Estructura subterránea detectada por radar reaviva el debate sobre posible monumento oculto en Guiza, con indicios de cavidades y alineamientos geométricos aún sin confirmación arqueológica oficial.
La hipótesis de una segunda Esfinge bajo las arenas de Guiza volvió al centro del debate arqueológico después de que el investigador italiano Filippo Biondi afirmara haber identificado, mediante radar de apertura sintética, una gran anomalía cerca del monumento ya conocido.
La lectura, según él, sugiere una estructura de grandes dimensiones asociada a cavidades subterráneas y pasajes en el subsuelo, pero hasta ahora no ha habido excavación, validación independiente ni confirmación oficial de las autoridades egipcias.
La nueva ronda de atención internacional surgió tras declaraciones divulgadas en el podcast de Matt Beall, a finales de marzo de 2026, cuando Biondi relacionó las señales detectadas por satélite a un monte del plateau que, en su evaluación, no se comporta como una formación geológica común.
-
¿La Inteligencia Artificial va a reemplazar tu empleo? 31 millones ya están en riesgo en Brasil, los salarios caen en funciones técnicas, mientras que los especialistas en IA ganan hasta R$27 mil y las empresas pagan bonificaciones récord.
-
En China, el mayor túnel de carretera del mundo tiene 22 km, atraviesa una montaña que desafiaba a los ingenieros desde hace 70 años, incluye una torre de ventilación de 706 m y reduce los viajes peligrosos de horas a solo 20 minutos.
-
Más de un millón de norteamericanos recibieron la orden de cerrar las ventanas y no salir de casa porque el aire en el sur de los Estados Unidos se volvió tan tóxico que los niveles de contaminación alcanzaron 18 veces por encima del límite de seguridad de la OMS.
-
China ha acumulado hasta 1,4 mil millones de barriles de petróleo en reservas estratégicas, ha invertido 25 años en energía renovable y ha comprado el 80% del petróleo iraní barato: cómo Pekín se ha preparado durante décadas para la crisis que ahora sacude al mundo.
El investigador dijo trabajar con alrededor de 80% de confianza en la interpretación de los datos, pero presentó la estimación como lectura propia, aún sujeta a verificación en campo.
Lo que el radar detectó bajo el plateau de Guiza
Según el relato presentado por Biondi, las barridas muestran una masa enterrada con similitudes geométricas en relación a la Gran Esfinge, además de pozos verticales y pasajes horizontales que estarían distribuidos en un punto del plateau alineado con los principales monumentos de Guiza.
En una de las declaraciones repercutidas, afirmó: “Examinamos la primera esfinge, todas las pirámides, la unión entre la esfinge y la pirámide de Kefrén, y encontramos pozos verticales y pasajes horizontales”.
En la misma línea, el investigador sostiene que la supuesta estructura coincide con correlaciones geométricas observadas anteriormente en sus levantamientos.
La interpretación presentada por él también menciona un gran vacío subterráneo de forma rectangular, lo que reforzó, entre los partidarios de la hipótesis, la lectura de que el plateau guardaría un conjunto monumental más amplio que el conocido actualmente.
Hasta el momento, sin embargo, estos elementos permanecen en el campo de la alegación técnica, sin respaldo arqueológico público.
La tecnología utilizada por Biondi no es inédita en su trayectoria de investigación.
En 2022, firmó con Corrado Malanga un artículo en la revista Remote Sensing sobre el uso de tomografía por radar de apertura sintética en el análisis de la Gran Pirámide de Guiza.
Este trabajo existe y fue publicado, pero no equivale a una comprobación de una segunda Esfinge, ni sirve, por sí solo, como confirmación de la nueva hipótesis planteada.
Estela del Sueño y la idea de dualidad en el Antiguo Egipto
Parte de la repercusión de la nueva hipótesis se apoya en la antigua discusión sobre la posibilidad de una simetría monumental en Guiza.
En este contexto, la Estela del Sueño, instalada entre las patas de la Gran Esfinge, suele ser citada por investigadores independientes y entusiastas como un indicio de dualidad iconográfica.
La estela fue erigida por Tutmosis IV y se hizo célebre por registrar el episodio en que el futuro faraón habría dormido junto al monumento y recibido, en sueño, la promesa de realeza si liberaba a la Esfinge de la arena.
La conexión entre esta pieza y la teoría de la segunda Esfinge, sin embargo, es motivo de disputa.
Lecturas alternativas ven en la iconografía de la estela una pista para un par de monumentos, pero la interpretación predominante entre especialistas no la trata como prueba material de una esfinge gemela soterrada.
El texto de la estela, de acuerdo con la bibliografía de referencia, no menciona explícitamente una segunda Esfinge.
Este punto es relevante porque la discusión mezcla, con frecuencia, tradición simbólica y evidencia arqueológica.
La Gran Esfinge fue esculpida directamente en el lecho rocoso durante la 4ª Dinastía y está ligada al complejo de Kefrén, al lado del templo del valle y de la vía procesional del faraón.
En otras palabras, el monumento conocido integra un contexto arquitectónico ya bastante estudiado, lo que eleva el grado de exigencia para cualquier nueva afirmación sobre estructuras monumentales vecinas.
Falta de confirmación arqueológica mantiene hipótesis abierta
A pesar de la fuerza visual y del atractivo histórico de la narrativa, el punto central sigue inalterado: no hay confirmación arqueológica de la existencia de una segunda Esfinge en Guiza.
La verificación publicada por la prensa internacional clasificó la alegación como falsa en el estado actual, destacando que no ha habido excavación, estudio revisado por pares sobre este descubrimiento específico ni validación por autoridades egipcias.
El reportaje también reunió evaluaciones de especialistas que rechazan la lectura como evidencia suficiente de un nuevo monumento.
La contestación no comenzó ahora.
En abril de 2025, una verificación independiente ya había refutado otra ola de publicaciones sobre supuestas estructuras subterráneas gigantes bajo las pirámides de Guiza atribuidas al mismo grupo de investigadores.
En esa ocasión, especialistas del área consideraron infundadas las conclusiones presentadas y cuestionaron la solidez metodológica del material que circulaba en las redes y en videos en línea.
También pesa en este debate la evaluación de arqueólogos y egiptólogos que recuerdan la larga historia de estudios en Guiza.
El área de la Esfinge y de las pirámides ha pasado por décadas de levantamientos, excavaciones y análisis, lo que no elimina la posibilidad de nuevos descubrimientos, pero hace improbable tratar un indicio remoto como hecho consumado antes de una investigación física.
Este desajuste entre lectura instrumental y comprobación en campo explica por qué la comunidad especializada ha reaccionado con cautela.
Aun así, el episodio ayuda a mostrar cómo el plateau de Guiza sigue movilizando ciencia, imaginación pública y disputa de narrativas.
La combinación entre tecnología orbital, hipótesis audaces y monumentos rodeados de lagunas históricas suele acelerar la circulación de versiones amplias, sobre todo cuando el tema involucra pasajes subterráneos, espacios vacíos y alineamientos monumentales.
En el caso actual, sin embargo, el dato más importante no es la promesa de un descubrimiento transformador, sino el estado real en que se encuentra la información: una hipótesis divulgada por un investigador, sin confirmación material y bajo fuerte contestación especializada.
Si excavaciones autorizadas y análisis independientes avanzan sobre el punto indicado, el debate podría cambiar de nivel.
Hasta entonces, la historia de la llamada segunda Esfinge permanece como una posibilidad en discusión, y no como un hito establecido de la arqueología egipcia.

Seja o primeiro a reagir!