La Asociación Entre Los Dos Países Avanza Con Un Plan Para Alimentar Una Base Lunar Con Energía Nuclear, Mientras El Proyecto De EE.UU. Padece Retrasos
China y Rusia firmaron un acuerdo para construir una planta nuclear en la Luna hasta 2035.
El objetivo es proporcionar energía para la Estación Internacional de Investigación Lunar (ILRS), un proyecto conjunto que planea establecer una base robótica y, en el futuro, humana cerca del polo sur del satélite.
El documento fue firmado entre la agencia espacial rusa Roscosmos y la Administración Espacial Nacional de China (CNSA).
-
Encontrado en uno de los lugares más radiactivos de la Tierra, este hongo de Chernobyl puede estar haciendo algo con la radiación que nadie ha logrado explicar hasta hoy.
-
Un hongo amarillo brillante importado de Asia escapó de una granja de cultivo en Estados Unidos en 2010 y ahora se está propagando agresivamente por 25 estados, destruyendo comunidades enteras de hongos nativos en los bosques americanos.
-
Investigadores de Embrapa descubrieron cómo transformar el agua salina que existe en 140 mil pozos del Semiárido brasileño en una herramienta para producir alimentos en una región donde la agricultura siempre ha dependido exclusivamente de las lluvias.
-
China inaugura una fábrica fantasma que funciona en la oscuridad 24 horas al día sin ningún operario humano y produce 10 millones de smartphones al año utilizando el 97% de equipos desarrollados por la propia empresa.
El anuncio marca un paso más en la cooperación entre los dos países en el espacio.
Según Roscosmos, la estación permitirá investigaciones espaciales fundamentales y pruebas de tecnologías para operaciones no tripuladas de larga duración.
La agencia informó, el 8 de mayo, que existe la posibilidad de presencia humana en el lugar en el futuro.
Reactor Sin Presencia Humana
Aún no hay muchos detalles divulgados. Sin embargo, autoridades rusas afirman que la construcción del reactor será totalmente autónoma, sin intervención humana en la superficie de la Luna.
Yury Borisov, director general de Roscosmos, declaró que los avances tecnológicos para esto “ya están casi listos”, en una entrevista a la agencia estatal rusa TASS.
La Carrera Lunar Entre Potencias
El proyecto ILRS surge como rival directo del programa Artemis, liderado por Estados Unidos y con participación de 55 países.
El Artemis tiene como meta instalar una estación orbital, llamada Gateway, y llevar astronautas a la Luna, con una primera misión tripulada prevista para diciembre de 2025 — pero con grandes posibilidades de postergación.
Mientras tanto, China y Rusia siguen ampliando su red de socios. Desde el lanzamiento formal de la ILRS en 2021, ya son 17 países involucrados, entre ellos Egipto, Venezuela y Sudáfrica.
Este número puede crecer con la nueva iniciativa china, llamada “Proyecto 555”. El plan busca reunir 50 países, 500 instituciones científicas y 5.000 investigadores.
El Polo Sur Lunar Es El Enfoque
Tanto la ILRS como el programa Artemis pretenden establecerse en el polo sur de la Luna. La región es estratégica por recibir más luz solar y por contener posibles depósitos de hielo.
Además, puede servir como base para misiones más distantes, como rumbo a Marte.
La misión china Chang’e-8, prevista para 2028, será una de las primeras etapas. Debe probar la construcción autónoma con impresión 3D utilizando suelo lunar. También puede representar el primer aterrizaje tripulado de China en la Luna.
Entre 2030 y 2035, habrá cinco lanzamientos con cohetes de gran tamaño para llevar componentes al satélite. Hasta 2050, China planea una red de bases interconectadas, con energía generada por fuentes solares, radioisótopos y nucleares.
La Energía Nuclear Como Solución
Mantener equipos funcionando en la Luna es uno de los grandes desafíos. La luz solar no siempre está disponible, especialmente en los cráteres que quedan en sombra constante. En esos lugares, se cree que puede haber hielo.
Los paneles solares y baterías pueden no ser suficientes. Por eso, el uso de energía nuclear es considerado esencial.
EE.UU. ha estado explorando esta opción a través del proyecto Kilopower de la NASA. Sin embargo, Rusia tiene experiencia histórica con sistemas nucleares espaciales desde la época de la Guerra Fría.
Wu Weiren, diseñador principal del programa lunar chino, dijo a Reuters que Rusia tiene una “ventaja natural” en este sector y está “adelante de Estados Unidos”.
China parece dispuesta a incorporar esta capacidad. Durante una presentación en Shanghái, Pei Zhaoyu, vicedirector de la CNSA, mencionó la energía nuclear como parte de la infraestructura planificada para la ILRS, junto a paneles solares y tuberías.
Si se concreta, será el primer reactor nuclear instalado fuera de la Tierra. Podrá abastecer no solo instrumentos de investigación, sino también sistemas de calefacción, comunicación y vehículos que exploren la superficie lunar.
La Disputa Va Más Allá de la Ciencia
El anuncio del proyecto sino-ruso llegó pocos días después de que el gobierno de EE.UU. divulgara una propuesta de presupuesto para 2026 que prevé la cancelación de la estación Gateway.
Esta decisión afecta directamente al programa Artemis, que ya enfrenta retrasos. La misión Artemis III, antes prevista para 2025, ahora solo debe ocurrir en 2027 o más tarde.
Mientras tanto, China avanza. En 2024, la misión Chang’e-6 logró regresar con muestras de la cara oculta de la Luna. Ningún otro país había hecho esto hasta entonces. La prensa estatal china clasificó el logro como un hecho inédito en la historia de la exploración lunar.
La ILRS comenzó a debatirse en 2017. Pero ganó fuerza después de la invasión de Ucrania por Rusia en 2022, que aisló a Moscú de asociaciones espaciales con Occidente. China asumió un papel destacado, ofreciendo apoyo técnico y político.
Esta alianza espacial preocupa a algunos especialistas. Un analista europeo citó que “la Luna se está convirtiendo en un nuevo escenario de disputa geopolítica”. A diferencia de otras misiones espaciales, esta carrera puede no tener solo motivaciones científicas.
La Luna puede contener metales raros, oxígeno en el suelo e incluso helio-3 — un posible combustible para reactores de fusión. El Tratado del Espacio Exterior de 1967 prohíbe la soberanía sobre cuerpos celestes. Sin embargo, el debate jurídico sobre la explotación de estos recursos aún está abierto.
La construcción de la ILRS comenzará efectivamente después de 2028. La meta es tener una base robótica con energía nuclear funcionando hasta 2035. Después de eso, el plan incluye expansión con nuevos módulos, más países socios y misiones tripuladas.
La NASA, por su parte, aún intenta llevar astronautas a la Luna antes que China. Pero, con recortes en el presupuesto y constantes retrasos, los vientos parecen estar cambiando de dirección.

Seja o primeiro a reagir!