Corte mineira rechaza pedido de indemnización y valida sanciones con base en la convención del condominio, que prohíbe transformar unidad residencial en punto comercial.
La 18ª Cámara Civil del Tribunal de Justicia de Minas Gerais mantuvo las multas aplicadas a un inquilino de Belo Horizonte acusado de convertir un apartamento residencial en punto comercial, en desacuerdo con la convención condominial. El colegiado confirmó que la destinación residencial debe prevalecer cuando expresamente prevista en el reglamento interno, inclusive ante alegaciones de persecución y discriminación.
Según el Conjur, el residente buscaba anular las penalidades y recibir indemnización por daños morales y materiales, pero la corte entendió que el cobro fue regular y respaldado por una deliberación de la asamblea, además de elementos probatorios que indicaban el uso del inmueble para fines comerciales.
Lo que el TJ-MG decidió y por qué importa
La decisión confirmó integralmente la sentencia de primer grado, que ya había considerado válidas las multas.
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Para el tribunal, la convención que prohíbe actividades comerciales, industriales o profesionales, aún que eventuales, en unidades residenciales es clara y eficaz.
El relator, desembargador Luís Eduardo Alves Pifano, enfatizó que no hubo abuso punitivo, sino aplicación de sanciones previstas y legitimadas en asamblea.
Los desembargadores João Câncio y Sérgio André da Fonseca Xavier acompañaron el voto, en decisión unánime.
Lo que dijo el inquilino y lo que pesó contra su versión
El inquilino alegó ausencia de notificación formal, persecución por parte del síndico y discriminación contra residentes transexuales.
También argumentó que las supuestas pruebas serían solo registros de la portería, sin confirmación de que los visitantes fueran clientes. No obstante, el conjunto probatorio fue considerado suficiente.
Según el Conjur, la jueza de origen ya había señalado la regularidad de las notificaciones y el incumplimiento de reglas de horarios y de uso de la unidad, lo que fue respaldado por el TJ-MG al verificar que las penalidades seguían el reglamento interno.
Pruebas, convención y la línea del tribunal
El relator destacó pruebas testimoniales y registros en redes sociales que indicaban explotación de programas sexuales en la unidad, además de movimiento elevado en horarios nocturnos y de madrugada, incompatible con la destinación residencial.
Este conjunto formó una narrativa coherente de uso del inmueble como punto comercial, contrariando la convención.
Para el tribunal, la protección de la función residencial y de la colectividad condominial justifica la mantenimiento de las sanciones cuando la conducta de un condómino o inquilino enfrenta reglas aprobadas por los demás.
La interpretación privilegia la seguridad, la tranquilidad y la salubridad, valores que la convención busca resguardar.
Lo que queda decidido sobre indemnización y acusaciones de persecución
El pedido de indemnización fue rechazado. El colegiado entendió que no se comprobó acto ilícito practicado por el condominio, sino el ejercicio regular de un derecho previsto en la convención y respaldado por asamblea.
No se identificaron excesos o arbitrariedades en la actuación del síndico y de la administración.
Según el Conjur, la corte no reconoció discriminación en el caso concreto, una vez que las medidas adoptadas derivaron de infracciones a las reglas de uso de la unidad y no de características personales de las residentes.
Efectos prácticos para condominios y residentes
Para los condominios, la decisión refuerza que convenciones claras y bien divulgadas son instrumentos eficaces para evitar la transformación de inmuebles residenciales en punto comercial.
La documentación de ocurrencias, notificaciones regulares y deliberaciones en asamblea forman el tripé probatorio que sustenta la aplicación de multas.
Para residentes e inquilinos, el mensaje es directo: usar la unidad fuera de la destinación prevista acarrea sanciones.
En disputas futuras, la coherencia entre pruebas, convención y ritos internos tiende a ser decisiva, especialmente cuando hay relatos de actividad comercial, recepción de clientela o rutinas nocturnas incompatibles con el ambiente residencial.
La decisión del TJ-MG consolida el entendimiento de que la destinación residencial no puede ser flexibilizada para incluir punto comercial cuando la convención expresamente lo prohíbe.
Al validar multas y rechazar indemnización, la corte refuerza la fuerza normativa de las reglas internas y el deber de preservarlas en beneficio de la colectividad condominial.
¿Estás de acuerdo con la posición del TJ-MG? En tu opinión, ¿hasta qué punto la convención puede limitar el uso de la unidad cuando hay interés económico del residente? Cuenta tu experiencia: en tu edificio, ¿hay casos similares de actividades comerciales en apartamento? ¿Cómo la administración trató el problema y qué funcionó mejor?

Tribunal reconheceu que essa “atividade” é “comércio” (ponto comercial). Agora será possível abrir empresa com CNPJ?
Comércio ilegal.
Infelizmente a milhares de residências também com pontos comerciais no Brasil, o maior problema é a utilização pela ****, aí complica, pois isto é crime, tambem contra os costumes e a moral familiar etc…