1. Inicio
  2. / Economía
  3. / Un País En El Corazón De América Del Sur Donde El 97% De La Población Vive De Un Solo Lado: Por Qué Paraguay Desafía La Lógica Del Territorio Y Todos Viven De Un Lado Del Mapa
Ubicación AM Tiempo de lectura 7 min de lectura Comentarios 9 comentarios

Un País En El Corazón De América Del Sur Donde El 97% De La Población Vive De Un Solo Lado: Por Qué Paraguay Desafía La Lógica Del Territorio Y Todos Viven De Un Lado Del Mapa

Escrito por Flavia Marinho
Publicado el 29/12/2025 a las 18:58
Um país no coração da América do Sul onde 97% da população vive de um lado só: por que o Paraguai desafia a lógica do território e todo mundo vive de um lado do mapa
Entenda por que 97% dos paraguaios vivem no lado leste do país, como os rios moldaram as cidades, por que o Chaco ficou vazio e o que isso tem a ver com a Amazonia e “cidades perdidas” sob a floresta.
  • Reação
  • Reação
  • Reação
  • Reação
  • Reação
  • Reação
52 pessoas reagiram a isso.
Reagir ao artigo

Entienda por qué el 97% de los paraguayos viven en el lado este del país, cómo los ríos moldearon las ciudades, por qué el Chaco quedó vacío y qué tiene eso que ver con la Amazonía y “ciudades perdidas” bajo el bosque.

En el corazón de la América del Sur, existe un país que intriga a geógrafos, historiadores y curiosos. El Paraguay creció, se integró al comercio internacional y construyó ciudades importantes, pero alberga a su población de una manera nada obvia. Más de la mitad de su territorio está casi vacío, mientras que prácticamente todo el mundo decidió vivir del otro lado del mapa.

Eso es exactamente lo que sucede en el Paraguay: la mayor parte del territorio está al oeste, pero casi nadie vive allí. 

No es exagerado: cerca de 97% de los paraguayos viven en solo 39% del territorio nacional. El resto del país, enorme y poco explorado, permanece prácticamente intocado.

Paraguay: Un país en el centro de América del Sur que desafía la lógica: 61% del territorio con solo 3% de la población

Un país sin mar, pero lejos de estar aislado: A pesar de no tener salida al océano, Paraguay nunca ha estado totalmente aislado.

El país está atravesado por grandes ríos, como el Río Paraguay, que forman parte de la Cuenca del Río de la Plata.

Este sistema fluvial conecta al país directamente con el Océano Atlántico y permite que las exportaciones paraguayas lleguen a mercados de todo el mundo.

Según datos del Banco Mundial, la hidrovía Paraguay-Paraná es una de las principales arterias económicas del país, siendo esencial para el comercio de granos, carne y otros productos.

Ciudades, ríos y población: nada de esto es coincidencia

Cuando se observa el mapa urbano, el patrón queda claro. De las 11 mayores ciudades paraguayas (con más de 100 mil habitantes), 10 tienen conexión directa con ríos navegables. La única excepción es Pedro Juan Caballero, que creció impulsada por el comercio de frontera con el Brasil.

Los ríos siempre han sido caminos, mercados y fuentes de vida. Donde había agua, había circulación de personas, mercancías e ideas. Donde no había, el crecimiento se detenía.

Dos Paraguayos separados por un río

Si el país se divide a la mitad siguiendo el curso del Río Paraguay, surge un contraste impresionante:

  • Oeste (Chaco Paraguayo): 61% del territorio y solo 3% de la población
  • Este: 39% del territorio y alrededor de 97% de los habitantes

En números absolutos, esto significa millones de personas concentradas en una franja relativamente pequeña, mientras que extensiones gigantescas permanecen casi vacías.

Asunción: el gran imán poblacional

La capital Asunción explica gran parte de esta concentración. La región metropolitana alberga alrededor de un tercio de la población del país, según el Instituto Nacional de Estadística del Paraguay. Servicios, empleos, universidades e infraestructura hacen que personas de todas partes se reúnan allí.

Este fenómeno no es exclusivo de Paraguay, pero allí es más intenso, justo porque el contraste entre el este y el oeste es extremo.

Todo comienza antes de la llegada de los europeos

Mucho antes de la fundación de Asunción, los pueblos Guaraní ya ocupaban el este de Paraguay. No fue por casualidad. La región ofrecía tierras fértiles, lluvias regulares y un clima más estable que el oeste seco y cálido.

La FAO destaca que el este del país agrupa algunas de las áreas agrícolas más productivas de la región, un factor decisivo desde los tiempos precoloniales.

Mientras otros pueblos de América del Sur necesitaron desarrollar técnicas complejas para cultivar en ambientes hostiles, los Guaraní encontraron allí condiciones naturalmente favorables.

Asunción, la “madre de las ciudades”

Fundada en 1537, Asunción se convirtió en el punto de partida para la ocupación española en gran parte del Cono Sur.

A partir de allí, exploradores y misioneros avanzaron hacia otras regiones, lo que le valió a la capital el apodo de “madre de las ciudades”.

Este inicio centralizado marcó el patrón de crecimiento del país y ayudó a consolidar el este como núcleo político y económico.

