Entienda por qué la carretera Transamazónica, la BR-230, aún posee largos tramos sin asfalto, cuáles son los desafíos del suelo amazónico y cómo la obra iniciada en el régimen militar sigue generando debates hasta hoy.
La carretera Transamazónica volvió al centro de las discusiones después de que una expedición transmitida en vivo revelara las condiciones reales de parte del trayecto. El viaje fue liderado por Ricardo Freitas, conocido como Ricardinho ACF, a bordo de una pick-up preparada para terrenos extremos.
Las imágenes llamaron la atención en las redes sociales. A pesar del uso de vehículos 4×4 e incluso de un UTV, la vida cotidiana de la carretera se compone de camiones cargados, autobuses interestatales, coches de pasajeros y motocicletas. La ausencia de asfalto en determinados puntos transforma cualquier viaje en un desafío.
Así, muchos brasileños empezaron a cuestionar: ¿por qué una carretera de más de 4 mil kilómetros aún no está totalmente pavimentada?
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¿Por qué la carretera Transamazónica no tiene asfalto en varios tramos?
La BR-230 comienza en Cabedelo, en Paraíba, y sigue hasta Lábrea, en Amazonas. En el Nordeste, gran parte de la carretera está asfaltada. Sin embargo, al avanzar por Pará y adentrarse en la selva amazónica, el escenario cambia.
El principal obstáculo está en el suelo. La región presenta terrenos inestables y extensas áreas susceptibles a inundaciones. Durante el período de lluvias, entre diciembre y mayo, la tierra se transforma en una arcilla espesa. Camiones se atoran. Autobuses se retrasan. Los residentes enfrentan aislamiento temporal.
Fuera de la temporada de lluvias, el tráfico mejora. Sin embargo, aun así, las condiciones requieren atención redoblada. La misma situación ocurre en la BR-319, que también enfrenta discusiones sobre la viabilidad de asfaltado.
En 2020, el entonces ministro de Infraestructura, Tarcísio Gomes, anunció planes de pavimentación en tramos de estas carreteras. Sin embargo, hasta hoy, el servicio no ha sido concluido y continúa generando debates técnicos y ambientales.
Una obra marcada por controversias desde su origen
La carretera Transamazónica nació durante el régimen militar, dentro del Programa de Integración Nacional. El presidente Emílio Garrastazu Médici defendía que la carretera estimularía el desarrollo de la Región Norte y ayudaría a enfrentar problemas sociales en el Nordeste.
Sin embargo, el proyecto nunca fue un consenso. Dentro del propio gobierno había alertas sobre riesgos ambientales y falta de planificación.

Aun así, la obra avanzó rápidamente. Militares participaron directamente en la construcción, incluso sin experiencia específica en grandes carreteras en la selva.
El impacto fue profundo. Hubo deforestación para la apertura de la carretera e instalación de proyectos agropecuarios. Comunidades locales fueron desplazadas. Especies nativas fueron afectadas.
Décadas después, críticos afirman que, además de no cumplir plenamente la promesa de progreso, la carretera facilitó el avance de la minería ilegal y la deforestación.


Precisa Bolsonaro voltar pra asfaltar pouca vergonha as pessoas envolvidas nao interessa asfaltar senão como vão roubar nosso dinheiro pois é nós brasileiros que pagamos os impostos tenham ****
A rodovia 319 já foi toda asfaltada no passado. Foram os empresários que fazem o transporte fluvial entre Manaus e Porto Velho que, com uso de máquinas, retiraram todo o asfalto, para acabar com a concorrência do transporte rodoviário.
isso é fake
Não tem vergonha em mentir, Pinóquio?