En un país con vastas reservas de combustible, el Diesel se vende a precios increíblemente bajos, más baratos que el agua.
En Irán, los precios de productos básicos pueden ser bastante sorprendentes. Por ejemplo, en ciertos lugares, comprar un litro de diésel cuesta menos que un litro de agua. Es decir, en esos lugares, el agua es más cara que el combustible.
Un combustible extremadamente barato
El Irán, reconocido por sus vastas reservas de petróleo y gas natural, presenta una peculiaridad económica que llama la atención: el precio extremadamente bajo del combustible, frecuentemente inferior al del agua embotellada.
Poseedor de la tercera mayor reserva de petróleo y de la segunda mayor de gas natural del mundo, el Irán cuenta con recursos energéticos abundantes.
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Estas reservas han permitido al país mantener una producción muy grande de petróleo, alcanzando una media de 1,56 millones de barriles diarios entre enero y mayo de 2024, según la empresa de análisis Vortexa.
Gran parte de esta producción está destinada al consumo interno, facilitando el mantenimiento de precios bajos para los combustibles.
Política de subsidios al combustible
Desde la Revolución Islámica de 1979, el gobierno iraní ha adoptado una política de subsidios masivos a los combustibles, con el objetivo de hacer la energía accesible a toda la población e impulsar el desarrollo económico.
En 2022, el Fondo Monetario Internacional estimó que Irán gastó US$ 163 mil millones en subsidios energéticos, representando más del 27% de su Producto Interno Bruto (PIB), la mayor proporción a nivel global.
Comparación con el precio del agua
Una curiosidad es que, en algunas situaciones, el precio del Diésel en Irán es inferior al del agua embotellada.
El sitio iraniantours.com muestra que, en Irán, una botella de 500 ml de agua cuesta 5.000 riales iraníes (aproximadamente $0,12). En cambio, el sitio pt.globalpetrolprices.com, una referencia en el sector, informa que el precio por litro de diésel es de 3.000 riales iraníes (aproximadamente $0,07).
Desafíos económicos
Los subsidios elevados presionan el presupuesto nacional, especialmente en un contexto de sanciones internacionales que afectan los ingresos del país. Además, los precios bajos fomentan el consumo excesivo y el desperdicio, contribuyendo a problemas ambientales y escasez de energía.
En noviembre de 2024, Irán enfrentó apagones programados debido a déficits de energía, una situación paradójica para un país rico en recursos energéticos. El gobierno afirma que las sanciones han perjudicado las inversiones en la extracción de gas natural.
Debates internos sobre subsidios
El liderazgo iraniano es consciente de las implicaciones económicas de los subsidios a los combustibles. En agosto de 2024, el presidente Masoud Pezeshkian criticó los precios subsidiados, calificándolos como «irracionales», considerando especialmente las dificultades financieras del país para adquirir alimentos y medicamentos.
Sin embargo, ajustes en los precios de los combustibles son políticamente sensibles. Aumentos anteriores resultaron en protestas, como las de 2019, cuando manifestaciones contra el aumento de los precios del combustible fueron violentamente reprimidas.
Sanciones internacionales y aumento de la inflación
Las sanciones impuestas por Estados Unidos y otros países han exacerbado los desafíos económicos de Irán. La tasa de inflación anual en Irán alcanzó 34,5% en octubre de 2024.
Con las exportaciones de petróleo y derivados severamente restringidas, una mayor parte de la producción energética iraní se destina al mercado interno, contribuyendo a la abundancia de combustibles y, en consecuencia, a los precios extremadamente bajos.
Las restricciones han reducido las exportaciones de petróleo y los ingresos gubernamentales, provocando déficits presupuestarios y alta inflación.
Si bien los subsidios a los combustibles ayudan a aliviar la carga financiera sobre los ciudadanos, también aumentan la presión sobre las finanzas públicas.
El gobierno ha evitado el colapso económico principalmente a través de exportaciones de petróleo a China, pero esta dependencia no es sostenible a largo plazo.
Desafíos ambientales y de infraestructura
El consumo elevado de combustibles subsidiados lleva a desafíos ambientales. La contaminación del aire en las grandes ciudades iraníes alcanzó niveles alarmantes, en parte debido al uso intensivo de vehículos movidos a combustibles fósiles baratos.
Además, la infraestructura energética del país sufre con años de desinversión y sanciones, resultando en apagones frecuentes e ineficiencias en la distribución de energía.
El precio extremadamente bajo de los combustibles en Irán es un fenómeno complejo, enraizado en políticas de subsidios destinadas a hacer la energía accesible.
No obstante, este enfoque presenta desafíos económicos, ambientales y sociales significativos. La comparación con el precio del agua embotellada destaca la magnitud de los subsidios y plantea interrogantes sobre su viabilidad futura.
A medida que Irán navega por sus dificultades económicas, equilibrar la necesidad de apoyar a los ciudadanos con la sustentabilidad fiscal y ambiental será crucial.
Con información de globalpetrolprices e iraniantours.

No Brasil a gasolina também custa menos que a água… uma garrafa de água mineral 500ml custa 3,50 em qualquer boteco o que significa que 2 delas 1000ml custa 7,00 enquanto um litro de gasolina é um pouco acima de R$ 6,00 Se for num shopping, aeroporto, lojas de conveniência. estadios
de futebol, restaurantes etc esses valores aumentam exponencialmente chegando a custar RS 5,00 ou R$ 6,00 uma garrafa de 500ml e aí? …gasolina no Brasil é barata ou a água é que é cara? Agora imagine (analise mentalnente) todo o processo como, logística, ivestimentos e o custo necessario para ( ambos) chegarm ao consumidor final…? discrepante e difícil de entender e aceitar isso nao?
Eu havia feito um colocação bem loga. Porém, demorei retomar, apagou. Mas vou ser sucinto, objetivo. Como o nosso país tem laços comerciais desde o regime do ex xá do IRAN REZA PAHLAVI e as pessoa estão reclamando do preço da gasolina, -( se vocês não sabem, a Polônia tinha uma dívida bem grande como o Brasil na era Getulista, como não tinham dinheiro. Pois, o YSLOT só tinha valor interno, quitaram sua dívida construíndo NAVIOS para nossa Marinha Mercante)- nem que o governo federal poderia apresentar proposta de troca de alimentos e ledicamentos por gasolina. Felizmente ainda temos a Transpetro antiga FRONAPE com seus navios especializados em derivados limpos, leves. Mas já não temos mais os NAVIOS frigoríficos expressos, FRIGO SANTOS, TIETE E TEJO do extinto LLOYD BRASILEIRO no DESGOVERNO FHC, que agora nos fazem falta