Agencia FAPESP – Investigadores identificaron en las aguas del río Paraguay un nuevo virus, considerado el más grande con cola jamás descrito por la ciencia. Bautizado como Naiavirus, el “gigante microscópico” mide alrededor de 1.350 nanómetros (nm) – los comunes miden entre 20 y 200 nm.
Muy diferente de los patógenos que provocan enfermedades en humanos, como el de la gripe o el coronavirus, el Naiavirus infecta solo amebas. Además del tamaño fuera de lo común, tiene un cuerpo envuelto por una especie de “manto” y una cola flexible que se dobla y se alarga, funcionando como una herramienta para acercarse a las amebas y facilitar la infección.
El nuevo virus tiene un genoma inmenso: casi 1 millón de pares de bases de ADN. Muchos genes no tienen semejanza con nada ya registrado por la ciencia, con funciones que antes se creía que solo existían en células complejas, como bacterias y eucariotas. Algunos recuerdan a proteínas de plantas. Esto indica que pueden estar involucrados en procesos evolutivos que la ciencia ni siquiera ha comenzado a entender. Su descripción fue publicada en la revista científica Nature Communications el 17 de septiembre.
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El trabajo, liderado por Jônatas Abrahão, del Instituto de Ciencias Biológicas de la Universidad Federal de Minas Gerais (ICB-UFMG), fue apoyado por la FAPESP (proyectos 21/05519-0 y 24/13116-1). Además del grupo de la UFMG, participaron de la investigación investigadores del Laboratorio Nacional de Biociencias del Centro Nacional de Investigación en Energía y Materiales (LNBio-CNPEM), de las universidades Federal de Río de Janeiro (UFRJ) y Estatal Paulista (Unesp), de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), de Virginia Tech (EE. UU.) y del Instituto de Física de São Carlos de la Universidad de São Paulo (IFSC-USP).
Según los científicos responsables del descubrimiento, las proteínas del supervirus son originarias de una divergencia muy antigua, próxima al surgimiento de la vida en la Tierra. “Pueden abrir puertas inéditas de investigación y ser utilizadas para producir fármacos y enzimas de interés biotecnológico”, dijo a la Asesoría de Prensa del IFSC-USP Otavio Thiemann, uno de los autores del estudio. “Además, pueden contribuir a esclarecer cuestiones fundamentales de la biología, como el proceso de eucariogénesis, la formación de núcleos en células eucarióticas primitivas”, subrayó.
El grupo de investigación analizó 439 muestras de agua hasta encontrar señales del virus en una de ellas, recolectada en el municipio de Porto Murtinho (MS).
El artículo Naiavirus: an enveloped giant virus with a pleomorphic, flexible tail puede ser leído haciendo clic aquí.

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