Inspirado en un modelo paulista de éxito, un proyecto ferroviario puede cambiar la realidad de la movilidad en Bahía. La propuesta promete integrar dos ciudades estratégicas, incentivando el transporte sostenible y rescatando un pasado olvidado de los rieles brasileños.
El futuro del transporte ferroviario de pasajeros en Bahía puede ganar un impulso significativo en los próximos años.
Según información del Ministerio de Transportes, el proyecto del tren que conectará Salvador con Feira de Santana ya está listo y espera una decisión ministerial para avanzar.
El plan, inspirado en el modelo de éxito del Tren Intercidades entre São Paulo y Campinas, pretende revitalizar la movilidad entre las dos ciudades más grandes de Bahía, promoviendo la integración regional y el desarrollo económico.
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Este tema fue el destacado del Taller de Transporte Ferroviario de Pasajeros, realizado el pasado martes (28/05), en un evento organizado por el Ministerio de Transportes en colaboración con la Asociación Nacional de Transportadores de Pasajeros sobre Rieles (ANPTrilhos).
En la ocasión, expertos destacaron la importancia histórica del transporte ferroviario en Brasil y señalaron el potencial de recuperación para las líneas regionales.
La vocación histórica del transporte ferroviario en Brasil
Según Ana Patrizia Lira, directora ejecutiva de ANPTrilhos, el país ya transportaba alrededor de 90 millones de pasajeros al año en trenes regionales en la década de 1960.
Hoy, ese número ha caído a aproximadamente 1,3 millones, concentrado en dos únicas líneas en operación: la Estrada de Ferro Vitória a Minas y la Estrada de Ferro Carajás (EFC).
Prioridad del gobierno y nuevos proyectos ferroviarios
El secretario nacional de Transporte Ferroviario, Leonardo Ribeiro, presente en el taller, afirmó que el transporte de pasajeros sobre rieles es una prioridad del gobierno federal.
Destacó que, actualmente, hay seis proyectos de trenes regionales en fase de estructuración, además del tren Salvador–Feira de Santana.
Los otros proyectos abarcan diversas regiones del país, como Brasília–Luziânia (GO), Maringá–Londrina (PR), Pelotas–Rio Grande (RS), Fortaleza–Sobral (CE) y São Luís–Timbiras (MA).
Todos estos proyectos buscan aprovechar tramos de la red ferroviaria ya existente, una estrategia que puede acelerar la implementación y reducir costos.
Desafíos financieros y modelo de financiación
Sin embargo, el secretario también hizo una importante advertencia sobre el desafío financiero de estas iniciativas.
Explicó que el modelo tradicional de venta de boletos no es suficiente para cubrir los costos de implementación y operación de las líneas, requiriendo la búsqueda de nuevas fuentes de financiación.
Para ello, el Ministerio de Transportes está estudiando una combinación de estrategias, incluyendo asociaciones público-privadas (PPP), como el modelo utilizado en el Tren Intercidades entre São Paulo y Campinas.
Este modelo, según Ribeiro, cuenta con una participación pública relevante y ha demostrado ser eficiente para viabilizar proyectos ferroviarios de gran escala.
Beneficios para Bahía y Brasil
La revitalización del transporte ferroviario de pasajeros es vista como una solución para diversos desafíos enfrentados por las regiones metropolitanas brasileñas, como el tráfico caótico, la contaminación y la creciente demanda de movilidad sostenible.
En el caso de Bahía, el tren Salvador–Feira de Santana puede transformar la relación entre estas ciudades, facilitando el desplazamiento de miles de personas diariamente, estimulando el turismo y potenciando la economía local.
Feira de Santana, la segunda ciudad más grande del estado, es un polo comercial e industrial de gran importancia, mientras que Salvador, la capital de Bahía, concentra la mayor parte de los servicios, cultura y turismo de la región.
La integración entre las dos ciudades a través del transporte ferroviario puede reducir el tiempo de viaje, aligerar las carreteras y mejorar la calidad de vida de la población.
Rescate histórico y modernización del transporte
Además del aspecto práctico, la recuperación de los trenes regionales también trae un rescate histórico para Brasil, país que ya fue referencia mundial en transporte sobre rieles.
Los expertos señalan que la inversión en ferrocarriles de pasajeros puede ser un paso decisivo para la modernización de la infraestructura nacional, alineando al país con las tendencias globales de movilidad urbana sostenible.
Además, la adopción de trenes eléctricos o movidos a tecnologías limpias puede ayudar a Brasil a cumplir objetivos ambientales y reducir la emisión de gases contaminantes en el sector de transportes.
Según datos recientes, el transporte ferroviario es hasta cuatro veces más eficiente en términos energéticos en comparación con el transporte por carretera.
Por lo tanto, el desarrollo del tren Salvador–Feira de Santana está alineado con objetivos ambientales, económicos y sociales.
Obstáculos a superar
A pesar del optimismo, expertos y autoridades también subrayan que el éxito del proyecto depende de superar obstáculos, como la financiación, la modernización de la red ferroviaria y la movilización de la sociedad y sectores públicos y privados.
Para avanzar, será fundamental que haya diálogo entre gobierno, inversores y población, garantizando transparencia, planificación técnica rigurosa y ejecución eficiente.
Mientras tanto, otras ciudades brasileñas observan el modelo paulista como inspiración para potenciar sus sistemas de transporte regional.
São Paulo, que cuenta con el Tren Intercidades entre la capital y Campinas, ha servido de referencia nacional por unir eficiencia, modernidad y viabilidad económica.
Este tren paulista funciona en un área metropolitana con alta demanda y ya demuestra el impacto positivo en la reducción de congestionamientos y en el estímulo a la economía local.
De esta manera, el proyecto bahiano puede ser el primer paso para una revolución en el transporte ferroviario de la región Nordeste, una región que aún presenta gran carencia en este modal.
La inversión en movilidad sobre rieles también refleja una tendencia global, donde los países buscan soluciones para ciudades cada vez más pobladas y congestionadas.
Con el avance de la tecnología, incluyendo trenes de alta velocidad y sistemas inteligentes de operación, el transporte ferroviario puede convertirse en una alternativa aún más competitiva y atractiva.
En el escenario actual, la expectativa es que el proyecto del tren Salvador–Feira de Santana reciba aprobación y recursos pronto, dando inicio a un ciclo de mejoras que puede impactar positivamente la vida de millones de bahianos.
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