Cambio en el cálculo del abono salarial altera criterio de renta, desvincula límite del salario mínimo y crea transición gradual que puede reducir el número de beneficiarios a lo largo de la próxima década, según proyecciones oficiales presentadas por el gobierno.
La regla de acceso al abono salarial del PIS/Pasep pasará por cambios a partir del calendario de 2026.
El principal ajuste está en el criterio de renta, que dejará de seguir el salario mínimo y pasará a ser corregido solo por la inflación medida por el INPC.
El punto de partida será el valor de R$ 2.640, hoy equivalente a dos salarios mínimos de 2023.
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La alteración fue aprobada por el Congreso como parte del paquete fiscal discutido a finales de 2024.
Aunque la nueva metodología entre en vigor en 2025, sus efectos prácticos solo afectarán a los trabajadores a partir de 2026.
Esto ocurre porque el programa considera la remuneración del año-base, siempre dos años anterior al pago.
De acuerdo con las proyecciones presentadas por el gobierno, el cambio crea un proceso gradual de restricción del público atendido.
La estimación oficial indica que, alrededor de 2035, el límite de renta del abono corresponderá, en la práctica, a cerca de un salario mínimo y medio.
Este movimiento puede reducir significativamente el número de beneficiarios en comparación con el modelo anterior.
Funcionamiento del abono salarial del PIS/Pasep
El abono salarial es un beneficio pagado anualmente a trabajadores del sector privado, a través del PIS, y a servidores públicos, por el Pasep.
El valor no es uniforme.
Depende del número de meses trabajados en el año-base y puede llegar, como máximo, a un salario mínimo.
El cálculo considera la división del salario mínimo vigente en el momento del pago por 12.
El resultado se multiplica por la cantidad de meses trabajados en el período de referencia.
Quien trabajó durante todo el año-base recibe el valor integral.
Quien trabajó menos meses recibe una cantidad proporcional.
Además del criterio de renta, el acceso al beneficio exige que el trabajador esté inscrito en el PIS/Pasep desde hace al menos cinco años.
También es necesario haber ejercido actividad remunerada por un mínimo de 30 días en el año-base.
Otro requisito es que los datos estén correctamente informados por el empleador en los sistemas oficiales, como RAIS o eSocial.
Hasta el calendario de pagos de 2025, el principal filtro de renta era la remuneración media mensual de hasta dos salarios mínimos.
En el caso del beneficio pagado en 2025, por ejemplo, el límite fue de R$ 2.640, referente a los ingresos de 2023.
Alteración en el criterio de renta a partir de 2026
El principal cambio está en la desvinculación del techo de renta en relación al salario mínimo.
A partir de 2026, el límite deja de seguir los reajustes del mínimo.
El techo pasa a ser actualizado exclusivamente por el INPC, índice oficial de inflación calculado por el IBGE.
Este modelo crea una diferencia entre el ritmo de crecimiento del salario mínimo y el ritmo de actualización del techo del abono.
Esto ocurre siempre que haya reajustes por encima de la inflación.
Según técnicos del gobierno, esta diferencia tiende a reducir gradualmente el número de trabajadores incluidos en el programa a lo largo de los años.
De acuerdo con el Ministerio de Hacienda, la transición fue diseñada para ocurrir de forma progresiva.
El objetivo, según la explicación oficial, es evitar una exclusión abrupta de beneficiarios.
El valor inicial de R$ 2.640 será reajustado anualmente por el INPC.
Este proceso seguirá hasta la convergencia a un nivel equivalente a un salario mínimo y medio.
Techo del abono salarial en 2026
Con el INPC acumulado de 2024 en 4,77%, el techo de renta estimado para el calendario de 2026 asciende a R$ 2.765,92.
Esto significa que los trabajadores cuya remuneración media mensual supere ese valor en el año-base considerado quedarán fuera del pago del abono en ese ciclo.
El uso del año-base suele generar dudas entre trabajadores.
El beneficio no toma en cuenta el salario actual.
El análisis considera la media de rendimientos registrada dos años antes.
De esta forma, incluso con la regla ya en vigor, sus efectos aparecen solo cuando los datos del período de referencia son procesados.
Justificación del gobierno e impacto fiscal
Al presentar la propuesta, el gobierno argumentó que la política de valorización del salario mínimo amplió el alcance del abono a lo largo de los años.
Según la justificación oficial, el beneficio pasó a contemplar trabajadores con rendimientos más elevados que el público originalmente visado.
El cambio, de acuerdo con el Ministerio de Hacienda, busca concentrar los recursos en tramos de renta más bajas.
Otro objetivo citado es contener el crecimiento de los gastos obligatorios.
En los documentos enviados al Congreso, la cartera estimó que, en un escenario comparativo, cerca de 3 millones de personas dejarían de recibir el abono en 2030 en relación al modelo antiguo.
El propio gobierno destaca que el número efectivo de beneficiarios dependerá de factores como mercado laboral, renta media y nivel de formalización.
Aún según las proyecciones oficiales, la economía acumulada con la reformulación del abono y con las nuevas reglas de reajuste del salario mínimo puede llegar a R$ 24,8 mil millones entre 2025 y 2030.
Este cálculo está insertado en el contexto del Régimen Fiscal Sostenible.
Reglas que permanecen válidas para el trabajador
A pesar del cambio en el criterio de renta, la fórmula de cálculo del beneficio permanece la misma.
El valor sigue vinculado al salario mínimo.
El pago sigue siendo proporcional al número de meses trabajados en el año-base.
No hay alteración en la lógica aplicada a quienes sigan siendo elegibles.
El gobierno también aclaró que la reformulación del abono no afecta otros derechos laborales.
Ítems como 13º salario, vacaciones y FGTS no sufren impacto.
El cambio incide exclusivamente sobre el acceso al beneficio.
Con la implementación gradual de la nueva regla, la atención tiende a concentrarse en los efectos prácticos de la transición.
Esto ocurre especialmente en un escenario de reajustes salariales que pueden expulsar a trabajadores formales fuera del límite del programa a lo largo de los próximos años.
¿Cómo será percibida esta reducción progresiva de beneficiarios en el día a día del mercado laboral formal?

Salário p presidiário ok. Bolsa família ok p trabalhador só pnc por isso muitas empresas nao estão conseguindo funcionários, ninguém mais quer trabalhar, não compensa.
Com certeza a vantagem é do governo,governo sempre dificultando o lado do trabalhador.
A situação tá difícil pra gente