Secretario de EE.UU. Cita a Brasil Como País Que Necesita de “Reparación” en el Comercio en Medio del Tarifaço del 50% Impuesto por Trump.
En una entrevista que rápidamente ganó repercusión mundial, el secretario de Comercio de los Estados Unidos, Howard Lutnick, declaró que Brasil es uno de los países que “necesitan reparación” en relación a sus prácticas comerciales. La declaración, hecha a la emisora NewsNation el día 27 de septiembre de 2025, incluyó además a Suiza, India y Taiwán en la lista de países que, según él, “necesitan reaccionar correctamente a los EE.UU., abrir sus mercados y dejar de tomar acciones que perjudican a los americanos”.
La declaración ocurre en un escenario de fuertes tensiones comerciales entre el gobierno de Donald Trump y decenas de países, en un movimiento que ya se está llamando la “guerra tarifaria del siglo”.
El Tarifazo del 50% Contra Brasil
El episodio que involucra directamente a Brasil comenzó en julio de 2025, cuando Trump anunció la aplicación de tarifas sobre más de 50 países. Para Brasil, la medida fue más drástica: una sobretasa adicional del 40% que, sumada al 10% ya existente, elevó el total al 50%.
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La justificación oficial era corregir un supuesto déficit comercial. Sin embargo, datos oficiales muestran que, desde 2009, la balanza comercial ha sido favorable a los Estados Unidos. Solo en el primer semestre de 2025, los americanos tuvieron un superávit de US$ 1,674 mil millones en el comercio con Brasil.
La contradicción generó críticas inmediatas de economistas y especialistas en comercio internacional. Muchos vieron la medida como una represalia política, principalmente después de declaraciones de Trump mencionando una “caza de brujas” contra Jair Bolsonaro en el STF, lo que habría motivado la decisión.
Impactos Inmediatos en la Economía Brasileña
Las tarifas entraron en vigor el 6 de agosto de 2025. La lista de excepciones — con 694 ítems — excluyó productos como jugo de naranja, celulosa y aviones de Embraer. Sin embargo, materias primas y productos de gran peso en la balanza, como carne bovina, café, máquinas industriales y pescados, quedaron fuera.
El impacto fue sentido de manera desigual. Para la economía nacional, proyecciones de bancos como UBS BB y Goldman Sachs apuntaron a una caída de hasta 0,6 puntos porcentuales en el PIB.
Las pequeñas y medianas empresas orientadas al mercado norteamericano fueron las más perjudicadas, sufriendo con la pérdida inmediata de contratos y dificultades para redirigir exportaciones.
El Programa “Brasil Soberano” Como Respuesta
El 13 de agosto de 2025, el gobierno de Lula lanzó el programa “Brasil Soberano” para amortiguar los efectos del tarifazo.
El paquete previó una línea de crédito de R$ 30 mil millones con intereses reducidos, ampliación de seguros a la exportación y aplazamiento de impuestos. Además, el gobierno se comprometió a adquirir parte de la producción perecedera que sería destinada a los EE.UU., evitando mayores pérdidas a los productores agrícolas.
La medida fue considerada un “colchón de protección” para sectores más vulnerables, pero los críticos señalaron que no resuelve el problema estructural de la dependencia de determinados mercados externos.
Diplomacia en Clima de Tensión Controlada
La postura del gobierno brasileño fue de confrontar sin romper completamente. Lula afirmó que el tarifazo “no quedaría impune” y que Trump y el pueblo americano “sufrirían las consecuencias”, al mismo tiempo que rechazó conversaciones telefónicas directas con el republicano.
Aun así, durante la Asamblea General de la ONU, Lula y Trump tuvieron una rápida interacción. El presidente americano llegó a decir que tuvo “excelente química” con Lula y que pretendía marcar un encuentro bilateral. El Itamaraty confirmó que las negociaciones están en curso, pero aún sin formato definido.
Brasil en la Lista de Objetivos de EE.UU.
Al citar a Brasil como país que necesita de “reparación”, Lutnick reforzó la estrategia de Washington de usar presión tarifaria como herramienta de negociación.
La declaración fue considerada polémica justamente porque coloca a Brasil — mayor economía de América Latina y socio histórico de los EE.UU. — en el mismo grupo de países que enfrentan barreras comerciales más duras.
Mientras India y Canadá recibieron tarifas menores (25% y 35%, respectivamente), Brasil quedó en la cima de la lista, al lado de naciones como México y Alemania. China, por otro lado, logró una tregua de 90 días, mostrando que la política de Trump tiene dosis diferentes de intensidad, dependiendo de los intereses geopolíticos en juego.
Qué Esperar de Aquí en Adelante
Expertos creen que la declaración de Lutnick forma parte de una estrategia para mantener alta la presión. El objetivo sería forzar a Brasil a abrir sectores considerados sensibles, como tecnología, medicamentos y defensa, además de influir en el debate político interno.
Aunque el impacto del tarifazo no sea devastador para el PIB brasileño en su totalidad, los efectos sectoriales ya se están sintiendo. Productores de carne y café reportan un aumento en los inventarios y dificultades para acceder a nuevos mercados. El agronegocio, sector estratégico para la economía, presiona al gobierno para buscar una solución rápida.
La negociación directa entre Lula y Trump puede definir los próximos pasos. Si hay flexibilización, parte de las tarifas puede ser reducida. Pero si el estancamiento continúa, Brasil puede intensificar su acercamiento a bloques alternativos, como BRICS+ y Mercosur, fortaleciendo acuerdos comerciales fuera de la órbita norteamericana.
La declaración de Howard Lutnick, al situar a Brasil como país que necesita ser “reparado”, simboliza la nueva fase de incertidumbres en las relaciones comerciales globales. Para los americanos, se trata de reforzar su posición dominante. Para Brasil, es más una prueba de resistencia diplomática y económica ante un escenario en el que política y comercio caminan de la mano.
El desenlace de esta tensión va más allá del impacto económico: se trata de una disputa por protagonismo en el comercio mundial y de la redefinición del lugar que Brasil ocupará en las cadenas globales en los próximos años.


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