En El Podcast “Irmãos Dicas”, Thiago Tcar Reveló El Verdadero Peso Financiero De Tener Un Barco De 60 Pies, Detallando Gastos Mensuales Con Marina, Marinero, Combustible Y Mantenimiento Que Transforman El Lujo En Un Dolor De Cabeza
En Los Bastidores Del Podcast “Irmãos Dicas”, El Empresario Thiago Tcar Abrió El Juego Sobre Uno De Los Símbolos Más Caros De La Ostentación: El Barco Propio. Contó Que Ya Tuvo Dos Embarcaciones — Una De 38 Pies Y Otra De 60 Pies — Y Que, Según Él, Tener Barco “Es Cosa Para Quien Es Rico De Verdad”, Porque Los Costos Fijos Y Variables Se Acumulan De Forma Impresionante, Incluso Para Quien Factura Alto.
“Mi Empresa Facturó 100 Millones, Y Aún Así No Hacía Sentido Tener Barco”, Dijo. “Es Desaforo Para El Dinero.”
Costos Fijos Que No Parar De Crecer
Thiago Detalló Lo Que Significa Mantener Una Embarcación De Gran Porte En Brasil. El Primer Gasto Fijo Es Con El Marinero: “Yo Pagaba 4,5 Mil Reales De Salario, Con Cartera Firmada, CLT, Porque Si No, Te Toman Una Laboral. Y, Con Los Impuestos, Eso Se Convierte Casi En 10 Mil Reales.”
-
De estrella del sertanejo a inversora internacional: Ana Castela apuesta millones en una mansión en EE. UU., crea un hospedaje temático en Orlando y muestra que la “boiadeira” también quiere crecer lejos de los escenarios.
-
Los 10 autocaravanas más deslumbrantes del mundo: remolque de 3 millones de dólares con discoteca en el techo y garaje para Ferrari, “palacios sobre ruedas” con mármol italiano, cine privado y lujo de hotel de cinco estrellas para multimillonarios.
-
Trump quería gastar US$ 400 millones en la Casa Blanca, pero la justicia prohibió la construcción millonaria.
-
Cómo los egipcios levantaron obras gigantes como pirámides, templos y obeliscos sin tecnología moderna, grúas o motores aún asombra al mundo y revela el poder de una ingeniería basada en rampas, palancas, cuerdas y una organización colosal.
El Gasto Siguiente Es La Marina — El Lugar Donde El Barco Queda Guardado.
Según Él, Para Mantener Su Lancha De 60 Pies En Una Marina Considerada Buena, Pagaba R$ 9.500 Mensuales Para Dejarla “En Seco”, O Sea, Fuera Del Agua Cuando No Estaba En Uso. “Solo Ahí Ya Eran Casi 20 Mil Reales Por Mes”, Recuerda.
Pero El Gasto No Para Ahí. Siempre Que El Barco Necesita Ser Colocado En El Agua, Hay Una Tasa Extra De Bajada Cobrada Por La Marina. Y, Por El Tamaño De La Embarcación, Era Necesario Contratar Un Ayudante Además Del Marinero Principal.
“Ese Ayudante Costaba Unos 300 Reales Por Día, Y Generalmente Lo Usaba De Viernes A Domingo, O Sea, Casi Mil Reales Más Por Fin De Semana”, Explicó.
Seguro, Combustible Y Imprevistos
Thiago También Recordó Que El Seguro Es obligatorio Para Un Barco De Este Porte, Ya Que Implica Un Patrimonio Valorados En Millones De Reales. El Valor Anual Era De Cerca De R$ 20 Mil.
Y El Combustible, Según Él, Es Uno De Los Mayores Gastos: “Para Llenar El Tanque De Un Barco Como El Mío, Con Dos Motores A Diesel, Eran R$ 15 Mil. Si Yo Fuera De Guarujá Hasta Angra, Tenía Que Llenar De Nuevo Cuando Estaba Llegando Allá. Solo De Combustible Eran 40 Mil Reales En Un Viaje De Ida Y Vuelta.”
Aún Cuando Navegaba Solo Hasta Playas Cercanas, Un Tanque Duraba, Como Máximo, Un Fin De Semana Y Medio. Y Eso Sin Contar Imprevistos. “Si Se Rompe Cualquier Cosa, Son Cinco Mil Reales Para Arriba. Todo En Barco Es Caro”, Afirmó.
