamiento. De esta manera, el sistema puede identificar basura incluso cuando está parcialmente enterrada o cubierta por algas. Esta capacidad es esencial para evitar que el robot intente eliminar elementos naturales del ambiente marino.

Sensores que permiten operar en el fondo del océano

Además de la inteligencia artificial, el Smart Grapple utiliza diversos sensores para operar en ambientes submarinos.

Entre ellos se encuentran:

  • cámaras de alta resolución
  • sonar para navegación en aguas turbias
  • sensores de profundidad
  • sensores de presión

El sonar es particularmente importante porque muchas áreas del océano tienen visibilidad extremadamente baja. En regiones portuarias o áreas con sedimentos, el agua puede volverse turbia, dificultando la operación basada solo en cámaras.

El sonar permite que el robot identifique objetos y obstáculos incluso cuando la visibilidad es prácticamente nula.

La garra robótica capaz de levantar objetos pesados

El componente central del sistema es la garra robótica de cuatro dedos, diseñada para manipular objetos de diferentes formas. Esta garra puede agarrar residuos con un peso de hasta 250 kilogramos.

Equipado con IA entrenada en 7.500 imágenes, el robot submarino Smart Grapple se sumerge más de 300 metros en el fondo del océano para identificar basura entre la vida marina y agarrar objetos de hasta 250 kg, reemplazando a buzos en misiones de limpieza que pueden operar 24 horas al día
Créditos: (Universidad Técnica de Múnich)

Además de la fuerza mecánica, el sistema cuenta con sensores que controlan automáticamente la presión aplicada al objeto. Esto permite que el robot manipule artículos delicados sin romperlos o fragmentarlos. Fragmentos más pequeños podrían esparcirse por el ambiente marino, aumentando el problema de la contaminación.

Entre los objetos que el sistema ya ha demostrado capacidad de eliminar se encuentran:

  • neumáticos automotrices
  • redes de pesca abandonadas
  • trozos de metal
  • cajas de plástico
  • equipos de pesca

Un sistema completo de robots trabajando en conjunto

El Smart Grapple no actúa solo. Forma parte de un sistema robótico mayor desarrollado por el proyecto SeaClear. Este sistema funciona como un equipo de robots especializados. Entre los componentes están:

  • drones aéreos que identifican basura en la superficie
  • vehículos submarinos que mapean el fondo del mar
  • robots equipados con garras para eliminar objetos
  • embarcaciones autónomas que transportan el material recogido

Estas máquinas trabajan en conjunto. Primero, drones o sensores identifican áreas con mayor concentración de residuos. Luego, los robots submarinos realizan un mapeo detallado del lugar.

Finalmente, el Smart Grapple elimina los objetos más grandes y los deposita en un vehículo de superficie. Este vehículo lleva el material para reciclaje o eliminación adecuada.

Pruebas realizadas en puertos europeos

Las primeras pruebas del sistema se llevaron a cabo en áreas portuarias de Europa. Los puertos son entornos particularmente desafiantes para robots submarinos porque tienen:

  • gran cantidad de sedimentos
  • baja visibilidad
  • obstáculos como cables y estructuras metálicas
  • intensa movilidad de embarcaciones

A pesar de estas dificultades, las pruebas demostraron que el sistema puede identificar y eliminar residuos con precisión. Estos experimentos permitieron mejorar tanto los algoritmos de inteligencia artificial como los sistemas mecánicos de la garra.

Operación continua sin riesgo para buzos

Una de las ventajas del uso de robots submarinos es la reducción de la necesidad de buzos humanos. Las operaciones de limpieza submarina realizadas por buzos tienen varias limitaciones:

  • profundidad máxima segura
  • tiempo limitado de trabajo
  • riesgos de accidentes
  • alto costo operativo

Robots como el Smart Grapple pueden operar durante períodos mucho más largos. El sistema también puede trabajar en ambientes donde los buzos no podrían actuar de forma segura. Esto permite que las operaciones de limpieza submarina ocurran de forma continua, potencialmente 24 horas al día.

Un paso importante en la limpieza de los océanos

El Smart Grapple representa una nueva generación de tecnologías orientadas a la recuperación ambiental de los océanos. Combinando robótica, sensores avanzados e inteligencia artificial, el sistema fue diseñado para enfrentar un problema que crece cada año.

Equipado con IA entrenada en 7.500 imágenes, el robot submarino Smart Grapple se sumerge más de 300 metros en el fondo del océano para identificar basura entre la vida marina y agarrar objetos de hasta 250 kg, reemplazando a buzos en misiones de limpieza que pueden operar 24 horas al día
Créditos: (Universidad Técnica de Múnich)

Según los investigadores involucrados en el proyecto SeaClear, el objetivo no es solo desarrollar un robot experimental, sino crear una plataforma que pueda ser utilizada a gran escala. Puertos, áreas costeras y regiones turísticas son algunos de los lugares donde este tipo de tecnología puede aplicarse en el futuro.

A medida que más residuos continúan llegando al mar, soluciones tecnológicas como el Smart Grapple pueden convertirse en herramientas importantes para eliminar parte de la basura acumulada en el fondo de los océanos y reducir los impactos ambientales de la contaminación marina.

Inscreva-se
Notificar de
guest
0 Comentários
Mais recente
Mais antigos Mais votado
Feedbacks
Visualizar todos comentários
Fonte
Valdemar Medeiros

Formado em Jornalismo e Marketing, é autor de mais de 20 mil artigos que já alcançaram milhões de leitores no Brasil e no exterior. Já escreveu para marcas e veículos como 99, Natura, O Boticário, CPG – Click Petróleo e Gás, Agência Raccon e outros. Especialista em Indústria Automotiva, Tecnologia, Carreiras (empregabilidade e cursos), Economia e outros temas. Contato e sugestões de pauta: valdemarmedeiros4@gmail.com. Não aceitamos currículos!

Compartilhar em aplicativos
0
Adoraríamos sua opnião sobre esse assunto, comente!x