En comunicado global, Toyota confirmó el fraude en miles de motores diésel en todo el mundo. Consulte todos los modelos suspendidos por la marca.
En un movimiento sin precedentes, Toyota acaba de sacudir el mercado automotriz global con la suspensión inmediata de las ventas, producción y exportación de diez de sus modelos impulsados por motores de combustión diésel. Este anuncio impactante sigue al descubrimiento de fraudes en pruebas de certificación de motores, colocando la integridad de la gigante automotriz bajo intensa inspección. Entre los modelos afectados, se encuentran gigantes conocidos mundialmente como la robusta Land Cruiser 300, la versátil Hiace, la elegante Innova y el lujoso Lexus LX500D, además de favoritos en Brasil como la HILUX y SW4.
La decisión de Toyota de pausar la comercialización de estos vehículos refleja un compromiso con la transparencia y la calidad, a pesar de garantizar que todos los vehículos involucrados «cumplen con los estándares de potencia del motor».
Detalles del Fraude Revelados: Ministerio de Transportes de Japón promete inspecciones rigurosas y penalizaciones
La raíz del problema remonta a Toyota Industries Corporation (TICO), la fuerza motriz detrás del desarrollo de estos motores de combustión diésel. La revelación de que se utilizó un software divergente durante las pruebas de certificación – diferente al empleado en la producción en serie – lanza una sombra sobre la credibilidad de TICO. Esta maniobra tenía como finalidad presentar resultados de rendimiento y potencia más consistentes y favorables, un duro golpe a la confianza de los consumidores y a las prácticas de certificación.
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El Ministerio de Transportes de Japón no tardó en responder, prometiendo inspecciones rigurosas y penalizaciones por la gestión inadecuada de las pruebas. La respuesta de Toyota, enfatizando que las irregularidades no afectan las emisiones ni la seguridad de los vehículos, busca calmar la tensión en un momento de crisis.
Toyota Brasil se pronuncia:
En un esfuerzo por disipar cualquier duda remanente, Toyota do Brasil se adelanta con un comunicado aclarador brindando un alivio para los propietarios brasileños. Reforzando que los vehículos vendidos en Brasil, específicamente los modelos HILUX y SW4 fabricados en Argentina, están libres de las irregularidades detectadas en otros países.
Esta declaración resalta la distinción entre los problemas identificados y la integridad de los vehículos comercializados localmente, garantizando a los consumidores que la potencia, el torque y otros aspectos críticos del rendimiento permanecen inalterados. Toyota aprovecha este momento para reafirmar su compromiso con la calidad y la seguridad, pidiendo disculpas por cualquier confusión o preocupación generada. A continuación se encuentra disponible la lista de las fábricas y países afectados por el fraude en los motores diésel de Toyota.

Un pasado sombrío: no es la primera vez que la automotriz es acusada de fraude en sus vehículos
La historia reciente de Toyota está marcada por otros episodios de fraude, reforzando la necesidad de vigilancia continua sobre los estándares de seguridad y calidad. El año pasado, Mobiauto recordó al mundo automotriz sobre la suspensión de dos modelos de Toyota debido a discrepancias en pruebas de colisión, incluyendo el nuevo Toyota Yaris y el Toyota Raize.
Estos eventos anteriores arrojan luz sobre los desafíos que enfrenta Toyota para mantener la confianza del consumidor, al mismo tiempo que se esfuerza por corregir fallas y mantener su reputación de confiabilidad.
Toyota suspende las exportaciones
La decisión de Toyota de suspender las exportaciones, en lugar de una paralización completa de las ventas, destaca un enfoque medido ante la crisis. Interpretada como una pausa en las exportaciones desde la fábrica de motores de TICO, esta acción refleja una cautela estratégica, permitiendo a Toyota evaluar y ajustar sus procesos internos. Esta fase de introspección y corrección es vital para Toyota mientras busca remediar las fallas identificadas y fortalecer sus protocolos de calidad y transparencia, asegurando a los consumidores globales que la integridad y la seguridad permanecen en el corazón de cada vehículo que producen.
Koji Sato, CEO de Toyota, tomó la iniciativa de abordar públicamente la cuestión
Frente a los desafíos, Toyota se mantiene firme en el compromiso con sus consumidores. Koji Sato, CEO de Toyota, tomó la iniciativa de abordar públicamente la cuestión, enfatizando la importancia de una comunicación transparente y dijo en conferencia de prensa que la empresa utilizó 36,000 unidades de los motores afectados en todo el mundo cada mes, lo que equivale a 432,000 unidades al año.
Toyota no solo reconoce la magnitud del problema, sino que también se dedica a una revisión y corrección profundas. Este esfuerzo refleja la determinación de Toyota para restaurar la confianza perdida y garantizar que la calidad inquebrantable vuelva a ser sinónimo de la marca.


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