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Un pez que sobrevive fuera del agua, se arrastra por el suelo hasta encontrar otro río y cuya hembra pone 80 mil huevos de una sola vez está infestando ríos y lagos de Brasil y nadie puede detener esta invasión.

Publicado el 31/03/2026 a las 17:27
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El bagre africano es un pez que respira fuera del agua, se mueve por el suelo, tolera ambientes altamente contaminados y se reproduce a una escala explosiva; una única hembra puede generar más de 80 mil huevos por desove. Introducido en Brasil en los años 1980 para la piscicultura, este pez escapó de los tanques y ahora domina ríos y lagos en varias regiones del país.

Existe un pez capaz de sobrevivir fuera del agua, arrastrarse por el suelo hasta encontrar otro cuerpo de agua, tolerar ambientes extremadamente contaminados y reproducirse a una velocidad que desafía cualquier intento de control. Este pez es el bagre africano, una especie originaria de África y del Medio Oriente que fue introducida en Brasil en la década de 1980 y que hoy está infestando ríos, lagos y represas en varias regiones del país. El problema es que, una vez establecido, nadie ha logrado detener su expansión.

El caso del bagre africano es uno de los ejemplos más claros de cómo la introducción de especies exóticas puede causar impactos serios en el medio ambiente brasileño. Este pez ya ha sido registrado en el río Tietê, uno de los más contaminados de Brasil, en Campos dos Goitacazes (RJ) y en decenas de cuerpos de agua en el Sudeste y Nordeste. Donde llega, las especies nativas comienzan a desaparecer, los pescadores pierden ingresos y el ecosistema acuático se desequilibra. Y lo más perturbador: este pez tiene casi ningún depredador natural capaz de contener su población en Brasil.

Un pez que respira aire, camina en el suelo y sobrevive donde otros mueren

Lo que hace al bagre africano diferente de la mayoría de los otros peces es una característica biológica rara: posee un órgano respiratorio accesorio que permite la respiración del aire atmosférico, lo que significa que este pez puede sobrevivir en ambientes con niveles de oxígeno tan bajos que matarían a cualquier otra especie.

En situaciones extremas como la sequía de un lago o la reducción drástica del nivel del agua, el bagre africano permanece vivo fuera del agua siempre que el ambiente esté húmedo.

Más impresionante aún: este pez puede moverse a cortas distancias sobre el suelo, utilizando movimientos del cuerpo para arrastrarse hasta encontrar otro punto con agua.

Este comportamiento facilita enormemente su dispersión, especialmente en períodos lluviosos, cuando áreas inundadas se conectan y el pez migra de un cuerpo de agua a otro. El hecho de que sobreviva en el río Tietê, uno de los más contaminados de Brasil, es una demostración práctica de su extremo nivel de resistencia.

Cómo el pez que debería quedarse en los tanques escapó e infestó los ríos brasileños

La llegada del bagre africano a Brasil ocurrió a partir de la década de 1980, cuando productores rurales y empresarios del sector de la piscicultura buscaban un pez resistente, de crecimiento rápido y buena productividad en cautiverio.

El bagre africano parecía perfecto: crece rápido, tiene una alimentación poco exigente y tolera condiciones adversas como agua de baja calidad. La cría se realizaba en tanques excavados y tanques de red, con el objetivo de producir carne para consumo.

Con el tiempo, comenzaron a ocurrir escapes de los tanques hacia el ambiente natural. En algunos casos, hubo liberaciones intencionales, muchas veces sin conocimiento de los impactos que esto causaría.

A partir de ahí, el pez comenzó a establecerse en ríos, lagos y represas brasileñas. Uno de los primeros lugares donde su presencia se hizo evidente fue Campos dos Goitacazes, en Río de Janeiro. Luego, surgieron registros en el Sudeste y en el Nordeste. Hoy, el bagre africano está presente en decenas de cuerpos de agua en todo el país y continúa expandiéndose.

