Startup holandesa crea sistema que simula el ambiente uterino y puede transformar el tratamiento neonatal de alto riesgo
La startup AquaWomb, ubicada en los Países Bajos, presentó una tecnología inédita que puede redefinir los límites de la medicina neonatal.
El sistema experimental, desarrollado a lo largo de 2023 y detallado en un informe de The Guardian en octubre de 2024, simula un útero artificial capaz de mantener a los bebés vivos fuera del cuerpo de la madre.
Crea un ambiente similar al útero humano con una precisión impresionante.
Tecnología que recrea el ambiente uterino con precisión
El equipo se parece a un acuario de vidrio y contiene líquido amniótico sintético mantenido a 37,6 °C.
Esta temperatura garantiza estabilidad térmica y condiciones ideales para el desarrollo fetal.
La startup explica que el sistema fue diseñado para bebés extremadamente prematuros, nacidos entre 22 y 24 semanas de gestación.
Durante el proceso, después de una cesárea, los médicos transfieren al bebé al tanque y reconectan el cordón umbilical a una placenta artificial.
Esta placenta realiza el intercambio de oxígeno y nutrientes, permitiendo que el bebé continúe su crecimiento fuera del útero sin necesidad de respirar aire.
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Esta etapa es altamente crítica, ya que una falla en el sistema puede causar daños cerebrales irreversibles en apenas dos minutos.
Como destacó Frans van de Vosse, profesor de biomecánica cardiovascular de la Universidad de Tecnología de Eindhoven, “es como hacer malabarismos con diez pelotas en llamas; dejar caer una no es una opción”.
La tecnología exige control y monitoreo constantes, lo que refuerza el nivel de complejidad del proyecto.
Dilemas éticos e impactos sociales de la innovación
A pesar del optimismo de la comunidad científica, la propuesta plantea cuestiones éticas y emocionales profundas.
Como explicó Elizabeth Chloe Romanis, especialista en derecho médico de la Universidad de Durham, el uso de dispositivos de este tipo “crea una nueva etapa del desarrollo humano, algo que nunca hemos tenido que regular antes”.
Surgen dudas sobre cómo debe intervenir la medicina y cómo garantizar el consentimiento informado de los padres en situaciones de desesperación.
También hay preocupación por el vínculo emocional entre padres e hijos.
Muchas madres enfrentan sentimientos de culpa por no poder llevar la gestación hasta el final.
El caso de Beth Schafer, relatado por The Guardian en 2024, ilustra bien este conflicto.
Después de perder a su hijo con 23 semanas de gestación, Beth se preguntó: “Si esta tecnología existiera, ¿sería una mala madre por no usarla?”.
La respuesta, hoy en día, divide a especialistas y familias.
Para muchos padres, el sistema representa esperanza y avance médico.
Sin embargo, para otros, puede generar presión psicológica adicional.
Como dijo una participante de un grupo de apoyo mencionado en el informe: “Ya te tratan como egoísta si no intentas todas las intervenciones. Esto sería más una carga”.
Avances científicos y próximos pasos globales
A pesar del avance, la tecnología de AquaWomb aún no ha sido liberada para uso clínico.
Sin embargo, se espera que las pruebas con humanos comiencen en 2026, tras la aprobación de protocolos internacionales de seguridad.
En los Estados Unidos, la Food and Drug Administration (FDA) ya discute, desde 2023, la autorización de ensayos clínicos con bebés nacidos antes de las 24 semanas de gestación.
Se trata de una de las fronteras más complejas de la medicina moderna.
Según datos de los National Institutes of Health (NIH), más de 10 mil niños nacen anualmente en esta ventana crítica solo en territorio estadounidense.
Mientras tanto, el Hospital Infantil de Filadelfia (CHOP) mantiene estudios paralelos sobre el tema.
En 2022, su equipo logró mantener corderos vivos durante 28 días en un ambiente de fluido artificial, simulando con éxito parte de las funciones uterinas.
Aun así, los científicos evitan el término “útero artificial”, precisamente para no asociar el proyecto a la ciencia ficción o a la idea de ectogénesis completa, que sería el nacimiento totalmente fuera del cuerpo humano.
Una nueva frontera de la medicina neonatal
Los especialistas creen que la tecnología de AquaWomb puede inaugurar una nueva era en la ciencia reproductiva y en la medicina neonatal.
Aunque aún está en pruebas, incrementa las posibilidades de supervivencia de prematuros extremos y puede transformar la forma en que entendemos el inicio de la vida humana.
Por otro lado, mientras la ciencia avanza, la sociedad debe decidir hasta qué punto desea cruzar esta frontera biotecnológica.

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