Especialista hunde barcos desde hace dos décadas y prepara un transatlántico histórico de casi 300 metros para convertirse en arrecife artificial, combinando ingeniería naval, control ambiental riguroso y apuesta por el turismo subacuático regional
El americano Tim Mullane, de 55 años, ha estado hundiendo barcos de forma controlada durante más de 20 años y prepara el histórico SS United States para convertirse en arrecife artificial en el Golfo de México, frente a Destin, con un impacto ambiental y turístico relevante.
Hundirse barcos con objetivos ambientales y turísticos se ha convertido en una actividad técnica, regulada y económicamente relevante, llevada a cabo por unos pocos especialistas en los Estados Unidos, según el propio Mullane.
Exmilitar de la Marina Americana, él forma parte de un grupo de apenas doce profesionales capacitados para ejecutar este tipo de operación, combinando ingeniería naval, seguridad y preservación ambiental.
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Su empresa reúne un equipo de más de 30 personas, todas directamente involucradas en la preparación del SS United States para su último viaje controlado al fondo del mar.
El mayor proyecto de la carrera
El trabajo actual representa el mayor desafío enfrentado por Mullane, tanto por la dimensión del barco como por el simbolismo histórico asociado al transatlántico lanzado en 1952.
Con casi 300 metros de longitud, el SS United States se transformará en el mayor arrecife artificial del mundo, estimulando la vida marina y atrayendo buceadores.
El lugar elegido se encuentra frente a la ciudad de Destin, en el condado de Okaloosa, en Florida, una región que apuesta por el proyecto como vector de turismo subacuático.
Desde hace más de un año, el equipo trabaja en la disección interna del barco, retirando equipos, fluidos y materiales potencialmente contaminantes para el medio marino.
El proceso incluye lavado completo, lijado del casco y eliminación de toda la pintura tóxica, asegurando que ningún residuo perjudicial se libere durante el hundimiento.
Mullane supervisa cada etapa con meticulosa atención, describiendo la tarea como lenta, laboriosa y esencial para el éxito ambiental de la operación.

“Agentes funerarios de los barcos”
Con humor, Mullane define a su equipo como “agentes funerarios de los barcos y sepultureros del mar”, expresión que resume el carácter simbólico del trabajo realizado.
Él reconoce que el hundimiento despierta sentimientos contradictorios en antiguos tripulantes y pasajeros que alguna vez navegaron en el SS United States.
Aun así, defiende que convertirse en un arrecife repleto de vida marina es un final más digno que el simple desmantelamiento del barco.
El desafío de “hundir correctamente”
En el argot del sector, el éxito significa hacer que el barco desaparezca de la superficie sin dejar rastro en el agua, resultado directo de la exhaustiva limpieza previa.
Más complejo, sin embargo, es garantizar que el hundimiento ocurra en la posición correcta, como si el barco aún estuviera navegando normalmente.
Esta condición es fundamental para la experiencia de los buceadores, que podrán explorar la estructura manteniendo su majestuosidad original en el fondo del mar.
Mullane estima que el SS United States tardará unas horas en inundarse completamente y alrededor de 45 minutos en descender hasta el fondo.
La profundidad del punto elegido para el hundimiento es de 54 metros, exigiendo precisión en el control de las válvulas y en el tiempo de abandono.
Como es habitual, Mullane permanecerá a bordo hasta el último instante, siendo el último en abandonar la embarcación antes de la desaparición definitiva.

Un momento histórico personal
Para el especialista, el hundimiento previsto para dentro de 40 días, a principios de marzo, tendrá un significado profesional y emocional profundo.
Él afirma sentir orgullo de participar en un proyecto que preserva la memoria del barco al mismo tiempo que crea un nuevo ecosistema marino.
Según Mullane, el SS United States no fue solo un barco de pasajeros, sino el más lujoso de la historia naval americana.
El “Gran Barco” del siglo XX
Apodado como The Big Ship, el SS United States tenía capacidad para transportar casi 2 000 pasajeros en travesías regulares transatlánticas.
Lanzado en 1952, operó hasta 1969 conectando Europa y los Estados Unidos, período marcado por prestigio, velocidad y sofisticación.
El crecimiento del transporte aéreo redujo drásticamente el interés por los largos viajes marítimos, llevando a la jubilación del barco.
Pasajeros ilustres
A lo largo de su carrera, el transatlántico recibió personalidades como Bill Clinton, Marilyn Monroe, Salvador Dalí, Judy Garland, Cary Grant y Walt Disney.
Estos viajes reforzaron el estatus del barco como símbolo de lujo y modernidad en plena era dorada de los grandes transatlánticos.
Aún después de su desactivación, el SS United States mantuvo relevancia histórica y técnica en la industria naval.
Récord que atravesó décadas
Aún 57 años después de haber sido retirado de operación, el barco sigue teniendo el récord de velocidad de la travesía del Océano Atlántico.
En el viaje inaugural, en 1952, cruzó el Atlántico Norte a una velocidad media de 66 km/h, una marca impresionante hasta hoy.
Este logro garantizó al SS United States el derecho de ostentar la Blue Riband, la codiciada Cinta Azul de la navegación.
El honores eterno
Creada a principios del siglo pasado, la Blue Riband premiaba al barco de pasajeros con mayor media horaria en la travesía atlántica.
Dado que la ruta regular de pasajeros entre Europa y Estados Unidos dejó de existir, el récord permaneció intacto hasta el día de hoy.
El día del hundimiento, el SS United States descenderá al fondo del mar aún simbólicamente portando su bandera azul, cerrando su historia con dignidad y significado duradero.
Con información de UOL.

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