Trump corta tarifas del café para evitar falta del producto en EE. UU. en Navidad y Año Nuevo, tras caída de inventarios y aumento de precios.
Trump retrocede y corta tarifas del café para contener crisis en EE. UU.
En medio de una escalada de precios y caída de inventarios, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que reducirá las tarifas de importación del café. La decisión fue confirmada en una entrevista con Fox News este martes (12), y tiene como objetivo evitar que el tradicional cafecito desaparezca de las mesas estadounidenses durante la Navidad y el Año Nuevo.
El movimiento marca un giro en la política comercial de Trump, que había impuesto tarifas de hasta 40% sobre el café brasileño y colombiano. Ahora, ante la escasez y el aumento de costos, el gobierno estadounidense busca retomar el flujo de importaciones para asegurar el abastecimiento interno.
Inventarios en colapso y presión del mercado fuerzan cambio
Con los inventarios estadounidenses prácticamente agotados y sin nuevos proveedores a la altura, el gobierno no tuvo otra alternativa. El agro negocio norteamericano, altamente dependiente del café importado, enfrenta un impasse logístico que amenaza el consumo doméstico.
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Según Trump, “ha llegado la hora de la verdad”. Afirmó que EE. UU. necesita medidas de emergencia para evitar que el café se convierta en un producto escaso en las fiestas de fin de año.
Brasil vuelve al centro de las atenciones
El Brasil es el principal proveedor de café arábica para Estados Unidos, seguido por Colombia. Países de América Central, como Costa Rica, Honduras y Guatemala, también participan, pero sus producciones son insuficientes para satisfacer la demanda estadounidense.
De acuerdo con el presidente de la Cooxupé, Carlos Augusto de Melo, la diferencia en el volumen exportado en 2025 es alarmante. “En los meses de agosto, septiembre y octubre del año pasado, Estados Unidos compró 1,5 millones de sacas de café mineiro. En el mismo período de este año, solo 100 mil fueron embarcadas”, relató el dirigente a la radio Itatiaia.
Esta drástica caída impacta directamente a los caficultores brasileños, especialmente en Minas Gerais, y levanta una alerta sobre la sostenibilidad de las exportaciones.
Puertos sobrecargados agravan el escenario
Además de la política tarifaria, el problema logístico en los principales puertos brasileños también pesa en la balanza. El puerto de Santos, el mayor exportador de café del país, enfrenta cuellos de botella que retrasan los embarques.
Solo en septiembre, 939 mil sacas de café dejaron de ser enviadas a Estados Unidos debido a retrasos y limitaciones operativas. La pérdida para productores y exportadores superó R$ 9 millones, según estimaciones del sector.
Estos retrasos ayudan a explicar parte de la escasez enfrentada por los estadounidenses, dado que el café brasileño es el principal responsable por el equilibrio del mercado global.
Tarifa reducida, pero sin detalles oficiales
A pesar del anuncio, Trump no especificó qué países se beneficiarán de la reducción tarifaria. Aun así, analistas del sector afirman que no hay forma de que el café brasileño quede fuera, dada su calidad y capacidad de producción.
Se espera que la revisión alivie los costos para importadores y, por consecuencia, estabilice los precios internos. Así, el tradicional café americano podrá seguir siendo accesible para millones de consumidores a fin de año.
Repercusiones en el agro negocio y tensión política
La decisión de Trump también tiene implicaciones políticas. El presidente busca reforzar su imagen de protector del consumidor estadounidense en un momento de inflación persistente. Al mismo tiempo, intenta reaproximar a los socios comerciales del agro negocio latinoamericano, especialmente al Brasil.
Por otro lado, el gesto muestra que Trump intenta contener el impacto de las tarifas sobre los productos agrícolas, que ya afectan al café, la leche y el azúcar.
Café y leche: una dupla en apuros
Mientras el café enfrenta cuellos de botella logísticos y barreras tarifarias, el sector de lácteos vive una crisis paralela. La entrada de leche en polvo de Argentina y Uruguay ha alejado a los pequeños productores del mercado interno, según expertos.
La industria, presionada por costos, acaba rehidratando la leche en polvo importada, lo que reduce la competitividad del producto nacional y debilita el sector rural.
Nissan EE. UU. y el trasfondo comercial
Curiosamente, la revisión tarifaria del café ocurre en el mismo contexto de tensiones comerciales que involucran a otras industrias estratégicas, como la automotriz. La Nissan EE. UU., por ejemplo, ha alertado sobre el impacto de tarifas en componentes importados y en el precio final de vehículos, reforzando la necesidad de una política comercial más equilibrada.
Así, las tarifas impuestas por Trump no afectan solo al agro negocio, sino también a la cadena productiva de sectores como el automotriz, lo que aumenta la presión sobre el gobierno a las puertas de las fiestas y del año electoral.
El café, símbolo y termómetro de la economía global
Por lo tanto, la decisión de Trump de reducir las tarifas del café no es solo una medida de emergencia para evitar el desabastecimiento en EE. UU. Es también una señal de que el agro negocio global sigue dictando el ritmo de la política y la diplomacia internacional.
Con el Brasil en el centro de las atenciones y el café nuevamente en la cima de la agenda económica, el final de 2025 promete un clima caliente no solo en las tazas, sino también en las negociaciones comerciales que definirán el futuro del sector.

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