En El Corazón Del Sertão Nordestino, Una Ciudad Se Destaca Por Mover Buena Parte De La Energía Que Abastece La Región.
Ubicada en el sertão bahiano, la ciudad de Paulo Afonso se destaca nacionalmente por un motivo muy específico: energía. Con poco más de 118 mil habitantes, según el Censo de 2022, el municipio es conocido como la capital de la energía del Nordeste. Su título proviene del papel central que desempeña en la generación eléctrica para gran parte de la región.
Ciudad Planificada Alrededor De La Energía
Paulo Afonso está a cerca de 490 kilómetros de Salvador y ocupa una área de 1.545 kilómetros cuadrados. Aún a distancia de la capital, su protagonismo es incontestable.
La ciudad alberga uno de los mayores complejos hidroeléctricos del país, formado por cinco plantas: Paulo Afonso I, II, III, IV y Apolônio Sales, también llamada Moixotó.
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Visto desde el espacio, un trío de mesas negras formadas hace cientos de millones de años y remanentes de la era Paleozoica creó raras dunas en el corazón del Sahara y una extraña zona sin arena que intriga hasta hoy a los científicos, transformando el desierto en un escenario casi marciano.
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Técnicas simples con tejas de fibrocemento baratas están cambiando la forma de hacer techos y reduciendo costos en la obra de construcción.
Este complejo está instalado a orillas del río São Francisco, entre Paulo Afonso (BA) y Delmiro Gouveia (AL), y aprovecha un desnivel natural de cerca de 80 metros en las caídas de agua de la región.
El potencial fue identificado aún en la década de 1940. La primera planta entró en operación en 1954.
Desde entonces, la ciudad ha crecido en torno al sector eléctrico. El centro urbano fue planificado para atender a los trabajadores de la planta, siendo erguido sobre una isla artificial creada a partir de la apertura de un canal en la planta Paulo Afonso IV.
Esta planta, inaugurada en 1979, representa más de la mitad de la capacidad instalada total, que supera 4.279 megavatios.
Un Hito De La Ingeniería Nacional
El complejo hidroeléctrico es considerado un hito de la ingeniería brasileña. Administrado por la Compañía Hidro Eléctrica del São Francisco (CHESF), desempeña un papel estratégico en el suministro de energía para el Nordeste. La planta Apolônio Sales tiene función especial: controlar el flujo de agua hacia las demás instalaciones.
Además de la producción energética, el proyecto influyó directamente en el desarrollo urbano de la ciudad. El impacto es visible en la infraestructura, los servicios y hasta en el turismo local, que atrae visitantes interesados en conocer de cerca el funcionamiento de las plantas y la geografía única del río São Francisco.
Turismo Entre Cañones Y Caídas De Agua
Paulo Afonso también se destaca como destino turístico. Uno de los principales atractivos es la famosa Cachoeira de Paulo Afonso, un conjunto de caídas del río São Francisco de 80 metros de altura. Además de la paisaje, la caída tiene función práctica: es esencial para el abastecimiento de las plantas.
Del lugar, se inicia el cañón del río São Francisco, un trayecto de 65 kilómetros con paredes rocosas que alcanzan 50 metros. El recorrido atraviesa partes de los estados de Alagoas y Sergipe, siendo muy buscado por turistas.
Las visitas al complejo también están permitidas. La estructura cuenta con paseos guiados, tasas de entrada y opciones de visita a túneles, puentes y a las áreas de las caídas de agua. El llamado “turismo técnico” mueve la economía y refuerza la imagen de la ciudad como polo energético.
Historia Viva En El Sertão
Además de la energía y del turismo natural, Paulo Afonso guarda memorias importantes de la historia nordestina. En el pueblo de Malhado da Caixara, nació Maria Bonita, compañera de Lampião y figura destacada del cangaço.
La casa donde vivió se convirtió en un pequeño museo, con objetos, documentos y cuadros que ayudan a mantener viva la memoria de la cangaceira. Es un espacio de preservación cultural que atrae a investigadores y turistas interesados en la historia del sertão.
Otro punto destacado es la iglesia dedicada a São Francisco, la primera construida en la ciudad. Fue erguida con piedras retiradas de la obra de la planta, por los propios trabajadores que contribuyeron a levantar el complejo hidroeléctrico. La construcción refuerza el vínculo entre fe, trabajo y desarrollo local.
Producción De Tilapia Y Economía
El municipio también se destaca en la producción de tilapias. La actividad se realiza en tanques-rede en el reservorio de Xingó y ha ganado importancia para la economía local. La Bahia, inclusive, es hoy el tercer estado que más produce tilapia en el país.
Este nuevo frente de actividad complementa la fuerza del sector energético, mostrando que Paulo Afonso tiene un papel diversificado en la economía regional. La piscicultura brinda oportunidades a pequeños productores y fortalece la generación de ingresos.
Infraestructura Pensada Para El Futuro
Para apoyar este crecimiento, un aeropuerto fue construido en la década de 1970. Inicialmente, la estructura servía a las obras de la planta. Con el tiempo, pasó a atender a la población y ciudades cercanas, mejorando el acceso a la región.
Hoy, el terminal es otro elemento que refuerza la importancia estratégica de la ciudad. Sea por la energía, por el turismo o por la producción rural, Paulo Afonso tiene una presencia consolidada y continúa en expansión.
Paulo Afonso es una ciudad única en el escenario brasileño. Su conexión con el río São Francisco va más allá de las turbinas. La energía generada se esparce por el Nordeste, pero también regresa en forma de cultura, turismo y desarrollo social.
El municipio muestra cómo un proyecto energético puede transformar toda una región. Y la fuerza que proviene del agua sigue siendo la base de un futuro en movimiento en el sertão de Bahia.

O nome do povoado é Malhada da Caiçara e não caixara (como está escrito). Além disso, não é «Moixotó» e sim Moxotó.
Bom lembrar que Ademar fez referência apenas ao erro de digitação.