80 mil huevos por desove y casi ningún depredador: por qué este pez es imbatible

La capacidad de reproducción del bagre africano es otro factor que hace que su invasión sea prácticamente imposible de contener. Una única hembra puede producir decenas de miles de huevos por desove, pudiendo superar los 80 mil huevos dependiendo del tamaño del animal.

Las condiciones ambientales encontradas en muchos ríos brasileños favorecen la supervivencia de los alevines, y con pocos depredadores naturales capaces de controlar su población, el pez encuentra un escenario casi perfecto para multiplicarse.

Además de la reproducción explosiva, el comportamiento alimentario agrava el problema. El bagre africano es un pez omnívoro con tendencia carnívora: se alimenta de pequeños peces, huevos, insectos, crustáceos, moluscos y restos orgánicos, prácticamente todo lo que encuentra.

Donde se establece, comienza a competir directamente con especies nativas por alimento y espacio. En varios lugares ya se han observado reducciones significativas en la diversidad de peces, con predominancia casi absoluta del bagre africano. Esto altera toda la dinámica del ecosistema acuático.

Los pescadores pierden ingresos y las especies nativas desaparecen: el impacto real de la invasión

Los impactos no se limitan al medio ambiente. Comunidades que dependen de la pesca también sufren con la presencia de este pez.

Los pescadores informan que la cantidad de especies nativas ha disminuido drásticamente, siendo reemplazada por el bagre africano que, a pesar de ser consumido, tiene un valor comercial generalmente menor. Esto obliga a los pescadores a capturar más para obtener el mismo ingreso, aumentando el esfuerzo de trabajo y reduciendo la rentabilidad de la actividad.

En algunos casos, la invasión compromete la pesca de subsistencia, que es fundamental para la alimentación de familias en áreas rurales y ribereñas.

El control de la población de este pez invasor es un gran desafío: el incentivo a la pesca del bagre africano es una de las estrategias discutidas, pero debe adoptarse con cautela para no generar un efecto contrario, como el estímulo a la cría y difusión de la especie con fines comerciales.

Otro enfoque es el fortalecimiento de la regulación en la acuicultura, especialmente en el uso de especies exóticas.

El bagre africano no es el único: Brasil tiene un historial de invasiones que se han salido de control

El caso de este pez invasor no es aislado. Brasil enfrenta diversos problemas con especies exóticas que han escapado al control.

El jabalí europeo se ha expandido por varias regiones y causa daños a la agricultura; el mejillón dorado se ha diseminado en ríos y embalses, causando obstrucciones en tuberías y daños en plantas hidroeléctricas; y el caracol africano se ha convertido en una plaga urbana con riesgos para la salud pública.

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En todos estos casos, el patrón es similar: una especie es introducida con un propósito específico, escapa al ambiente natural, encuentra condiciones favorables y se multiplica sin control.

El bagre africano es quizás el ejemplo más impresionante porque reúne todas las características de un invasor perfecto: un pez que respira fuera del agua, camina en el suelo, come de todo, se reproduce por miles y no tiene depredadores significativos en el ecosistema brasileño.

Un pez que nadie invitó y que nadie puede expulsar

El bagre africano es la prueba viva de que decisiones aparentemente simples pueden generar consecuencias complejas e irreversibles.

Un pez traído para producir carne barata en tanques escapó, se adaptó y hoy domina ecosistemas enteros perjudicando especies nativas, pescadores y el equilibrio ambiental de ríos y lagos en todo Brasil.

Más que un problema ambiental, el caso de este pez invasor es un recordatorio de que el equilibrio de los ecosistemas depende de cuidado, planificación y responsabilidad, especialmente cuando se trata de introducir nuevas especies en ambientes naturales. Una vez que la invasión se consolida, no hay solución fácil.

¿Has visto bagre africano en los ríos de tu región? ¿Has pescado alguno? ¿Y qué crees que debería hacerse para controlar este pez invasor sin perjudicar aún más el ecosistema? Cuéntanos en los comentarios.

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Maria Heloisa Barbosa Borges

Falo sobre construção, mineração, minas brasileiras, petróleo e grandes projetos ferroviários e de engenharia civil. Diariamente escrevo sobre curiosidades do mercado brasileiro.

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