El Royal Merchant se hundió en 1641 tras un desastre en el mar, llevando una enorme carga de monedas de plata, oro y joyas nunca recuperadas.
El Royal Merchant protagonizó uno de los más impactantes desastres marítimos del siglo XVII al hundirse el 23 de septiembre de 1641, cerca del Canal de la Mancha. El barco, que hacía una ruta entre España e Inglaterra, transportaba una inmensa cantidad de monedas, plata, oro y joyas.
Bajo el mando del capitán John Limbrey, la embarcación no resistió tras fallos técnicos combinados con el mal tiempo. La carga perdida se estima hoy en más de 1 mil millones de libras.
Royal Merchant enfrentó fallos críticos antes de hundirse
El colapso del Royal Merchant comenzó cuando sistemas esenciales dejaron de funcionar. Las bombas que sacaban el agua del casco fallaron completamente.
-
Frecuentemente elogiado por astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional, el “desierto” que no debería existir en los Lençóis Maranhenses reúne 156 mil hectáreas de dunas móviles y miles de lagunas azules que aparecen y desaparecen, rediseñando el paisaje en cada estación.
-
China quiere transformar la planta solar espacial en una fuente de energía limpia, pero un estudio revela que los mismos haces de microondas enviados de la órbita a la Tierra también pueden servir para guerra electrónica, control de comunicaciones y apoyo militar a gran escala.
-
Ingenieros australianos han creado un delfín robot que limpia petróleo del océano absorbiendo el aceite y repeliendo el agua al mismo tiempo con más del 95% de pureza y ahora trabajan en versiones del tamaño de un delfín real para operar de forma autónoma en el mar.
-
Defensa Civil emite alerta rojo para Santa Catarina con lluvia de hasta 130 milímetros entre lunes y martes y riesgo muy alto de inundaciones, aluviones y deslizamientos en el Valle del Itajaí y Gran Florianópolis, que ya sienten los impactos.
Con esto, el interior del barco comenzó a inundarse rápidamente. Al mismo tiempo, el mar agitado dificultaba cualquier intento de contención.
Así, el desastre evolucionó de forma irreversible.
Carga de monedas de plata convirtió al barco en uno de los más valiosos
El Royal Merchant transportaba una carga excepcional para la época. Eran alrededor de 500 mil monedas, cientos de lingotes de plata y aproximadamente 45 toneladas de oro.
Además, diversas joyas completaban la carga. Este conjunto elevaba el valor total de la carga a niveles extraordinarios.
Por lo tanto, la pérdida del barco representó un impacto económico significativo.
Decisión en Cádiz amplió el volumen de plata transportado
Antes de continuar su viaje, el Royal Merchant pasó por Cádiz, en España. En este lugar, un incendio destruyó otra embarcación cargada de metales preciosos.
Ante la situación, el capitán decidió incorporar esta carga al barco. Con esto, la cantidad de plata y monedas aumentó considerablemente.
Esta elección terminó convirtiendo el viaje en uno aún más arriesgado.

Durante los momentos finales, el capitán John Limbrey mostró resistencia en dejar el barco. Temía perder las ganancias acumuladas a lo largo de años de trabajo.
Sin embargo, al darse cuenta de la gravedad del desastre, decidió pedir ayuda. Se envió una señal al barco Dover Merchant. Limbrey fue rescatado y se convirtió en el último sobreviviente en abandonar la embarcación.
Desastre del Royal Merchant dejó víctimas y pérdidas irreversibles
El naufragio resultó en la muerte de alrededor de 18 tripulantes. Mientras tanto, toda la carga de monedas, plata y oro fue llevada al fondo del mar.
Sin condiciones de rescate en la época, el barco desapareció completamente. Así, una de las mayores riquezas marítimas jamás transportadas se perdió.
El Royal Merchant es uno de los ejemplos más emblemáticos de un desastre que involucra un barco cargado de monedas de plata.
Su historia combina factores técnicos, decisiones estratégicas y condiciones naturales adversas.
Más de tres siglos después, el caso sigue siendo recordado como una de las mayores pérdidas de riqueza jamás registradas en el mar.
Con información de Mega Curioso

Seja o primeiro a reagir!