Eternit recibe certificación para comercializar tejas fotovoltaicas que prometen reducir costos e impulsar la sostenibilidad en el sector de la construcción
Las tejas solares están oficialmente listas para entrar en el mercado brasileño, representando una revolución en el sector de la energía limpia y sostenible. El Instituto Nacional de Metrología, Calidad y Tecnología (Inmetro) otorgó a Eternit, tradicional fabricante de materiales de construcción, el certificado que autoriza la venta de sus tejas de concreto capaces de generar energía solar. Estas tejas cuentan con celdas fotovoltaicas integradas que captan la luz del sol, convirtiéndola en electricidad y reemplazando la necesidad de instalación de paneles solares tradicionales, según el sitio De Olho na Engenharia.
Producidas por Tégula Solar, una empresa del grupo Eternit, las tejas fotovoltaicas se fabrican en la ciudad de Atibaia, en el interior de São Paulo, y traen una promesa de ahorro significativo para los consumidores, además de impulsar la energía renovable en el país. Con esta innovación, Brasil da un importante paso hacia la sostenibilidad en el sector de la construcción civil, al mismo tiempo que ofrece una alternativa más accesible para quienes desean instalar sistemas de energía solar.
Tejas solares: ¿Cómo funcionan y cuánto cuestan?
Las tejas solares de Eternit son desarrolladas con celdas fotovoltaicas directamente acopladas, lo que elimina la necesidad de montar estructuras para paneles solares sobre el techo. Según la empresa, cada teja tiene dimensiones de 36,5 cm por 47,5 cm y una potencia de 9,16 Watts, generando un promedio mensual de 1,15 kWh. Para una casa de pequeño porte, Eternit estima que se necesitarían alrededor de 150 tejas solares, mientras que residencias más grandes pueden necesitar hasta 600 unidades.
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La gran ventaja de estas tejas es la capacidad de reducir el costo de un sistema de energía solar en hasta un 20%, según la fabricante. Además, el tiempo estimado para el retorno total de la inversión es de tres a cinco años, siendo una opción viable y competitiva en comparación con los sistemas tradicionales de generación solar, especialmente para quienes están construyendo o reformando y ya necesitarían adquirir tejas convencionales.
No obstante, por ahora, solo un grupo selecto de clientes está recibiendo las tejas solares, ya que Eternit aún estaba esperando la certificación del Inmetro para liberar las ventas al público en general. Con el aval de la entidad, la previsión es que la comercialización a gran escala comience a mediados de 2021.
Producción nacional y beneficios para la economía brasileña
La producción de tejas solares en Brasil trae beneficios no solo para el consumidor final, sino también para la industria nacional. La fabricación local de estos equipos de energía renovable genera empleos, promueve el desarrollo tecnológico y fortalece la cadena productiva del país. Para Eternit, que ya es un nombre consolidado en el sector de la construcción, esta innovación representa una apuesta en el futuro de la energía solar, un segmento que crece exponencialmente en todo el mundo.
Sin embargo, la decisión del gobierno brasileño de eximir la tarifa de importación para más de 100 tipos de equipos fotovoltaicos, incluidos módulos solares, generó una reacción en la industria nacional. Los fabricantes locales argumentan que la medida coloca los productos nacionales en desventaja competitiva, ya que los artículos importados podrán ingresar al país a precios más bajos, dificultando la consolidación de una industria solar brasileña.


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