Tecnología de construcción modular con plástico reciclado avanza en análisis para vivienda popular en la costa de Santa Catarina, tras visita técnica a la fábrica en São Paulo y debate sobre plazos reducidos, sostenibilidad y posible aplicación en programas públicos municipales.
La Alcaldía de Porto Belo, en la costa de Santa Catarina, comenzó a estudiar la adopción de un modelo de vivienda popular hecho con bloques producidos a partir de plástico reciclado, con montaje modular y piezas prefabricadas, señalado como forma de acelerar obras y reducir residuos en la obra.
La evaluación ganó visibilidad tras una visita técnica del alcalde Joel Lucinda a la fábrica de Fuplastic, en Cotia, en la región metropolitana de São Paulo, citada como referencia en este tipo de solución aplicada a la construcción civil con enfoque en sostenibilidad.
Según el reportaje que repercutió el encuentro, la tecnología se basa en estructuras formadas por bloques fabricados con PCR, sigla usada para “plásticos post-consumo reciclados”, es decir, materiales que ya circularon en el mercado y regresan al ciclo productivo a través de reciclaje.
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Asimismo, según la misma divulgación, la empresa afirma que las casas están diseñadas conforme a la necesidad del contratante y que pueden ser erigidas en menos de dos semanas, asociando el sistema a confort térmico, “cero desperdicio” y desempeño estructural.
En el municipio, el tema es tratado como un análisis de viabilidad, con la intención de entender cómo el método funcionaría en un programa de vivienda pública y qué condiciones serían exigidas para su aplicación, sin anuncio de contratación o obra iniciada.
Casas de plástico reciclado y obra seca modular
En declaraciones reproducidas por Radio Cidade 104.1, el alcalde relacionó el modelo al reaprovechamiento del plástico y a la posibilidad de reducir costos y acortar plazos, citando la búsqueda de formatos que combinen agilidad y sostenibilidad en la planificación habitacional.
En la propuesta presentada, la construcción sigue una lógica industrializada: en lugar de ladrillos cerámicos y etapas tradicionales de albañilería, la estructura está formada por módulos estandarizados que se ensamblan para componer paredes y divisorias, con montaje previsto en etapas.
La Fuplastic describe el método como “obra seca”, término asociado a procesos que reducen el uso de mortero y priorizan componentes listos para el encastre, lo que tiende a aumentar la previsibilidad del montaje y la organización de la obra, según materiales institucionales.
En los contenidos publicados por la empresa, los bloques son producidos con polipropileno técnico con contenido 100% reciclado, y la modularidad se presenta como un factor que facilita plazos más cortos, con menor generación de residuos y menos reproceso en el lugar.
La promesa de “cero desperdicio” aparece vinculada a la estandarización de las piezas y a la reducción de sobras en la obra, argumento común en sistemas industrializados, pero la discusión pública involucra si el tiempo de ejecución, costo total y durabilidad cumplen con las exigencias de obras públicas.
Plazo de hasta 14 días y etapas más allá de la montaje
Uno de los puntos que más llama la atención en las noticias es la expresión “erigidas en menos de dos semanas”, normalmente asociada al montaje del cuerpo principal de la casa a partir de componentes prefabricados, mientras que otras etapas siguen plazos propios y reglas específicas.

Preparación de terreno, fundación, instalaciones hidráulicas y eléctricas, acabados y revisiones suelen demandar planificación separada, y, en proyectos públicos, necesitan ser compatibilizadas con especificaciones técnicas, fiscalización y rutinas administrativas que van más allá del tiempo de montaje.
Por eso, cuando la alcaldía habla de evaluar la propuesta, la tendencia es mirar el cronograma del inicio al fin, de la contratación a la entrega al residente, considerando garantías, mantenimiento y desempeño a lo largo del uso, además de las condiciones de implementación.
Otro aspecto que suele pesar en programas habitacionales es la adaptación al clima y uso, ya que la empresa asocia el sistema a confort térmico y sostiene que el diseño modular facilita expansiones y ajustes, con módulos incorporados según el proyecto.
Economía Circular y Experiencias Sociales en Brasil
El atractivo del modelo también se encuentra en la materia prima, porque el plástico post-consumo que podría terminar en vertederos o descarte irregular pasa a ser transformado en bloques, conectando la vivienda con la lógica de economía circular, en que el residuo regresa como insumo.
Además del debate municipal, la tecnología ya ha aparecido en iniciativas sociales en Brasil, como la entrega de dos viviendas en Carapicuíba, en la Gran São Paulo, en colaboración entre la ONG TETO Brasil, Airbnb y Fuplastic, según registro de la revista Casa.
En el reportaje, representantes de las instituciones destacaron el impacto simbólico de la solución en áreas vulnerables, y el gerente social de TETO Brasil, Ygor Santos Melo, afirmó que el objetivo era “impactar la vida de la persona que recibe la vivienda” e inspirar nuevas entregas.

Materiales de la propia empresa y contenidos vinculados al proyecto también asocian la iniciativa a la retirada de hasta dos toneladas de plástico del medio ambiente por unidad, en una propuesta que, según los organizadores, busca unir tecnología de construcción y reaprovechamiento de residuos.
Porto Belo Evalúa Viabilidad para Política Habitacional
En el caso de Porto Belo, la visita a la fábrica en Cotia fue presentada como etapa de reconocimiento del proceso productivo y de modelos ya aplicados, y la alcaldía señaló que la discusión tiene sentido por ocurrir en paralelo a la búsqueda de soluciones para la demanda habitacional.
Si el municipio avanza, la decisión tiende a exigir definición de tipologías, estandarización de proyectos, criterios de contratación y parámetros de desempeño que permitan comparar el sistema con métodos tradicionales, inclusive desde la perspectiva de costo-beneficio y mantenimiento.
Sin anuncio de contratación hasta aquí, la curiosidad pública sigue concentrada en el potencial de escala y en la adaptación del modelo a las exigencias de una política habitacional, que necesita equilibrar rapidez, control técnico y durabilidad para atender a familias de bajos ingresos.
Si la alcaldía confirma la viabilidad, ¿casas hechas con plástico 100% reciclado y montaje modular realmente conseguirán salir del plano de evaluación y convertirse en una alternativa recurrente en la vivienda pública de Porto Belo?


É a tecnologia e inteligência humana sendo usada a favor da sustentabilidade. Se quiserem nos favorecer com uma casa modelo, estamos aqui 🫣🫣🤭
Nós já temos microplástico dentro do nosso corpo só por respirar, comer e beber água. Uma casa feita 100% de plástico só vai agravar a situação
Aguenta ventos fortes?E a temperatura dentro dessas casas, não será muito quente?