Guerras que dejaron marcas profundas en Paraguay

En el siglo XIX, Paraguay vivía un proceso de modernización acelerada. El país llegó a construir ferrocarriles y, en algunos aspectos, estaba a la vanguardia de vecinos como Brasil y Argentina. Todo esto cambió con la Guerra de la Triple Alianza.

El conflicto fue el más devastador de la historia de América del Sur. Estimaciones históricas indican que Paraguay perdió cerca de la mitad de su población, incluyendo aproximadamente 70% de los hombres adultos. El impacto demográfico fue tan profundo que la recuperación llevó décadas.

Poco tiempo después, vino la Guerra del Chaco, librada contra Bolivia precisamente por el territorio oeste. A pesar de ganar, el país pagó un alto precio en vidas y recursos. Aun así, el Chaco siguió poco poblado.

El Chaco: el territorio grande, caliente y olvidado en Paraguay

El oeste de Paraguay, conocido como Chaco, es una de las regiones más inhóspitas de América del Sur. El clima es extremo, con temperaturas que fácilmente superan los 40 °C en verano y largos períodos de sequía.

De acuerdo con datos climáticos reunidos por la NASA Earth Observatory, el Chaco está entre las áreas subtropicales más cálidas del continente. La escasez de agua dificulta la agricultura y convierte la vida cotidiana en un desafío constante.

Además, la infraestructura es limitada. Muchas carreteras son de tierra, el acceso al agua potable es restringido y los servicios básicos pueden estar a cientos de kilómetros de distancia.

Poca gente, pocos empleos en Paraguay

La principal actividad económica del Chaco es la ganadería. Aunque es importante, exige poca mano de obra. Sin industrias, comercio sólido ni agricultura intensiva, la región no puede retener grandes contingentes poblacionales.

Hoy en día, departamentos como Alto Paraguay tienen un territorio comparable al de países enteros, pero con poblaciones que cabrían en un estadio de fútbol.

Los menonitas y la adaptación al extremo

Aun así, algunas comunidades han prosperado en el Chaco. Es el caso de los menonitas, un grupo religioso de origen europeo que llegó a Paraguay en la década de 1920. Huyendo de persecuciones y conflictos en Rusia y Canadá, encontraron en Paraguay la oportunidad de mantener su cultura.

El gobierno paraguayo les otorgó tierras y aseguró libertad religiosa y exención del servicio militar. Hoy, se estima que existen alrededor de 40 mil menonitas en el país, según datos compilados por la Encyclopaedia Britannica.

Han transformado partes del Chaco en polos productivos, combinando técnicas tradicionales con innovación local.

Un vacío que recuerda a la Amazonía

La situación del Chaco recuerda a otro “vacío” famoso de la América del Sur: la Amazonía. Durante mucho tiempo, se creyó que la selva siempre había estado poco habitada. Hoy, investigaciones con tecnología LiDAR revelan vestigios de antiguas ciudades y sociedades complejas ocultas bajo la vegetación.

Según arqueólogos citados por la National Geographic, estos descubrimientos cambian completamente la forma en que entendemos la ocupación humana en regiones consideradas hostiles.

Un futuro aún abierto

El oeste de Paraguay sigue teniendo un enorme potencial económico y ambiental. Expertos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD defienden que inversiones en infraestructura, energía renovable y gestión del agua podrían transformar el Chaco en un ejemplo de desarrollo sostenible.

Sin eso, la región seguirá siendo una de las áreas más vacías del continente, mientras que el este continúa concentrando personas, riqueza y oportunidades.

¿Qué piensas: con inversión en carreteras, energía y agua, el Chaco podría convertirse en un nuevo polo del país — o el clima siempre “mandará” allí? Deja un comentario con tu visión y, si este texto te ayudó, comparte la publicación con alguien que le guste la geografía y la historia de la América del Sur.

Inscreva-se
Notificar de
guest
9 Comentários
Mais recente
Mais antigos Mais votado
Feedbacks
Visualizar todos comentários
Ricardo
Ricardo
05/01/2026 11:46

Se for uma pecuária com niveis de sustentabilidade voltada para rumos tecnologico,sem dúvida,o povo Paraguai e o mundo terá alimento dessa Região.

Julio
Julio
05/01/2026 11:41

La carretera bioceanica será el motor principal de desarrollo del chaco Paraguayo, más el puente Héroe del chaco que ya aporta para desarrollo

Andres
Andres
04/01/2026 22:40

40 mennonitas? Ha der ser 40 aldeas menno o 40mil mennonitas

Flavia Marinho

Flavia Marinho é Engenheira pós-graduada, com vasta experiência na indústria de construção naval onshore e offshore. Nos últimos anos, tem se dedicado a escrever artigos para sites de notícias nas áreas militar, segurança, indústria, petróleo e gás, energia, construção naval, geopolítica, empregos e cursos. Entre em contato com flaviacamil@gmail.com ou WhatsApp +55 21 973996379 para correções, sugestão de pauta, divulgação de vagas de emprego ou proposta de publicidade em nosso portal.

Compartir en aplicaciones
9
0
Adoraríamos sua opnião sobre esse assunto, comente!x