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Volkswagen opta por producir en Brasil y, junto con Toyota y GM, rechaza el camino barato de la importación de China y critica el beneficio a BYD: ‘importar destruye la industria de 3.000 piezas y miles de empleos’

Escrito por Alisson Ficher
Publicado el 01/08/2025 a las 14:41
Volkswagen, Toyota e GM rejeitam importação da China e defendem produção local no Brasil para proteger empregos e fortalecer a indústria nacional.
Volkswagen, Toyota e GM rejeitam importação da China e defendem produção local no Brasil para proteger empregos e fortalecer a indústria nacional.
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La Decisión de las Montadoras Instaladas en Brasil Desafía los Incentivos a la Importación de Vehículos Chinos, Reavivando el Debate sobre Empleos, Desarrollo Industrial y Equilibrio del Sector Automotriz Nacional.

La decisión de Volkswagen de mantener y ampliar su producción en Brasil marca un punto crucial en el debate sobre la competitividad y sostenibilidad de la industria automotriz nacional.

La elección de la montadora alemana, alineada con la postura de otras gigantes del sector como Toyota y General Motors (GM), refleja una preocupación creciente por los rumbos del sector ante el avance de las importaciones chinas y los incentivos otorgados a BYD, empresa asiática que busca mayor espacio en el mercado brasileño a través de la importación de vehículos eléctricos.

La información fue detallada en un reportaje publicado originalmente por el sitio Brazil Journal.

Reducción de Tarifas y Reacción de las Montadoras

Al final de julio de 2025, el Gobierno Federal optó por no aceptar integralmente la solicitud de BYD para la reducción de las tarifas de importación de vehículos ‘semidesmontados’ (SKD) y totalmente montados (CBU).

No obstante, estableció una cuota temporal que permite la entrada de esos vehículos con tasa cero, en un intento de equilibrar intereses industriales y de consumidores.

La medida, aunque provisional, desató una reacción de los principales fabricantes instalados en el país, que temen impactos directos en la cadena productiva nacional.

En una carta enviada al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, los presidentes de las principales montadoras alertaron que “importar vehículos a gran escala compromete la sobrevivencia de una industria basada en más de 3.000 componentes y responsable de miles de empleos”, según una investigación de Brazil Journal.

Ciro Possobom, CEO de Volkswagen do Brasil, afirmó que “beneficiar únicamente el ensamblaje de vehículos importados en Brasil y con piezas importadas destruye la cadena de producción”.

El ejecutivo destacó además que el grupo podría seguir otro camino. “El grupo Volkswagen tiene 39 fábrica en China. Podríamos traer autos de afuera y vender en Brasil, generando riqueza solo financiera, pero queremos seguir construyendo también para el país, eso es realmente importante”, declaró Possobom en una entrevista con Brazil Journal.

Explicó que el impacto va más allá de la simple venta de automóviles. “No podemos ser ingenuos y pensar que la relación del vehículo con la familia brasileña es solo la compra y venta del carro. Un automóvil está compuesto, en promedio, por más de 3.000 componentes que, en el caso de la producción local, se desarrollan aquí, generando riqueza aquí”, completó.

Impacto Económico y Cadena Productiva

De acuerdo con Possobom, al priorizar la producción local, Volkswagen moviliza anualmente cifras billonarias en la economía brasileña.
“Solo en 2025, vamos a comprar R$ 26,3 bilhões en piezas automotrices, dinero que moviliza a Brasil, desarrolla soluciones y coloca el pan en la mesa del trabajador”, informó el ejecutivo a Brazil Journal.

El índice de nacionalización de los vehículos alcanza el 85%, como ocurre con el nuevo Volkswagen Tera, lanzado recientemente y desarrollado completamente en el país.

El modelo generó, según datos de la empresa, 260 empleos directos en la fábrica de Taubaté (SP) y cerca de 2.600 empleos indirectos en su cadena de proveedores.

Para las montadoras, conforme se destacó por Brazil Journal, el incentivo a la importación puede vaciar el sector de autopartes y comprometer la sostenibilidad de la industria automotriz nacional, un segmento responsable de más de 1,2 millones de empleos directos e indirectos, según la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea).

La producción local demanda una compleja red de proveedores, movilizando desde pequeñas empresas hasta grandes multinacionales, además de sostener programas de investigación, innovación y cualificación profesional.

Previsibilidad e Inversiones Industriales

Volkswagen, que mantiene 39 fábricas en China, podría simplemente importar vehículos para Brasil, como hacen sus competidores, pero opta por invertir en el desarrollo local.

