Kepler-725c fue identificado por medio de variaciones gravitacionales y solo permanece en la zona habitable durante parte de su órbita elíptica.
Un nuevo descubrimiento ha agitado a la comunidad científica: un exoplaneta del tipo super-Tierra fue identificado orbitando una estrella a 2.472 años luz de la Tierra.
La super-Tierra, llamada Kepler-725c, tiene una característica inusual que la hace aún más intrigante. Solo permanece en una región potencialmente habitable durante parte de su órbita.
Además, su detección se llevó a cabo de forma indirecta, sin que los científicos lo vieran siquiera transitar frente a la estrella.
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Detectado Sin Ser Visto
El descubrimiento de Kepler-725c no se hizo mediante imágenes o mediante observación directa. Los científicos utilizaron un método conocido como TTV, acrónimo de “variaciones de tiempo de tránsito”.
Normalmente, los planetas son detectados cuando pasan frente a su estrella, causando una leve caída en el brillo observado. Este es el método tradicional de tránsito, utilizado por el telescopio espacial Kepler de la NASA, responsable de más de 3.300 descubrimientos confirmados de exoplanetas.
Sin embargo, esta técnica tiene limitaciones. Favorece a los planetas con órbitas cortas y requiere un alineamiento perfecto con el campo de visión de la Tierra. Pequeñas inclinaciones pueden impedir la detección.
La técnica TTV supera este obstáculo. Cuando un planeta visible transita su estrella con retrasos o anticipaciones, estas variaciones pueden indicar la presencia de otro planeta invisible afectando su órbita con fuerza gravitacional.
Influencia Gravitacional
Esto es lo que ocurrió con el planeta Kepler-725b, un gigante gaseoso con período orbital de 39,64 días. Los investigadores analizaron irregularidades en el tránsito de este planeta y descubrieron que estaba siendo influenciado por otro cuerpo.
Así, fue posible inferir la existencia de Kepler-725c, incluso sin verlo. Los datos también permitieron determinar su masa y órbita.
El estudio fue liderado por Sun Leilei, de los Observatorios de Yunnan, en la Academia China de Ciencias. En un comunicado, afirmó que el equipo logró identificar con éxito los parámetros orbitales del planeta oculto basado en las variaciones observadas en Kepler-725b.
Diez Veces la Masa de la Tierra
Kepler-725c tiene una masa estimada en alrededor de 10 veces la de la Tierra. Esto lo coloca entre los mayores ejemplos de super-Tierras — planetas rocosos de gran tamaño, para los cuales aún no existe un equivalente conocido en nuestro sistema solar.
Las propiedades de estas super-Tierras aún generan debates en la comunidad científica. No se sabe con certeza cómo serían sus atmósferas, si tendrían placas tectónicas o cómo su gravedad afectaría la posibilidad de vida.
Lo que se sabe hasta ahora es que Kepler-725c posee una órbita bastante elíptica, con una excentricidad de 0,44. Para efectos de comparación, la Tierra tiene una excentricidad mucho menor, casi circular, de 0,0167. Esto significa que, a lo largo de su órbita, Kepler-725c se acerca bastante a su estrella en algunos momentos y se aleja mucho en otros.
Pasajes Cortos por la Zona Habitable
Debido a su órbita alargada, el planeta entra y sale de la llamada zona habitable — la franja alrededor de la estrella donde la temperatura permitiría la existencia de agua líquida en la superficie.
A pesar de recibir en promedio 1,4 veces más calor que la Tierra, este promedio oculta variaciones significativas. En determinados momentos del año orbital, el planeta recibe mucho menos radiación.
Si Kepler-725c posee una atmósfera, estos cambios drásticos en el calentamiento podrían afectar severamente su clima. La zona habitable no acompaña al planeta a lo largo de su trayectoria elíptica.
Es potencialmente habitable solo por una fracción de sus 207,5 días de “año”. Esto plantea una pregunta: ¿sería posible que existiera vida en un ambiente que cambia tanto a lo largo del tiempo?
Estas dudas han sido discutidas teóricamente durante años. Pero la confirmación de la existencia de Kepler-725c transforma estas suposiciones en preguntas reales.
A pesar del descubrimiento, los científicos no podrán analizar su atmósfera con el telescopio espacial James Webb, ya que el planeta no transita directamente su estrella. Este tipo de análisis depende de la luz de la estrella atravesando la atmósfera del planeta, algo imposible en este caso.
Futuro de los Descubrimientos vía TTV
La buena noticia es que la técnica TTV promete revelar otros mundos similares. Cuando la sonda PLATO de la Agencia Espacial Europea sea lanzada, en 2026, se espera que muchos otros exoplanetas puedan ser detectados mediante esta tecnología.
La ventaja del método TTV es precisamente permitir la identificación de planetas más distantes, con órbitas amplias, que no pueden ser observados mediante el tránsito tradicional.
Sun Leilei destacó que el descubrimiento de Kepler-725c refuerza el potencial del método para encontrar planetas de baja masa en zonas habitables alrededor de estrellas parecidas al Sol. Esto amplía las posibilidades en la búsqueda de mundos que puedan albergar vida.
La confirmación de la existencia de Kepler-725c fue publicada en la revista científicaa Nature Astronomy el martes, 3 de junio. El descubrimiento no solo amplía el catálogo de exoplanetas conocidos, sino que también refuerza la importancia de técnicas alternativas de observación.
La ciencia gana una nueva herramienta para explorar los misterios del universo — y la búsqueda de vida fuera de la Tierra gana un nuevo candidato para observación.
Aún sin ser visible, Kepler-725c ya ocupa un lugar importante en la astronomía actual. Un planeta gigante, en órbita inestable, que pasa por una zona habitable solo por poco tiempo — y que fue descubierto solo por sus efectos en otro planeta.

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