El Costo Invisible Del Ocio
Además De Los Costos Técnicos, También Existen Los Gastos De Ocio — Aquellos Que Hacen Que El Paseo Sea Placentero, Pero Que Rápidamente Se Suman Al Total. Thiago Ejemplificó Con Una Típica Salida De Fin De Semana: “Invitas A Una Pareja De Amigos, Llevas A Tu Esposa, A Tu Hija, A La Niñera. Haces Una Compra Con Carne, Bebida, Whisky, Cerveza, Todo Bonito — Más Cinco Mil Reales.”
Durante El Paseo, Contó Que Era Común Pedir Comida Directamente A Restaurantes Locales: “Llamas, Ellos Envían Un Barquito Con El Pedido, Y Ahí Son Más Mil Reales Por Día, Fácil.”
Cuando La Diversión Termina, Comienzan Los Costos De Limpieza: “Hay Que Mandar Lavar La Ropa De Cama De Las Tres Suites Del Barco. Solo Eso, 800 Reales. Y Si Se Rompe Alguna Cosa, Son Cinco Mil Más. Es Un Negocio Sin Fin”, Resumió.
Depreciación Y Valor De Reventa
A pesar De Todos Los Costos, Thiago Explicó Que La Depreciación De Los Barcos Es Diferente De La De Los Autos. “El Barco Depende De Las Horas De Uso, Que Son Como El Kilometraje. Si Tienes Pocas Horas, Puedes Mantener El Precio Y Hasta Ganar Un Poco En La Reventa, Porque No Hay Tanta Oferta. No Es Como El Auto, Que Hay En Todas Las Tiendas.”
Aún Así, Reforzó Que El Barco Es Un Activo Que Exige Un Flujo Constante De Dinero. “Parece Que Abres Un Grifo Y El Dinero Se Escurre”, Dijo.
De La Euforia Al Arrepentimiento
Thiago Contó Que La Sensación Inicial De Tener Un Barco Era De Victoria: “El Viernes, Cuando Miraba El Barco, Pensaba: ‘Vencí En La Vida’. Es Una Imponencia, Una Cosa De Dueño De Lancha.”
Pero La Emoción Se Transformaba En Preocupación Poco Después: “El Lunes, Cuando Veía Las Facturas, Pensaba: ‘Voy A Qubrar’. De Viernes Era Millonario, De Lunes Estaba En Quiebra”, Bromeó.
El Modelo De Cuotas: ¿Una Salida Posible?
Durante La Conversación, El Presentador Comentó Sobre El Modelo De Propiedad Compartida, Cada Vez Más Común En El Sur Del País.
En Este Sistema, Cuatro O Más Personas Comparten El Costo Y El Uso Del Barco. Thiago Reconoció Que La Práctica Existe Y Puede Funcionar Financieramente, Pero Con Reservas.
“Te Juntas Con Cuatro Chicos, Compras Un Barco De Un Millón Y Medio, Cada Uno Da 350 Mil Y Hace Un Calendario De Uso. En Teoría, Es Genial. Pero Tiene Que Estar Muy Bien Alineado, Porque Tendrá El Chico Que Usa Más, El Que Usa Para Fiesta, El Que Usa Con La Familia. Y Ahí Comienzan Los Problemas.”
Ilustró La Situación Con Un Ejemplo Práctico: “Fuiste Con Tu Familia, Estaba Todo Nuevito. Luego El Otro Va El Fin De Semana Siguiente, Hace Fiesta, Raya La Mesa, Rompe Alguna Cosa. Cuando Vuelves, Ya Está Todo Deteriorado. Por Eso, Si No Hay Alineación, No Funciona.”
El Veredicto De Quien Vivió La Experiencia
Al Final Del Relato, Thiago Tcar Dejó Claro Que, Aunque El Barco Sea Un Símbolo De Estatus Y Placer, Exige Un Bolsillo Sin Límites Y Disposición Para Lidiar Con El Mantenimiento Constante. “Es Un Lujo Que Sangra El Bolsillo. Me Emocioné Al Principio, Pero Luego Me Di Cuenta Que Era Solo Gasto. Es Un Juguete Demasiado Caro.”
Su Conclusión Resume La Visión De Quien Ya Ha Navegado Por Las Aguas De La Ostentación Y Ha Regresado A La Realidad: “Tener Barco Es Para Quien Realmente No Se Preocupa Con El Dinero. Porque Si Piensas, Ya Dejó De Ser Diversión.”

Seja o primeiro a reagir!