“Queremos proteger el desarrollo brasileño, la mano de obra brasileña, la investigación y la tecnología brasileña”, afirmó Possobom a Brazil Journal.

El CEO aún enfatizó que la competencia es bienvenida, siempre que existan reglas iguales para todos.
“Recibimos con los brazos abiertos la competencia, siempre que el escenario sea isonómico y predecible. Vengan a producir en Brasil, generen riqueza y empleos aquí, abasteciendo no solo el garaje, sino también la riqueza y la cultura de los brasileños”, defendió.

La preocupación central, compartida por Toyota, GM y otros fabricantes, es la necesidad de previsibilidad e isonomia en las reglas del sector.

Inversiones a largo plazo, como los R$ 20 bilhões que Volkswagen destina a América del Sur hasta 2028 (siendo R$ 16 bilhões solo para Brasil), dependen, según las montadoras, de un ambiente regulatorio estable y competitivo.

La eventual reducción de las tarifas de importación, alertan ejecutivos del sector consultados por Brazil Journal, podría desincentivar nuevas inversiones y poner en riesgo planes de expansión y modernización de las fábricas nacionales.

Según Possobom, “es difícil explicar a la matriz, tal vez imposible, que las reglas cambiaron con el juego en marcha, o que existan apoyos injustificables para aquellos que no producen y que, de alguna manera, el mercado beneficia a aquellos que solo quieren vender”.

El razonamiento, defendido en las conversaciones con el gobierno, es que los beneficios otorgados exclusivamente a los importadores favorecen estrategias que generan riqueza solo financiera, sin contribuir al fortalecimiento de la industria, la tecnología y la generación de empleos en el país.

Industria Automotriz Brasileña y Desafíos Globales

La discusión sobre tarifas ganó aún más relevancia en un escenario internacional marcado por la superproducción china y la intensificación de las guerras comerciales entre grandes bloques económicos.

Diversos países, especialmente en Europa y América del Norte, han adoptado medidas de protección a su industria automotriz ante la expansión de las exportaciones chinas, principalmente de vehículos eléctricos.

En Brasil, el debate está permeado por cuestiones económicas, sociales y estratégicas: ¿proteger la producción nacional y generar empleos, o ampliar el acceso a nuevas tecnologías a precios más competitivos para los consumidores?

Para el sector automotriz, la respuesta pasa por el fortalecimiento de la cadena productiva interna, garantizando oportunidades de innovación, desarrollo tecnológico e inclusión social.

“La cuestión es fomentar la región, generar un futuro mejor para nosotros los brasileños. Volkswagen aquí en América del Sur es responsable del 11% del volumen total de autos producidos por la empresa en el mundo, y Brasil es nuestro tercer mayor mercado global en volumen de ventas”, puntualizó Possobom a Brazil Journal.

Volkswagen, presente en el país desde hace 72 años, resalta que Brasil representa el tercer mayor mercado global de la compañía, responsable del 11% del volumen total de producción mundial del grupo.

Competencia, Empleos y Futuro del Sector Automotriz Nacional

La industria automotriz brasileña, históricamente marcada por altos índices de nacionalización, enfrenta el desafío de adaptarse a la transición hacia vehículos eléctricos y a la competencia internacional.

La entrada de nuevos actores, como BYD, amplía la oferta de modelos y presiona a la industria nacional a acelerar su modernización.

No obstante, el riesgo señalado por las montadoras es que la apertura desregulada comprometa no solo empleos, sino también la capacidad del país de innovar y desarrollar tecnología propia.

En un escenario cada vez más competitivo y globalizado, la pregunta permanece: ¿cuál es el mejor camino para equilibrar el acceso a nuevas tecnologías, la preservación de empleos y el fortalecimiento de la industria nacional? La discusión sigue abierta y es central para el futuro de la economía brasileña.

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Alisson Ficher

Jornalista formado desde 2017 e atuante na área desde 2015, com seis anos de experiência em revista impressa, passagens por canais de TV aberta e mais de 12 mil publicações online. Especialista em política, empregos, economia, cursos, entre outros temas e também editor do portal CPG. Registro profissional: 0087134/SP. Se você tiver alguma dúvida, quiser reportar um erro ou sugerir uma pauta sobre os temas tratados no site, entre em contato pelo e-mail: alisson.hficher@outlook.com. Não aceitamos currículos!

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